jueves, 26 de julio de 2007

FRASES DEL FESTIVAL DE BENICASSIM

“En el barco de Colegas, si no hay motor, ponemos velas” (FERNANDO VACAS “FLOW”)
“Benicassim debería ser como las Vegas, que los artistas tocaran 10 días seguidos y la gente viniera aquí a casarse” (MAYA NIETO)
“Fisherspooner tiene un rollo muy fenicio” (BORJA PRIETO)
“El secreto para la longevidad es no comer y la heroína” (NACHO CANUT)
“La mejor canción de los Planetas es “Santos que yo te pinté” (DIANA ALLER Y NACHO CANUT)
“Si tuviera hijos, yo sería la típica madre pesada” (ALASKA)
“Fangoria están más centrados en contar sus cosas que en gustar a los demás” (J PLANETAS)
“Quiero verlo todo” (JULIETA VENEGAS)
“Como diría Nuria Roca, voy al back stage (en dos palabras)” (J VALENCIA)
“¿No está Miqui Puig por aquí?” (CITO)
“Hazme una foto, a ver si me sacas en tu blog” (CARLOS MORAL)
“Aquí hay mucho guiri, mucho gay y mucho guirigay” (EVA AGUILERA MORALES)
“Si no vinieran aquí los guiris, la comunidad valenciana sería un patatal inhóspito” (GERARDO CARTÓN)
“Me hospedo en Marina D´or, nos recoge un autobús… Me siento como Miss Guipúzcoa” (ENRIQUE GRANDÍA)
“Los pesados son inofensivos. Quien te hace sufrir es la gente interesante” (ARACELI SEGURA)
“Estoy aquí… relajándome” (NAJWA NIMRI)
“Los B´52 están mayores, pero lo dan todo” (DAVID SIMANCAS)
“El manager de los B´52 me llama cada 3 minutos y medio” (FERRÁN TERÉS)
“The sheep of mates is a great navío” (SARAH LOMBARDO)
“Llega una edad que prefieres la costa al costo” (PEPE VERDE)
(Más información en www.myspace.com/shipofmates)

Lo dice Diana Aller (y toda esta gente)

ENTREVISTA A FELIX SUAREZ






Felix es un hombre encantador, con un punto freak: es el invitado raro y callado que te sientan al lado en el banquete de una boda; es el personaje tranquilo y meditabundo que, rodeado de bakalas, escucha atento en el festival de Monegros; es ése que mira al infinito cuando viaja en metro y piensas: “Este raro seguro que colecciona etiquetas de mayonesa o algo así”
Tiene 42 años, pero aparenta 34, comparte su vida y su casa con Stela, y lo que colecciona es música. En todos los formatos. Y la guarda y clasifica con extraordinaria pulcritud.

DIANA ALLER: ¿Cómo ordenas tus discos?
FELIX SUAREZ: Por orden alfabético. Es lo más cómodo, enseguida encuentro lo que busco. Y luego aparte recopilaciones, tributos, rarezas… y bueno, luego tengo muchos “montoncitos” de cosas pendientes.
D.A: ¿Cosas pendientes?
F.S: Sí, a lo mejor me dedico a la discografía de un solo grupo durante varias semanas…

GERARDO CARTÓN, que pulula por ahí, relata: “Vas a casa de Félix, y en la cocina tiene una pila hasta aquí (señala exageradamente con la mano la altura de su hombro) de diarios “El País”, y arriba del todo, un periódico abierto. Miras la fecha y pone 12 de Marzo de 2004. Y le dices “Felix, esto es del 2004” y contesta “Sí, es que voy leyendo por Marzo del 2004” Él no tiene prisa, para Felix la actualidad no es interesante; él prefiere informarse bien, y ya llegará… Pero se lo lee todo ¿Qué más le da lo que ocurre hoy? Cuando llegue ya se lo leerá.”

F.S. que ha estado asintiendo sonriente dice “Es verdad”.

D.A: ¿Eres metódico con la música?
F.S: Soy maniático. En seguida me doy cuenta si han tocado algún disco, y sé qué disco. Es que es una obsesión solitaria, no se comparte como otras…
D.A: Pero vas a festivales, donde te juntas con gente como tú; y a conciertos, y te relacionas gracias a tu afición por la música…
F.S: Pero la mayor parte del día estoy solo, y es una afición dura. E incomprendida.

F. S. trabaja en Pías, discográfica y distribuidora internacional muy eficiente y de contenido muy abierto.
D.A: ¿Siempre has trabajado en cosas relacionadas con la música?
F. S: Más o menos sí. Siempre he escrito para revistas y eso, pero no era muy constante con las entregas.
D.A: ¿Y ahora?
F.S: Ya sólo escribo para RockdeLux y El País.
D.A: ¿Y cuál es tu estilo favorito?
F.S: (Después de un elocuente silencio) El teckno así… rarito.
D.A: ¿Tecno rarito? ¿Y si sólo pudieses elegir un solo artista?
Felix se queda pensativo un rato.
F.S: Yo, los Residents.
D.A: ¿Hay algo q no te guste? ¿El jazz por ejemplo?
F.S: El jazz si me pusiera, me acabaría molando. No me gusta el virtuosismo; odio a los que se creen genios. Para mí un artista de verdad es Jad Fair (el de Half Japanese), es uno de mis favoritos de los no virtuosos.
D.A: ¿Y qué te parece lo mejor de la música española?
F.S: Alaska y los Pegamoides (De pronto rectifica) No: Esplendor Geométrico.
D.A: ¿Y nunca te has drogado?
F.S: Antes sí, pero la verdad, no notaba ninguna diferencia.

Felix Suarez es un personaje a reivindicar. Tuvo un mítico fancine que se llamaba el futuro método, vivió la movida, y según cuenta Gerardo Cartón es una delicia acudir con él a Monegros. Físicamente parece un personaje histórico, vive en un mundo eminentemente musical, y se queja de sentirse solo e incomprendido a veces. Se emociona con Smokey Robinson, que le hace llorar. Lo que menos le gustó en el FIB fue la Human League y Sonic Youth le parece un poco timo, porque “es el típico grupo que cuando leo una entrevista me caen de puta madre, pero luego en los conciertos… como que no” Felix Suarez mola mogollón

Lo dice Diana Aller

martes, 17 de julio de 2007

IL REDENTORE






He tenido el honor de asistir la semana pasada a una fiesta increíble en Venecia.
Esta ciudad fue asediada por la peste en 3 virulentas oleadas. Teniendo en cuenta que la intrínseca humedad veneciana es el hábitat perfecto para las ratas que transmitían esta enfermedad, es para imaginarse lo difícil de la erradicación.
Desesperados, los venecianos se encomendaron al Cristo Redentore, y le ofrecieron, a cambio del fin de la peste, un puente para llegar hasta su iglesia.
Desde entonces cada año se construye un puente (no permanente) en conmemoración de la divina erradicación.

Borja y yo embarcamos en el avión junto con una despedida de soltero, que iban armándola en el avión. En el aire conocimos a Manuel, un encantador catedrático de arquitectura lleno de vitalidad y cultura que hizo de cicerone en nuestras primeras horas.

El chico que decía adiós a su soltería (travestido para la ocasión) y sus amigos pijos de camisas Ralph Lauren, llevaban botellas de alcohol y montaron una juerga increíble, que Manuel inmortalizó con fotos. Les dijo “Si tenéis algún problema, o acabáis mal, o detenidos, decid que el travestido es hijo del cónsul. (Les facilitó incluso nombre y algún dato personal más). Más tarde nos aclararía que al cónsul español, su amigo, siempre le gastaban bromas de todo tipo)

Un taxi acuático nos recogió en el aeropuerto, y Eros, su conductor, surcó a una peligrosísima velocidad las oscuras aguas que nos separaban de la ciudad. Sólo desatendía el movil para gritar “Teste!” (¡cabezas!) antes de atravesar algún puente bajo. Por supuesto íbamos de pie, disfrutando del viento húmedo en nuestras caras.

Nos hospedamos en la Casa Aguaviva, propiedad de Alejandro y Arcadio, los anfitriones de la fiesta.
Nos perdimos por callejuelas, canales, jardines y puentes, y embriagada por tanta belleza, apenas pude dormir. Entiendo que digan que es la ciudad del amor, por las esquinas y los embarcaderos las parejas se besan y abrazan; está llena de turistas y millonarios y es imposible encontrar un rincón feo.

La fiesta en sí, consistió en reunirnos en el “palazzo” de Alejandro. Adjunto foto de Borja en el quicio de la ventana, con la espectacular vista al gran canal; y otra instantánea en la que Manuel y Pedro Cerolo se despiden en el watertaxi del hogar de Alejando (al fondo). Allí un barítono de portentosa e incontrolada voz deleitaba a los invitados (cónsules, empresarios, mayoría masculina, mayoría gay y mayoría fascinante) acompañado de una soprano y un pianista.

Después tomamos un aperitivo de sushi y jamón (con cortador de lujo incluido) regado con champagne y hablamos con Jesús, un muchacho encantador, amante de lo absurdo (y a la postre, marido de Cerolo) y con Irma una impenitente viajera que había empezado a trabajar en la embajada española hacía 2 semanas.

En góndolas y barcas, todos los invitados fuimos Gran Canal abajo para asistir a uno de los espectáculos más hermosos del planeta: Música, fuegos artificiales y cientos de personas sobre el agua observando. Fue sobrecogedor.

Al regreso, pinchamos en una galería y patio de la casa (allí mismo se rodó una espectacular pelea de la película “Casino Royale”). La mesa de mezclas sobre una góndola de hace 2 siglos y todos bailando, bebiendo y charlando. Sonó Abba, Mika, Sissorsisters, Chico y chica, Gloria Gaynor e incluso "Venezia" de los Hombres G.

Por la noche no pude dormir. Seguí escuchando música (esta vez en el ipod) viendo cómo amanecía en Venecia, y pensando en lo intenso, doliente y real que es el amor.

No tengo forma de agradecer a Alvaro Castro (fue compañero de clase en el CEU) el haberme procurado tal viaje y el conocer a gente tan estupenda. (Se me olvida mencionar a Fernando y Ana, grandes conversadores y propietarios de la agencia publicitaria Adsolut).
Creo que soy una privilegiada al haber visitado por vez primera Venecia en una ocasión sumamente festiva y especial.

Lo dice Diana Aller

jueves, 12 de julio de 2007

WITTGENSTEIN

Wittgenstein es un personaje apasionante del que se suele estudiar el Tractatus y poco más. Como la mayoría de los filósofos, era un pijo adinerado que se podía permitir "el lujo" de dedicarse a pensar. De hecho, estudió ingeniería aeronáutica, y fue leyendo a Russell (no a Kurt, sino a Bertrand)coomo se le despertó la curiosidad filosófica. Padecía una fobia atroz al género humano, no tenía amigos y decía no necesitarlos, le daban asco, pena y miedo sus congéneres. Se retiró a Noruega porque ahí no conocía a nadie y estaba poco poblado, pero le pilló la 1ª Guerra Mundial. Escribió entonces el conocido Tractatus logico-philosophicus que viene a ser una defensa de las matemáticas y la ciencia, asumibles por la filosofía del lenguaje.
A Wittgenstein no le interesaba la bondad sino la sabiduría, aunque gozó del reconocimiento y amistad de los filósofos más importantes de su tiempo, no se sentía a gusto dentro del mundo académico, y prefería vivir en soledad. De hecho se rayó tanto que abandonó sus posesiones, su trabajo como catedrático en la universidad y trabajó como jardinero para tener una vida apacible en la que poder dedicarse a pensar. El pensamiento de esta etapa es menos lúcido, pero ha estado más de moda en la historia de la filosofía, porque dio origen a la filosofía analítica.
Wittgenstein no terminó de encontrar su lugar enel mundo, y comopersona no fue comprendido, aunque tampoco le hizo falta. Recomiendo la lectura de su biografía, tanto como la de su obra.

Lo dice Diana Aller

lunes, 2 de julio de 2007

¿CÓMO ESTÁN USTEDES?



Los nacidos en los 70 tenemos un recuerdo más o menos vago de "Los Payasos de la Tele", uno de los grandes "jitazos" de nuestra infancia.
Gabi, Fofó, Fofito y Miliki (y posteriormente Milikito) han dejado una insana impronta en nuestras débiles mentes.
Insana, sí: Los payasos eran sólo una sutil tapadera de oscuros negocios de narcotráfico internacional.
Los famosos payasos llegaron de Cuba hambrientos de fortuna y poder, algo relativamente fácil en la desarrollista televisión de aquella época.

Introdujeron mensajes -casi subliminales- que pretendían incitar al consumo de droga. Se dieron, empero, 3 circunstancias que alteraron considerablemente el destino de una generación entera:
1- El incentivo del consumo no fue inmediato, porque en la España de los 70 era muy dificil conseguir sustancias psicoactivas.
2- El éxito como payasos del clan de los Milikis fue tan rotundo que minimizó cualquier relación con otros intereses económico-laborales.
3- Los niños de aquella época quedarían marcados de por vida gracias a los insistentes mensajes que incitaban al consumo.

¿Cuáles eran esos mensajes? Es fácil de demostrar diseccionando los sketches que encumbraron a los payasos. Pero lo que pervive de forma indeleble en la mente de todos es el canturreo de ciertas "odas" a la droga y su consumo.
Vean sino los ejemplos:

Susanita tiene un raton
un raton chiquitin

(Aviso: El ratón es su camello. Vean qué relación tan extraña mantienen)
que come chocolate y turron
(Hachís)
y bolitas de anis (Cocaína)

duerme cerca del radiador
con la almohada en los pies
y sueña que es un gran campeon
jugando al ajedrez
(Conducta psicopática de estar siempre alerta, ido y con delirios: ¿Porqué un ratón va a soñar con ser campeón de ajedrez? Lisergia pura que nos ha influído sobre manera, desde luego)

Vayamos ahora con otro musical ejemplo:

Hola Don Pepito
Hola Don José
Pasó usted ya por casa
Por su casa ya pasé
Vio usted a mi abuela
A su abuela yo la vi
Adiós Don Pepito
Adiós Don José

¿Es una inocente canción infantil? Por supuesto que no. Es evidente que lo que aquí se está tratando es una conversación en clave entre un camello y su proveedor "mayorista" ¿Porqué sino habría de preguntar algo tan raro para después despedirse a todo correr?
Una de las tonadillas más espeluznantes (por los nocivos efectos que ha provocado) es "En el coche de Papá"

En el coche de papá
Nos iremos a pasear

Vamos de paseo, pi pi pi
En un auto feo, pi pi pi
Pero no me importa, pi pi pi
Porque llevo torta, pi pi pi
Esta simpática melodía aventura los efectos del éxtasis y el MDMA: Una feliz indiferencia, la percepción alterada de una noche de fiesta. El onomatopéyico "pi pi pi" sería plagiado después por muchos artistas del House. Oscar Mulero de niño estuvo muy expuesto a esta canción, y así se explica lo que hace en la cabina.

Muchos jóvenes, cuando salen de marcha, no saben verbalizar sus necesidades yonkistas, la ansiedad que les produce la -falta de- droga. Piensan "quiero una raya", pero en realidad la maléfica voz de Miliki resuena en sus cerebros canturreando:
Como me pica la nariz.
Como me pica la nariz.
Ya no lo puedo resistir.
Como me pica la nariz.
... y van a la búsqueda de aquella artificial felicidad llegada de otras latitudes gracias a unos codiciosos payasos...

En la frenética escalada de las drogas, hay también hueco para la heroína. sustituyan el "caballo" por la palabra "circo" en estos versos:

Había una vez un circo
que alegraba siempre el corazón.
Lleno de color, mundo de ilusión,
reino de alegría y emoción.

Había una vez un circo
que alegraba siempre el corazón.
Sin temer jamás al frío o al calor,
el circo daba siempre su función.

Siempre viajar, siempre cambiar.
Pasen a ver el circo.
Otro país, otra ciudad.
Pasen a ver el circo.

Es magistral, sensacional.
Pasen a ver el circo.

Si ustedes se drogan, échenle la culpa a los payasos

Lo dice Diana Aller