martes, 27 de mayo de 2008

¿MIEDO AL FEMINISMO?


Hace poco leía una entrevista de Chenoa (y me dirán ustedes que para qué leo esas cosas..., ya lo sé) y justificaba el papel de la mujer en la música, al más puro estilo ladyfest, para, a renglón seguido aclarar "...pero yo no me considero feminista ¿eh? no os vayáis a pensar..."

Pues no, evidentemente, no vamos a pensar que así de pronto, diera muestra alguna de inteligencia, cuando hasta ahora sólo ha mostrado su voz potente, sus prominentes muslos y una desmesurada frente.

A lo que voy: El feminismo propugna una hipotética igualdad en derechos y deberes del varón y la mujer. 

Pensar que la mujer es en algún grado superior, es lo que teme Chenoa. Normal... ¿Quién osa pensar una barbaridad así? Cuidadito...  Tengamos a las mujeres calladitas y temerosas de pensar cosas raras, no vaya a ser que se crean estar por encima...
En fin...


Lo dice Diana Aller

lunes, 26 de mayo de 2008

DICCIONARIO DE FOBIAS: F, G


¿Padece Genufobia? Entonces esta foto le espantará...
Continúo con este alegre repaso de miedos...


Fagofobia: Miedo a tragar cosas.
Falacrofobia: Miedo a quedar calvo, a la calvicie. Conozco a alguien que la padecía. No quería salir a la calle porque decía que todos le miraban la calvicie (que, encima, no tenía).
Fasmofobia: Miedo a los fantasmas.
Farmacofobia: Miedo a las drogas. Supongo que también a las medicinas.
Febrifobia: Miedo a la fiebre.
Filemafobia: Miedo a besarse.
Filofobia: Miedo a enamorarase. Qué bonito y qué duro ¿No creen?
Filosofobia: Miedo a la filosofía.
Fobia a volar: Terror de viajar en avión o en un vehículo volador.
Fobia dental: Miedo extremo e intensificado al dentista y al tratamiento odontológico.
Fobia escolar: Terror de ir a la escuela o al colegio, por lo general experimentado en niños. Los síntomas pueden ser: llanto, taquicardia, pérdida de sueño y vómitos.
Fobias infantiles: Tipos de fobias experimentadas por niños entre las que pueden encontrarse la nictofobia(miedo a la oscuridad), la fobia escolar, ansiedad generalizada y la fobia social.
Fobia sexual: Miedo a experimentar cualquier tipo de sensaciones sexuales, acompañado de un deseo de evitarlas a toda costa.
Fobia social: (Social Phobia) Temor patológico a las interacciones de cualquier tipo con persona(s) conocida(s) o desconocida(s), a asistir a eventos sociales, a conocer a alguien, a hablar en público, a la posibilidad de ser avergonzado en público, a cualquier actividad que involucren la interacción con otras personas, a cometer un error y que los demás lo noten, juzguen o evalúen. Se acompaña de síntomas físicos fuertes como temblor de manos, sudoración, sequedad de boca, palpitaciones, rubor, desconcentración, náuseas.
Fobofobia: Miedo a temer.
Fonofobia: Miedo al ruido.
Fotofobia: Miedo a la luz.
Francofobia, galofobia: Miedo a los franceses.
Frenofobia, fronemofobia : Miedo a pensar.
Frigofobia: Miedo a las cosas frías.
Ftisiofobia: Miedo a la tuberculosis.


Galeofobia: Miedo a los tiburones.
Gametofobia: Miedo al matrimonio.
Gefirofobia: Miedo a cruzar puentes.
Geliofobia: Miedo a la risa. Esto sí que es raro...
Genufobia: Miedo a las rodillas. (Y esto, ni les cuento...)
Gerascofobia: Miedo a la vejez
Germanofobia: Miedo a los alemanes.
Gerontofobia: Miedo a la gente vieja, a la vejez.
Geumatofobia: Miedo al sabor.
Gimnofobia: Miedo a la desnudez.
Ginefobia: Miedo a la mujer.
Glosofobia: Miedo a hablar.
Grafofobia: Miedo, angusta de escribir.
Gringofobia: Miedo a los norteamericanos... Sublime.


Lo dice Diana Aller

miércoles, 21 de mayo de 2008

VOTACIÓN

Queridos -sí, queridos; aquí se les quiere a todos- lectores.
Requiero de nuevo su ayuda y participación. Esta vez para que contesten un sencillo test sobre indumentaria y hormonas. Verán ustedes; hace unos días unas amigas y yo decidimos vestirnos "al gusto masculino", esto es, minivestido, escote, melenas sueltas y visiblemente maquilladas. Triunfamos como la coca-cola. Ahora bien, seguimos desde entonces manteniendo un farragoso debate sobre los gustos tan diferentes según géneros, por lo que nos hemos decidido a aclarar dudas con esta sencilla cuestación.
Si son tan amables, elijan una opción de cada una de las siquientes preguntas, por favor.
1. Hombre/ Mujer
2. Edad
3. Heterosexual, homosexual, lesbiana, bisexual u otra opción.
4. Gano más/menos de 2.700€ brutos al mes
5.

6.
7.
8.
9.
10. 11. 12.
13.
14.
15. 16. Este test: Me ha parecido una chorrada/ Me ha divertido hacerlo.

Agradezco su molestia y sinceridad.
Lo dice Diana Aller

martes, 20 de mayo de 2008

EL HOMBRE PERFECTO


- Debe tener sentido del humor. Mucho.

- Que no haga un problema donde no lo hay. Y mejor, si pasa de los que hay y los soluciona él solito.

- Independiente. Esto es necesario para alcanzar el status de perfecto.

- Imprescindible cierto talento artístico/creatividad.

- Detallista, con capacidad de improvisación y de fácil "encariñamiento".

- Le tiene que gustar la música. Esto es basiquísimo.

- Belleza no clásica. Es más: Que no sea guapo. Mejor que tenga ese indefinible atractivo exótico que atrae en lugar de gustar... Que no sea gordo.

- Que su miembro viril tenga considerables dimensiones (Me pasa como a Jgay, que ya me he acostumbrado, y no me conformo con una cosa normal...) y gracia a la hora de "trabajar".

- Se valora (aunque no imprescindible) : Que no toque en un grupo, tendencia social a la izquierda, inteligencia y que le gusten los porros y conversar.

...Mujeres del mundo, cuéntenme cómo es para ustedes el hombre ideal...

Lo dice Diana Aller

CAPERUCITA ROJA


Aprovechando el canto a la libertad que muchos de ustedes han entonado en la anterior entrada, les voy a dedicar, en señal de gratitud un cuento no muy infantil: Caperucita roja.
Cuando de pequeños nos contaban la historia de esta niña, intuíamos un morboso horror que nos atraía hacia perversos temores que no llegábamos a comprender.

El cuento, popularizado primero por Perrault y después por los hermanos Grimm, recoge una leyenda urbana, que como las de hoy, cumplía una misión aleccionadora de hace siglos.
Analicemos entonces:
Caperucita Roja es una niña que deja de serlo en cuanto su madre le regala la preciada prenda, que representa en realidad su primera regla, bien sangrienta y encarnada. Le encomienda una misión servilmente femenina: proveer de alimentos a su abuela, y para este recorrido generacional hasta la madurez, advierte a la joven que ha de tener cuidado y no "entretenerse" con nadie en la espesura del bosque.

Caperucita, desoyendo el consejo de su madre, entabla relación con un lobo, el más voraz y malvado de los animales, que evidentemente, encarna a la naturaleza masculina.
La joven tontea con él, y esto atrae fatales consecuencias. Por supuesto un animal que no sabe controlar sus instintos, desplegará todas sus artimañas para hacerse con la chica.

En la primigenia versión de la historia (parece ser que proveniente del folklore tirolés) el perverso lobo, ya travestido de abuelita, invita a Caperucita a consumir carne y sangre de la pobre anciana. Fíjense cuánta depravación junta por parte del varón... y qué vulnerabilidad la de la niña.
Claro que, al añadir la figura salvadora de un leñador, se consiguió recalcar la sumisión femenina y su incapacidad para defenderse.
Moraleja para las jóvenes de nuestro tiempo: No den de comer a sus abuelas, aprovechen para follar como locas antes de tener la regla y no se entretengan con tíos raros que se visten de mujer.

Lo dice Diana Aller

lunes, 19 de mayo de 2008

DIANA ALLER: CULPABLE

Intuía que algo así ocurriría.
Y claro, ha ocurrido. No sé si he pecado de ingenua, de listilla o de qué...
La entrada más vista de este blog, con una media de 52 visitas diarias es la de Suicidio: un absurdo manual de métodos para quitarse la vida que se recomiendan en foros de suicidas con sorprendente alegría.

Siempre he defendido la libertad de expresión en toda su magnitud. No me valen las limitaciones. Si se da la información, creo que ha de ofrecerse entera, sin parcelar, sin intereses viciados.
En temas como las drogas, la anorexia o cualquier hecho contranatura, pensaba que el secretismo propiciaba la atracción. Ahora no sé qué pensar.

Estoy mal. Muy mal.
Me acaba de llegar este comentario desde el otro lado del Mundo:

hola, soy de chile un amigo est� en coma desde la semana pasada y viendo su PC descubrimos que esta fue una de las ultimas paginas web que visito, hizo exactamente lo que dijiiste con las pastillas. Lo encuentro horrible, no se como puedes publicar esas webadas.

Estos arañazos sobre la propia conciencia duelen más que cualquier tragedia cercana. Ayudenme, por favor, ¿Debo retirar la entrada de Suicidio?

De pequeñas, mi hermana Isabel y yo jugábamos a menudo con mis primos: A tiendas, a los Ángeles de Charlie y a ¡Eurovisión! Cada uno nos preparábamos una canción, representábamos un país y nos puntuábamos convenientemente. Mi prima Cinta estaba muy enferma. Con 10 años tenía un corazón propio de una anciana de 80. Así que la cuidábamos mucho, y la queríamos con locura. Aguantó unos años, hasta que los transplantes se popularizaron como una opción viable, y se vino a Madrid, a mi casa, a esperar un órgano de sus características. (Su familia vive en Burgos). Estando ella recién transplantada, los médicos sugirieron que toda la famila se chequeara (De hecho, una hermana de mi padre había muerto a los 16 años por esta misma dolencia).

Mi primo Luis, su hermano, (de mi edad) padecía también una miocardiopatía hipertrófica, así que se vino también aquí, a esperar su corazón, que no tardó en llegar.
Como era algo reservado, nadie se imaginaba que padecía lo mismo. Su arranque, su genio, le sirvieron también para reponerse rápidamente. Todos comentábamos que parecía que le hubieran operado de un juanete, por lo espectacular de su recuperación.

Dos personas hubieron de morir para que mis primos continuaran viviendo. Y Luis, tan guapo, tan vital, renunció a esta segunda oportunidad que la vida le brindó.
Mi madre me llamó por teléfono y me dijo "Luis se ha tirado por la ventana; se ha suicidado". Y ¿saben? Aun no lo he superado...
Y ahora diganme ¿Qué hago? ¿Retiro la entrada? Lo estoy pasando realmente mal.
Gracias.

Lo dice Diana Aller

miércoles, 14 de mayo de 2008

FETICHISMO MILITAR



Recientemente, el presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Max Mosley, hubo de abandonar su cargo al descubrirse su participación en una orgía de temática nazi.
No lo entiendo. Les aseguro que no sé qué tiene que ver la labor con la que se gana el pan este añoso trabajador, con el hecho de que le guste que le azote una oficial de las SS.
Es más, le alabo el gusto.
Creo que sobria, no participaría en una orgía nazi. (De hecho no creo que sean muy habituales...) Pero defiendo con total convencimiento el fetichismo militar. Es más; me dispongo a prohijar encendidamente los porqués:

Mola por:












-Lo avanzado, vanguardista y favorecedor de sus atuendos: Al margen de las connotaciones bélicas o sexuales ¿No les resulta armónicamente bello un uniforme de coronel, unas presillas blancas, una gorra caqui o incluso un casco de combate? Cada cierto tiempo vuelven los galones y el camuflaje a las pasarelas de la moda, y siempre son lo mejor de la temporada.

-La contundencia de los roles sexuales: La gracia del asunto es que uno domina y el otro es sometido. Con el atavío militar una u otra opción se justifican divinamente. Dar o recibir son alternativas conciliadoras e incluso intercambiables. El pasivo (o pasiva, claro), cuando se harta de aguantar quietecito, puede asumir el papel activo, sin "salirse de las normas". La estética militar ampara cualquier extremo. Y todos, absolutamente todos, tenemos grabados los incentivos premio/castigo como base de nuestra formación, por lo que en mayor o menor medida, nos gusta decir o que nos digan "has sido malo/a y te voy a tener que castigar" y cosas por el estilo... El fundamento mismo de la represión, vamos.

-La variedad iconográfica: Y aquí cabe, desposeído de cualquier significado político (como en el punk) todo símbolo: desde una esvástica, hasta un tanque blindado. Imaginen a la persona que más les atrae, en su mejor día. Vístanla de varonil uniforme prusiano caso de ser un hombre y de gélida enfermera de entreguerras si es una mujer... ¡Uf, uf, uf...! ¿No les entran sudores y calorinas? Es tan agradecido y amplio el estilo bélico que da para toda una vida de fantasías.

-La separación de la vida habitual, cotidiana, gris y cuajada de absurdas luchas de poder y la vuelta a la infancia: el disfraz, el juego, la diversión, la verdadera democracia.

-La industria bélica (una de las más potentes de Mundo) sirve de inspiración para hacer el bien. Y ya que el pacifismo se suele excluir de la teoría política, a los que creemos en él, nos queda el consuelo de que al menos podemos reírnos de la parafernalia militar.




Lo dice Diana Aller

DICCIONARIO DE FOBIAS: D, E

¿Padece usted eurotofobia? Entonces esta instantánea de una amiga mía de Barcelona, (posando para un manual de anatomía)le inquietará...
Les recuerdo que una fobia no es un simple temor o aversión; es un miedo irracional, incontrolable, desatado...

Demofobia: Miedo a las multitudes.
Demonofobia: Miedo a los demonios.
Dermatopatofobia: Miedo a las enfermedades de la piel.
Dermatosiofobia: Miedo a la piel, a las verrugas.
Diabetofobia: Miedo a la diabetes.
Didaskaleinofobia: Miedo a ir a la escuela.
Dikefobia: Miedo a la justicia.
Diplopiafobia, Diplofobia: Miedo a ver doble y a las enfermedades oculares.
Dipsofobia: Miedo a la embriaguez.
Dorafobia: Miedo a la piel y/o a su contacto.
Dromofobia: Miedo al movimiento. ¿Se imaginan vivir en un estado de quietud permanente?
Dishabiliofobia: Miedo a desnudarse delante de alguien.
Dromofobia: Miedo a las calles y los paseos.

Eclesiofobia, ecclesiofobia: Miedo a la Iglesia.
Ecofobia, oecofobia, oikofobia: Miedo al hogar.
Eisoptrofobia: Miedo a los espejos.
Electrofobia: Miedo a la electricidad; a un choque eléctrico; a la electrocución.
Eleuterofobia: Miedo a la libertad. Lo suelen padecer quienes han pertenecido a sectas o grupos en exceso normativos.
Elurofobia: Miedo a los gatos.
Emetofobia: Miedo a vomitar.
Enetofobia: Miedo a los prendedores y broches.
Enosiofobia: Miedo a confiar un pecado imperdonable o a la crítica.
Entomofobia: Miedo a los insectos.
Eosofobia : Miedo al amanecer; a la salida del sol.
Epistemofobia: Miedo al conocimiento.
Eremiofobia: Miedo a estar solo.
Ergofobia: Miedo al trabajo.
Eritrofobia: Miedo a ruborizarse y al color rojo.
Ermitofobia: Miedo a estar solo.
Erotofobia: Miedo al sexo.
Escatofobia: Miedo a las heces.
Esciofobia: Miedo a las sombras.
Escolionofobia: Miedo al colegio.
Escopofobia, Escoptofobia: Miedo a ser visto o ser mirado fijamente.
Escotofobia: Miedo a la oscuridad.
Escotomafobia: Miedo a quedar ciego; a no poder ver parcialmente.
Escriptofobia: Miedo de escribir en público. (Que, digo yo, ¿Cuándo hay ocasión de escribir en público?)
Esfecsofobia: Miedo a las avispas.
Espermatofobia: Miedo al semen y a los gérmenes.
Estasofobia: Miedo a estar parado. (¡Qué agobio!)
Estaurofobia: Miedo a los crucifujos.
Estenofobia: Miedo las cosas o lugares estrechos.
Eufobia: Miedo a las buenas noticias.
Eurotofobia: Miedo a los órganos genitales femeninos.

Lo dice Diana Aller

lunes, 12 de mayo de 2008

SOCIALISTAS


Aunque "socialistas" bien podría ser una serie de ficción (dejo al albedrío imaginativo del lector el contenido) es una elucubración sobre el futuro...

Año 2028: El pij-joop es el estilo musical tendencia del momento. Aunque convive con ritmos retro de los 60, los 70, los 80, los 90, los 2mil y los 10. El consumo de drogas se ha estabilizado gracias a represivas medidas penales. Y los prejubilados ya no viajan a Benidorm, ahora se van a festivales maduros. El más exitoso es "Mágicos 00" donde Xoel Deluxe ejerce como maestro de ceremonias de un evento cargado de nostalgia. Los Pereza, que ahora son calvos, actúan después. El plato fuerte es Amaral. El público se pone de pie para corear "Sin ti no soy nada".
En un momento del festival, Ismael Serrano (ahora vicepresidente de la SGAE) lanza una proclama en favor del presidente de gobierno, Pablo Motos -de PSOE, claro-, salpicado por una trama de corrupción.
Los achacosos asistentes aplauden convencidos. No entienden de pij-joop ni a sus hijos, pero siguen pensando que "Los jóvenes mueren antes de tiempo".
Eva Amaral es la Ana Belén del momento, y Juan, que sigue sin quitarse el gorro, abandera causas saharawis.

¿Lo vamos a permitir?
Otra izquierda es posible. Piénsenlo.
(Y conste que me encanta Amaral)

Lo dice Diana Aller

viernes, 9 de mayo de 2008

ÚLTIMAMENTE HE APRENDIDO QUE...

-Manuela Pulido es un icono de activa madurez. Esta mujer, de naturaleza abertzale reside en la hiphopera localidad de Torrejón de Ardoz, y va escoltada por dos policías locales. Y todo porque tiene la fea costumbre de prender fuego a los coches que encuentra a su paso.

-El Metro Ligero (una especie de tranvía que cojo ahora a diario) huele mal. Patricia Colao apostilla a este respecto que todo lo moderno suele oler mal; que ella trabaja en un edificio inteligente y padece este hediondo problema.

-En el extinto programa "La hora de la Verdad", donde hacían pruebas de paternidad, la gente mandaba cartas con palillos de oídos sucios y pelos dentro del sobre, para que, directamente, pudieran coger muestras de ADN.

-Ciertas fricciones carnales se representan en lenguaje gráfico de los internautas como "Plaka, plaka".

-Cuando alguien se dispone a enumerar y dice "Uno:..."; no puedo evitar decir "El brikindans".

-Al comparar el programa de Dani Grande "Madrid Superstar" (TeleMadrid) con "Operación Triunfo", él mismo dijo "Es como comparar a Dios con un gitano". Me hizo mucha gracia la expresión.

Lo dice (homenajeando a Miss Mostoles) Diana Aller

jueves, 8 de mayo de 2008

DICCIONARIO DE FOBIAS: B, C

Niño courlofóbico ante una imagen de Miliki

Bacilofobia: Miedo a los microbios.
Bacteriofobia: Miedo a las bacterias.
Balistofobia: Miedo a las armas, municiones, revólveres.
Barofobia: Miedo a la gravedad terrestre. (Imagínense qué agobio padecer ésta...)
Basofobia: Miedo a no poder caminar o a caerse.
Batofobia: Miedo a las profundidades.
Batraciofobia: Miedo a los reptiles.
Belonefobia: Miedo a las agujas.
Bibliofobia: Miedo a los libros.
Bromidrosifobia: Miedo a desprender mal olor corporal. Un familiar mío padecía esta fobia. Y al intentar curarla derivó en otras.
Brontofobia: Miedo a los truenos, a las tormentas.

Caligynefobia: Miedo a las mujeres hermosas.
Cancerofobia, carcinofobia, cancerfobia: Miedo al cáncer.
Cardiofobia: Miedo a padecer enfermedades del corazón.
Carnofobia: Miedo a la carne.
Carofobia: Miedo a la picazón.
Cenofobia: Miedo a los grandes espacios, al vacío.
Chaetofobia: Miedo al pelo.
Chorofobia: Miedo a bailar.
Cibofobia: Miedo al alimento.
Cinofobia: Miedo a los perros (tremendamente común).
Cipridofobia: Miedo a las enfermedades venéreas.
Claustrofobia: Miedo a los lugares cerrados.
Cleptofobia: Miedo a robar. Que digo yo, menuda chorrada de fobia... Entiendo tener un desproporcionado temor a que te roben (sobre todo si se ha vivido una situación traumática a este respecto); pero miedo a robar... ¿Habrá a quien le resulte difícil "controlarse"? Flipo.
Clinofobia: Miedo de ir a la cama.
Cnidofobia: Miedo a las picaduras de insectos.
Coitofobia: Miedo al coito.
Colerofobia: Miedo a contraer el cólera.
Cometofobia: Miedo a los cometas.
Coprofobia: Miedo a los excrementos.
Courlofobia: La mejor y creo que más padecida en el mundo occidental. Miedo a los payasos. ¿Hay algo más terrorífico que un payaso?
Cropostasofobia: Miedo al estreñimiento.
Cremnofobia: Miedo a los precipicios.
Criofobia: Miedo del hielo y la helada; a las tormentas de hielo; a las ventiscas.
Crisofobia: Miedo al oro.
Cristalofobia: Miedo a los cristales.
Crometofobia: Miedo al dinero; a tocar dinero.
Cromofobia: Miedo a los colores.
Cronofobia: Miedo a la duración, al tiempo

miércoles, 7 de mayo de 2008

HIDROGENESSE


Ayer acudí a una de mis salas favoritas: El Sol, donde se celebraba la fiesta de presentación del festival Murcia Sound, que será el 20 y 21 de junio.
Paso a reseñar lo más importante:

-Vi a Clara Barral, guapa y radiante como recién salida de Los Angeles; a Tolo con un favorecedor corte de pelo, a la ex-bloguera Kratch, a la inimitable Patricia Colao, a Silvia Varela, a Araceli Segura, a Eva... Saludé a Olivier, Maya Nieto, a Natalia Flores, que venía de jurar la constitución, a Marc y Belly Dorian que por fin pisaban Madrid, a Borja Prieto, Mariano Tejera y Susanna. También estaban Javier Liñán, Mauro Canut, Manu Piñón, Toña, Gerardo Carton, Félix Suárez, Fernando Porres (mascota del mencionado festival), Johann Wald, Lorena ("Niñas gritonas"), Gonzalo Baltimore y Guille proponiendo planes para el Primavera Sound (en su habitación del AC!).

- El inconmesurable Jose Canut, me obsequió con piropos -como que mi forma de escribir le recordaba a Umbral (?)- y con un diccionario urgente de bable-castellano. Vivía en casa de su prima, pero como ella no sabía quien era Fernando Esteso, Jose se marchó indignado a un hostal, alegando que no puede vivir con alguien tan inculto. No le puedo admirar más.

-Tocó un grupo con todos los alicientes modernos que se llaman "Hola a todo el Mundo". Me gustaban los peinados de la decena de miembros componentes del grupo. Pero nada más.

- No había apenas veinteañeros.

-Me encantó el emotivo encuentro de Tori y Fernando (novio de Araceli). Tori estaba guapísimo, y así se lo hicimos saber.

-Desde que pisaron el escenario Carlos Ballesteros y Genís Segarra demostraron que son genios. Parecían salidos del medievo astur-leonés, con tacones, con hidalguía... como diría Jose Luis Moreno, con saber estar... Y aquí empieza realmente la entrada de hoy:

Genís, que es el hijo imposible de Dalí y Paola Dominguín es un genio. Y no existe otro calificativo que se ajuste mejor. Es evidente que Manolo, su compañero en el Duo Astrud, tiene talento. Pero lo de este catalán (y luego dicen que odio a los catalanes...) es algo fuera de lo común.
Cuando he hablado con él (pocas veces, la verdad) me he sentido apabullada por el peso de sus razones, aun hablando de cosas nimias. Y eso es algo que apenas me ocurre. No sé cómo explicarlo, pero... a su lado me siento tan poca cosa, que me avergüenza incluso hablar.
A Carlos le he tratado menos aun, pero me inspira parecidos temores.
He de decir que no todas sus composiciones me gustan, creo que porque algunas no llego a entenderlas, pero no me corre prisa, que sé que ya llegaré.

Pero lo admirable de una buena canción es la simplicidad del mensaje; la capacidad de evocar, definir y segmentar sin recurrir a manidos giros idiomáticos tal y como yo estoy haciendo ahora mismo. A mí esta canción, por ejemplo, me dice más que toda la discografía de Serrat junta:

No me digas que no hay nada más triste que lo tuyo,
hay miles de cosas en el mundo que son mucho peor.
No me digas ...No me digas que no hay nada más triste,
una tienda de animales es mucho más triste.
Con los perros en sus jaulas dando vueltas
y los gatos dando vueltas en sus jaulas.
No hay nada más triste que una tienda de animales,
no hay nada más triste.No me digas
...No me digas que no hay nada más triste que lo tuyo,
hay miles de cosas en el mundo que son mucho peor.
No me digas que no hay nada más triste,
un turno de noche es mucho más triste,
en la cadena de montaje esperando la sirena
con lo peor de Rubí contando sus miserias.
No hay nada más triste que un turno de noche,
no hay nada más triste.
No me digas que no hay nada más triste que lo tuyo,
hay miles de cosas en el mundo que son mucho peorque lo tuyo,
no me digas ...No me digas que no hay nada más triste que lo tuyo,
hay miles de cosas en el mundo que son mucho peor.
No me digas ...No me digas que no hay nada más triste,
"los caballitos pony" eso es mucho más triste.
"los caballitos pony" en su importante feria,
"los caballitos pony", "los caballitos pony",
"los caballitos pony"
...No hay nada más triste que "los caballitos pony",
no hay nada más triste.

Al escucharla, resulta terroríficamente creíble, directa... Hidrogenesse molan.

Lo dice Diana Aller

martes, 6 de mayo de 2008

AYUDA

Laboralmente me encuentro en una situación apurada, por lo que les pido ayuda: Verán ustedes, estoy preparando un programa de cocina para Antena3, que, a modo de concurso, busca el mejor anfitrión semanal.

Cada semana 5 desconocidos se juntan para cenar, cada día uno prepara la cena y los otros 4 puntúan. No se trata de profesionales culinarios, sino gente que disfrute en la cocina.
Sorprendentemente, hay más hombres que mujeres interesados, por lo que, andamos buscando chicas jóvenes que quieran participar. Es necesario que sean de Madrid y alrededores.
Si usted, joven (de espíritu básicamente) está interesada, llame al 91.768 40 00 y pregunte por "Ven a cenar conmigo".

Tendría que preparar una cena en su casa un día e ir otros 4 a otras casas a cenar y juzgar la cena. El premio semanal para un único ganador es 3000 euritos.

Si le interesa o sabe de alguien (varón o mujer) a quien pueda intersar, ¡hágaselo saber!

Gracias, amig@s.

Lo pide Diana Aller

DICCIONARIO DE FOBIAS: A

Las fobias son aquellas situaciones o cosas que no soportamos, o por las que sentimos un miedo desproporcionado, y nos impiden desarrollar normalmente las actividades rutinarias de la vida.
Comienzo por las que empiezan por "A" ¿Cuáles padecen ustedes? (De esta lista yo padezco al menos 3).

Ablutofobia: Miedo a bañarse o lavarse.
Acarofobia: Miedo a los ácaros y a otros parásitos.
Acerbofobia, acerofobia: Miedo a la acidez.
Acluofobia, escotofobia: Miedo a la oscuridad.
Acrofobia, altofobia, batofobia: Miedo a las alturas, a los lugares elevados.
Acusticofobia: Miedo a los sonidos, al ruido.
Aerofobia, ancraofobia: Miedo a las corrientes de aire y al viento.
Aeronausifobia: Miedo a vomitar.
Agateofobia: Miedo o angustia a la locura.
Agirofobia: Miedo a cruzar la calle.
Agorafobia, agarofobia, agoraphobia : Miedo a las multitudes o a lugares abiertos o públicos, acompañado de un deseo de no salir del hogar. Generalmente la experimentan personas que padecen de ataques de pánico, pues temen experimentar uno fuera de su casa y perder el control de sus actos.
Agrafobia: Miedo al abuso sexual.
Aicmofobia: Miedo o angustia a los objetos puntiagudos.
Ailurofobia, aelurofobia: Miedo a los gatos.
Albuminurofobia: Miedo a la albúmina en la orina.
Alectrofobia, Alektorofobia: Miedo a los pollos
Alodoxafobia: Miedo a emitir opiniones.
Algofobia, agliofobia: Miedo a experimentar dolor.
Amatofobia: Miedo al polvo.
Amaxofobia: Miedo a los vehículos, miedo a conducir (fobia a conducir), miedo a encontrarse en un vehículo en movimiento.
Amnesifobia: Miedo a la amnesia.
Ambulofobia: Miedo o angustia a caminar.
Anablefobia: Miedo de mirar hacia arriba.
Androfobia: Miedo al hombre.
Anginofobia: Miedo a la estrechez.
Anglofobia: Miedo o aversión a Inglaterra, a los ingleses, o a cualquier cosa inglesa.
Anquilofobia: Miedo o angustia a la inmovilidad de una unión.
Antlofobia: Miedo a las inundaciones.
Antofobia: Miedo a las flores.
Antropofobia: Miedo a las personas; a los humanos.
Anuptafobia: Temor o angustia de permanecer solo.
Apeirofobia: Miedo al infinito.
Apifobia: Miedo o angustia a las abejas.
Apotemnofobia: Miedo de las personas con amputaciones en el cuerpo.
Aracnofobia: Miedo a las arañas.
Araquibutirofobia: Miedo o angustia a que la mantequilla o una sustancia parecida, se pegue en el paladar.
Aritmofobia: Miedo a los números.
Asimetrofobia: Miedo de las cosas asimétricas.
Astenofobia: Miedo a la debilidad; a desmayarse.
Astrafobia: Miedo a los destellos, truenos y relámpagos.
Astrofobia: Miedo del infinito, de las estrellas, del espacio celeste.
Atazagorafobia: Miedo de no ser considerado, de ser olvidado.
Ataxiofobia: Miedo a la ataxia, descoordinación muscular.
Ataxofobia: Miedo del desorden.
Atefobia: Miedo de la ruina.
Atiquifobia: Miedo al fracaso.
Atelofobia: Miedo a la imperfección.
Atomosofobia: Miedo de las explosiones nucleares.
Aulofobia: Miedo a las flautas.
Aurofobia: Miedo a las auroras.
Autofobia: Miedo a la soledad.
Autodisomofobia: Miedo a heder. (Oler mal uno mismo, o miedo a los que huelen mal).
Autómatonofobia: Miedo a las representaciones de seres vivos o pensantes en cosas inanimadas, ej. estatuas de cera, muñecos de ventrílocuos, animales mecánicos o animatrónicos.

Lo dice Diana Aller

lunes, 5 de mayo de 2008

¿PARIRÁS CON DOLOR?


Hay cuestiones en la vida que hasta que no se tocan de cerca, no tienen interés ninguno. O, peor todavía, se dan por hechas de una determinada manera según el arraigo cultural, o, como sucede ahora, según los medios de comunicación, que en ciertas cuestiones han sustituído a la familia o al clan.
Tal es el caso del parto.
Sí, vale, es un tema que trato a menudo... Comprendan que junto a la creación artística, es el único momento en el que somos un poco dioses.
Una vez, en clase de inglés, la profesora nos pidió una redacción sobre "El día más importante de mi vida". Prácticamente toda la clase habló de su venida al Mundo.
Y toda mujer, una vez que es madre, no vuelve a ser la misma. Es como si estuviéramos configuradas para una mesiánica labor de procreación.
Todas tenemos una interna sabiduría sobrehumana que venimos practicando durante nuestra existencia que va encajando durante el embarazo y se materializa en el parto.
El excesivo intervencionismo durante los alumbramientos, inhibe el monstruo creador que todas llevamos dentro. Pero un parto como tal, como viene sucediendo por los siglos de los siglos, es un acto salvaje y desatado.
Y doler, duele. Pero duele tanto que mola. El concepto del dolor se vuelve abstracción pura...

Por no tener un equipo actualizado, no puedo colgar videos, pero linqueen aquí, que les va a sorprender cómo puede ser un parto: http://www.themidwife.net/index_files/Page340.htm
En la lista de "El Parto es Nuestro" se habla a menudo de todo esto.
Obviando nombres propios (me hubiera sido imposible pedirles permiso a todas) les copio aquí algunos mensajes al respecto.


Chicas, quiero consultaros una duda que tengo. Ya estoy en la semana 38 y
sin síntomas ninguno de parto. Me cuentan que tengo que expulsar
obligatoriamente el tapón mucoso para que se desencadene el parto o romper aguas,
es cierto esto o puede ocurrir el mismo día del parto?. Otra cosa, cuál es el primer sintoma para saber que ya empezó?. besitoss

Hola, yo tb estoy de 38, y sólo tengo como dolores de regla de vez en cuando... no sé...saludos

Hola yo ya he tenido a mi bebe hace 6 meses y el tapon lo expulse unos pocos dias antes del parto y rompi aguas en el paritorio. Estuve con contracciones semanas antes del parto, pero como vosotras, ni me enteraba casi. Eso si, os digo que cuando llegue el momento os dareis cuenta porque esos dolores de regla que sentis de vez en cuando se empezaran a multiplicar poco a poco; no quiero asustaros tampoco eh!! Que en realidad llevamos una idea de parto preconcebida de dolor y sufrimiento tremendo pero en realidad cuando llegamos y parimos nos damos cuenta de que es muy distinto... claro que duele, pero cuando veais esas caritas mirandoos,, y os deis cuenta de que son vuestros hijos ya vereis como pensais que no fue para tanto.
Espero que a alguien le sirva. Un beso a todos y suerte!!

Bueno...el parto no tiene que doler, a mí no me dolió (y a más gente), así que mirar a ver si duele o no tampoco sirve... yo no sabía distinguir las contracciones de preparto de las de parto, eso de que lo sabes a mí no me pasó, me pasé días pensando "estas, estas ya son" y nada!. Eso sí, había una diferencia, y es que las que sí fueron eran bastante más regulares, pero eso no lo supe hasta que llegaron. Aunque yo ni me molesté en ver cada cuánto eran, de hecho no llegué a tenerlas muy seguidas, creo que no bajé de 5 minutos en ningún momento y tuve ratos largos que eran cada 10 minutos por lo visto. Así duró lo que duró!! :D
Y la otra diferencia fue que poco a poco me fui aislando de los demás y no quería ni hablar, ni que me hablasen, vamos me sentía un animal en todos los sentidos :)))

Pues si no te ha dolido dime de que estas echa, y, evidentemente he hablado desde mi experiencia, con el fin de que le sirviera a alguien, no de abrir un debate de si duele o no el parto, o si distingues o no las contracciones.

A mí el parto en sí me hacía una ilusión tremenda, poder vivir cómo es eso de sentirte como un animal, gruñir, jadear, deambular... pocos meses antes del parto creí de verdad que no tiene que doler, fui al parto convencida de que no iba a doler, cuando empezaron las contracciones pensé esto es fisiológico, me dejé llevar, me relajé de verdad e incluso la molestia tipo regla que sentía, al relajarme desaparecía del todo, era una sensación chulísima. Y poco a poco se me fue atiborrando el cuerpo de endorfinas y ya al final no tenía ni que pensar en si dolía o no, perdí la noción del tiempo, ya no pensaba en nada, sólo me movía como me apetecía, bebía muuucha agua y bueno, al final salió inés, 24 horas después, que a mí me parecieron un rato, aunque estaba cansada eso sí, pero no dolorida, bueno las rodillas ya las tenía un poco machacadas :D


Entonces, y hablo desde la inexperiencia, qué es mejor: ir preparada porque duele y es normal que duela o pensar que no tiene por qué doler?
Yo quiero prepararme para ello, y estoy leyendo las experiencias de las que habéis pasado por ello buscando una ayuda. Quiero ir relajada, consciente de que a lo que voy es a ver nacer a mi hijo y pienso en que ese dolor es parte del proceso y que mi bebé también está en ese momento, pasando por lo mismo que yo, pero más indefenso y con menos información.

Quiero creer que el parto es un momento bonito, que ese dolor se puede vivir desde otro punto de vista y pienso así porque las mujeres siguen teniendo hijos y por muy malo que sea su parto, no dejarían de haberlo tenido porque el resultado siempre merece la pena.

Pues si no te ha dolido dime de que estas hecha, y, evidentemente he hablado desde mi experiencia, con el fin de que le sirviera a alguien, no de abrir un debate de si duele o no el parto, o si distingues o no las contracciones...

La realidad es que hay muchas mujeres a las que no nos duele, según decía consuelo ruiz (*Una de las primeras matronas que hablaba del parto sin dolor) el dolor es efecto sobre todo del triángulo miedo-tensión-dolor. Estamos tan condicionadas a pensar que el parto tiene que doler, hemos visto tantas escenas horribles en películas, nuestras madres y abuelas... que normalmente lo esperamos un poco retraídas por el miedo, y es eso lo que hace que duela, la falta de relajación y confianza, aparte claro de las intervenciones que te puedan hacer, si te hacen estar tumbada o te enchufan un gotero o te tienen pasando sed etc etc pues todo eso contribuye. Hay muchas culturas en el mundo en las que "saben" que el parto no duele, y no les duele. Tiene unas raíces culturales muy profundas lo del dolor en el parto. Si "sabes" que no te va a doler y te relajas de verdad... no tiene que doler
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El día de mi parto estaba con mi madre (ha tenido 4 partos medicalizados, algunos con oxitocina a chorro y sin anestesia). Ya le había comentado antes que estaba convencida de que el parto no tiene que doler, y ella erre que erre: "No hay parto sin dolor ni hortera sin transistor". Yo seguí sin hacerle caso. Fueron empezando las contracciones, primero las de pródromos y por fin las de parto. Cuando mi madre se daba cuenta de que estaba con una, me decía: "¿duele?" a lo que le contestaba que no (cuando acababa). Entonces ella me decía "entonces es que no estás de parto". Y dale!!! En pleno parto ya se cansó de preguntarme, y yo creo que nunca llegó a creerme, debió de pensar que lo decía por cabezonería. En fin!! son temas que creo que no merece la pena discutir...
Yo alucino... pero bueno, qué gente, no??? a mi lo que me dicen es: tú estate tranquila, que duele, sí, pero no es para tanto. Además, ves a tu bebé y en seguida se te olvida...

Pues a mi la única que me dice eso es mi madre, que ha tenido tres partos, uno de ellos programado porque estaba fuera de cuentas, y todos genial, sin epidural y sin un punto, nada de episiotomía, qué envidia!! ojalá salga yo a ella!
El resto, quitando alguna buena experiencia pero escasa, me dicen que me prepare, jajaja, y yo les digo que yo voy a pensar en positivo, que de que luego salga mal hay tiempo, no voy a amargarme el embarazo pensando que me va a doler muchísimo y que va a salir todo mal...

Yo [el parto] lo comparo mucho con el sexo (entre otras cosas porque hay una semejanza fisiologica en cuanto a las hormonas y procesos que tiene lugar entre el sexo y el parto innegable)

Yo diría más: el parto ES un acto sexual 100%, como lo es el coito y también la lactancia, puesto que todo ello forma parte de nuestra vida reproductiva... esta sociedad nos ha enseñado que el sexo es sólo el coito y que es lo único en lo que tenemos "permiso" de disfrutar físicamente. Otra vez un concepto patriarcal del asunto.


Me vais a perdonar la crudeza de la comparación... un coito forzado, que no apetece o que da miedo produce dolor... lo mismo que en el parto, precisamente por lo que dice ----: te contraes y no dejas a tu cuerpo sumergirse en el proceso.


Si alguien está interesado en el tema podéis leer a Casilda Rodrigáñez, que destaca el papel del útero como órgano sexual femenino de placer por excelencia y argumenta que en occidente lo tenemos adormilado por la cultura, ni siquiera se menciona y se pasa la vida latiendo. En casi todo lo que dice estoy de acuerdo con ella, en otras cosas no, pero bueno, hablar de esto en detalle sí se saldría del objetivo de esta lista. Solamente añadir que desde que he parido he redescubierto mi útero, nunca me había parado a sentirlo, pero es como una lavadora, no para y además se mueve con mucha energía!!
Un besazo y arriba esos úteros potentes y estupendos!!!! :D


Entiendo a las adictas a las endorfinas del parto, realmente. Tengo cuarenta y dos años y no creo que vayamos a buscar otro niño, pero vaya si me gustaría.


Y yo¡¡¡¡¡, aquí otra adicta tb, despues de 3 partos, a cual más endorfínico...


La forma en la que se asiste el parto y el proceso del parto en sí mismo está muy condicionado por las costumbres y la cultura y para la mayoría de las personas no es fácil ver más allá. Pero no se trata de convencer a los demás de que la manera en la que queremos parir es la mejor para nosotras y nuestros hijos (aunque estemos convencidas de ello), esa es otra guerra, se trata precisamente de pedir respeto a esa elección que hacemos. Yo tengo claro lo que quiero y no necesito que nadie venga a reprochármelo, ni a juzgarme, ni a tacharme de vete tú a saber qué cosas. Y eso es lo que suele ocurrir. Por ello yo soy de las que piensan que si no vas a obtener de los demás ya no apoyo, sino simplemente respeto, mejor te callas y no das explicaciones. Es tu vida, es tu hijo, tu cuerpo y tu parto.


Espero, de corazón, que cada vez más mujeres disfruten de sus partos. No hay droga que lo supere...

Lo dice Diana Aller