jueves, 26 de junio de 2008

LECTURAS RECOMENDABLES

El gran Jose Canut, doctor y director de cine, me ha pasado un link indescriptible (y de gran utilidad para varias generaciones que hoy penden de ansiolíticos: Neuróticos Anónimos: http://www.neuroticos-anonimos.org.mx/


En el simpático blog "A la tercera no va la vencida" hay un enlace a una web bien curiosa: Un detector de Dios. Garantizado. Échenle un ojo: http://www.yo-god.com/


El habitual contertulio de este blog, F Black ha escrito una entrada muy recomendable en su blog: http://fblack-rivereuphrates.blogspot.com/2008/06/homo-homini-lupus.html


Un coro de laringectomizados, saca un disco: "Así cantan los laringectomizados". Me muero por escucharlo.










Y lo que debería ser de obligada lectura -a partir de la mayoría de edad, eso sí- es el blog de Miss Móstoles, que ha cerrado, "porque no soportaba la presión". Arancha, que es su verdadero nombre, Jose (el de Mi mesa cojea), junto con José del Pozo (que no tiene blog, pero debería) y Josep Tomás (que tiene éste), nos conocimos en una oscura redacción en la calle Donoso Cortés, intentando sacar adelante un programa de tv, que nos unió para siempre (y que sin embargo, se hundió).


Pido desde aquí a la Miss que vuelva a iluminar nuestros días con su mostoleña prosa, que la vida no es lo mismo sin ella. Y a los demás, que propicien un próximo encuentro. Es menester.

Lo dice Diana Aller

LOS GUIONISTAS SOMOS GENTE HONRADA


Mi profesión es muy triste. Lo digo totalmente en serio. Está plagada de egos frustrados, de aspirantes a cineasta, de penurias económicas y tensiones innecesarias.
Abundan los cretinos que registran cada idea que tienen, pensando que es brillante sólo por haberla engendrado en su moderado cerebro.
Muchos detestan la televisión, pensando que es un medio pequeño para su imaginación. Estos mismos adoran el cine y últimamente las series americanas de alta factura que los que conciliamos eternas jornadas laborales y vida familiar no podemos seguir.
Algunos se niegan a desempeñar trabajos que no corresponden con su talla profesional. Son guionistas ¡por Dios! Es igual que la redactora (prácticamente siempre, mujer) que tienen al lado tenga dos carreras y un postgrado, hable tres idiomas y le supere hasta en cinco veces intelectualmente. Las labores más ingratas, han de ser para ella, por supuesto, por eso cobran menos ¿no?.

Parte de los guionistas se agarran con desespero a su profesión, porque es lo mejor que tienen, y aunque a menudo despotrican contra sus programas/series; se les llena la boca cuando les preguntan en qué trabajan.

Sin embargo, la mayoría de los guionistas son (somos) unos perdedores encantadores. Despistados, miopes e incapaces de conducir un coche.
Por suerte abundan los inadaptados que no ligaban nada en el instituto; las mentes ágiles que verbalizan sólo uno de cada 20 chistes que se les pasa por la cabeza; los que no terminan una novela fantástica (en todas las acepciones de “fantástica” que conozcan) que llevan media vida rumiando…

Aunque son (somos) piezas intercambiables en un competitivo juego de magnates audiovisuales, agachamos la cabeza con dignidad y lamemos el falo de quien nos paga (Por supuesto en un figurativísimo sentido). Transformamos una fría escaleta en verdaderas obras de arte consumibles, que ineptos presentadores destrozan sin penitencia alguna.

Regalamos horas extras, soportamos insultos de toda clase y toleramos que el éxito sea de otros. Como ya expliqué, los derechos más básicos de autoría se extinguen en pro de los ineptos poderes que gobiernan nuestros trabajos.

Los guionistas sueñan mundos audiovisuales que la maquinaria televisiva hace imposibles. Por definición, un guionista no es "trepa", si así lo fuera, es un impostor.

En un mundo ideal, los guionistas serían los autores de nuestra historia, de nuestras vidas incluso; pero en el mundo real, estamos en manos de descerebradas presiones económicas, y los guionistas son sólo eso: unos pobres incautos que como no militan en ningún partido (ni político ni de fútbol) vuelcan su ilusión en paraísos irrealizables y donan su energía creativa a innobles causas.

Lo dice Diana Aller

martes, 24 de junio de 2008

EL ANTI-MORBO


Hablando con el insigne Manuel Astur el otro día, estuvimos determinando qué características hacen a una persona "infollable"; es decir circunstancias contrarias a ser deseable o seducida. Él decía que lo más opuesto al deseo para él sería una chica argentina, gorda y actriz.

Si el Mundo estuviera a punto de extinquirse y tuviera que procrear para que continuara, me sería imposible en el caso de que mi candidato a pareja tuviera cinco de las siguientes características:

1- obeso
2- cortometrajista/cineasta
3- argentino
4- musculado
5- calvo
6- mimo/que toque los bongos
7- que se le vean las encías al hablar
8- voz desagradable
9- bloguero
10- acondroplásico

Como siempre sucede en la vida, algún día acabaré adorando lo que hoy aborrezco. Esa es la gracia...

Lo dice Diana Aller

viernes, 20 de junio de 2008

ESCRIBIR


A menudo, algunos de ustedes envían un comentario a éste, su blog para corregir faltas ortográfricas. Generalmente, anglicismos, la gran bestia negra de mi labor como escribiente. Aunque la normativa es más flexible con la grafía foránea, reconozco como errores mis olvidos y desconocimoiento de lenguas no romances. Disculpas pues.

Sin embargo, cada vez estoy más convencida de que escribir bien es transmitir conceptos concretos, sin florituras. Y eso, se puede hacer con un rango muy pequeño de lenguaje y con faltas ortográficas incluso. Hay quien escribe muy bien con un parco léxico o con "k´s" como en los sms.

Mi actual directora -y por ahora amiga- Ana Ruíz Sirvent, no soporta los gerundios, y los infinitivos tampoco le hacen mucha gracia. Yo aborrezco las perífrasis, los giros idiomáticos y las subordinadas. Por contra, me fascina el punto y coma; y desde hace años lidero una campaña (integrada por mí misma nada más) en pro del punto y coma. ¡Usemoslo! No rechacemos el punto y coma y su ingente labor rítmica, su salerosa grafía y el alivio para el sistema respiratorio que proporciona.

Reconozco que son manías. No creo que escribir bien dependa de ello, ni de los posts que corrigen. Tiendo a creer que es el contenido lo que les hace volver a este site. No sé si estoy en lo cierto.

Lo dice Diana Aller

miércoles, 18 de junio de 2008

ME HORRORIZA/ME ENCANTA

ME HORRORIZA:
-Que se vean los tirantes del sujetador (a no ser en un look guarro estilo Madonna joven) o que se marque el sujetador apretado con las lorzas comprimidas.
-El programa La Noria.
-Que la gente hable a gritos por teléfono.
-El olor a gasolina.
-Los monstruos que crea la tv (dentro y fuera de pantalla).
-La salsa.
-Que los grupos de música y los dj´s se hagan los interesantes. (Por ejemplo poniendo cosas raras que son un truñaco).
-El fútbol. No puedo con el soniquete de los comentaristas gritando.
-Los looks modernos llevados a extremo. ¿Qué pensará esa gente cuando vea sus fotos 5 años después?
-Chayo Mohedano.

ME ENCANTA:
-El estampado leopardo. Nunca me cansaré de él.
-El programa ¿Dónde estás, corazón?
-Que los móviles tengan carátulas de colores intercambiables.
-El olor a humedad de pozos y alcantarillados.
-La saga Pajares. ¡Cuántos buenos momentos televisivos me han proporcionado! Una vez, por motivos profesionales, tuve que entrevistar a MariCielo y disfruté muchísimo.
-El reghetton.
-Bailar.
-Eurovisión, Miss y Mister España y todos los certámenes absurdos.
-El look atemporal de los Ramones.
-Sofía Cristo.

lunes, 16 de junio de 2008

VOLVO SOMOS Y EN VOLVO NOS CONVERTIREMOS

En estos últimos días he visto varias veces un spot de coches Volvo, que dice algo así como "80 años salvando vidas; 40 años cuidando el planeta".
¿Puede haber más ironía en un anuncio? Supongo que estamos tan inmunizados que nos parecen normales este tipo de mensajes publicitarios.
Propongo los siguientes slogans, en la misma línea, para la próxima temporada:

HELADOS FRIGO: "Cuidamos tu línea, cuidamos de ti"
CUCHILLOS GINSU: "Para la defensa de las buenas personas"
CERVEZA MAHOU: "Tu sobriedad, nuestra razón de ser"
NOCILLA: "Inculca a tus hijos el amor a la vida sana"
CEPSA: "Aire puro"
PRESERVATIVOS DUREX: "Porque nos gustan las enfermedades de transmisión sexual"
HEMOAL: "Te lo mereces"

Lo dice Diana Aller

martes, 10 de junio de 2008

ES ELLA

Me estaba terminando el último libro de Lucía Etxebarria, "Cosmofobia" el otro día en el metro.

No es lo mejor que ha escrito, sin embargo, como todo lo que sale de su pluma (de sus teclas, mejor dicho) toca con maestría desilusiones y esperanzas universales.

El caso es que la novela es un enjambre de biografías interrelacionadas, que salta de actores de medio pelo a músicos, inmigrantes, cineastas... todos ellos reales, en la medida en que están "copiados" de personajes que existen, alterando algunos datos.

Me ha parecido reconocer a alguno de ellos. Sin embargo, al llegar al capítulo "La piel de la serpiente" he releído las historias mil veces escuchadas -e incluso vividas- de la que fue casi mi concuñada.
La verdad es que esta chica es un filón para un psicólogo, porque sus anécdotas clarifican mucho por extremas y delirantes.

El insigne Poppy Blasco, le dedicó ya unas líneas en su blog (al final de esta entrada) relatando alguna anécdota.

En el libro, la protagonista es Livia, una chica de Sevilla, teóricamente modelo. Pero lo demás, es la chica de la que se admira Poppy y que mucha gente de la noche y del rock, la moda, la literatura, el discjockeing y la vanguardia, ha conocido o padecido.
Sin permiso de la Etxebarria, transcribo aquí algunos párrafos, por si ustedes conocen también a esta joven:

"Ella decía que acababa de romper con su novio de toda la vida, así que estábamos como colgados los dos y empezamos a ir siempre juntos. Y de ahí nos hicimos intimísssimos.

(...) Ella siempre hablaba de sus doscientoscincuenta amigos y, al final, siempre estaba conmigo, como que igual no tenía tantos amigos.

(...) Me contó (...) que era de una familia muy buena.

(...) Siempre había estado en unas fiestas increíbles. Como que allí era la más de la más, pero se había venido a la capital...

(...) Me llamó Yamal Benani y me dijo "Oye, que te he visto por ahí con Livia y que tengas cuidado con ella, que me ha dicho Lola que la Livia es peligrosa"

Livia es verdad que tenía así estas cosas puntuales y raras, y esas movidas tan surrealistas que arrastraba, que se había peleado con todo el mundo, historias que eran más graves de lo que yo quería ver.

(...) Algo fallaba en la cabeza de aquella chica, de Livia. Ella y yo teníamos muchísimas broncas por tonterías.

Y luego estaba lo de que nunca tuviese dinero. Por ejemplo, pienso en una cena entre amigos, la del cumpleaños de Leonor, sin ir más lejos, y entonces de repente fue como "bueno, hay que pagar". Veinte euros, tampoco estamos hablando de mucho dinero. Y cada uno pusimos veinte euros en un montón, y entonces le dijimos "Livia, veinte euros" Y ella "No, no; yo ahí ya los he puesto" Y yo: "No, Livia, no; tú no has puesto nada, que éstos los he puesto yo, y éstos Yamal, y estos Fluvio" Y ella "¿Ah si? Ay, pues me habré equivocado. Voy a mirar... Ay, no tengo dinero. Claro que, como hoy he cambiado de bolso..."

(...) Lo de las copas y las cenas era un clásico. (...) Va a pagar con tarjeta y resulta que esa tarjeta es justo la que no le funciona. O, si no, se va justo al baño a la hora de pagar y vuelve a los veinte minutos, cuando sabe que todo está pagado.

(...) Pero ella, dar imagen como de que no tenía dinero, es que no podía, porque ya se había creado un personaje de pobre niña rica...

Pero la acabé manteniendo desde que se vino a vivir a mi casa (...) Cuando Livia llevaba así como un mes en mi casa, me cuenta que una conocida (...) se va a Hong Kong, que la empresa le paga un viaje con las dietas muy altas y la habitación de hotel y que le dijo "Vente. Lo único que tienes que pagar es el viaje" (...) Total, que Livia me dice: "Es que no sé qué hacer, porque, por un lado, no tengo dinero, pero por otro, es una oportunidad... ¡Hong Kong!"

(...) Y a la semana me viene con que ha conseguido el dinero y que se va.

Les resumo las anécdotas más reseñables: Un (en la novela) actor que pincha de vez en cuando, en plan "celebrity dj" sospecha de la tal Livia cuando le desaparece su iMacG5 (justo cuando ella consigue el dinero para irse a Hong Kong).
Livia se ofrece para comprar encargos a todos los amigos, y a algunos de ellos, les pide -por mail- más dinero del que le han adelantado para adquirir los fakes de las marcas más chulas. Finalmente cosas de 40 euros, les salen a los pobres amigos por 200.

En una cena de Navidad desaparece una cámara de fotos, a la vez que Livia consigue una exactamente igual. Cuando comprueban el número de serie, efectivamente, coincide con el de la garantía.

El referido (por Poppy) episodio del calzado que se lleva puesto en otra fiesta, también es detallado en la novela.

También cuando se descubre que el último piso que habitó, y del que fue desahuciada, había sido uno de los grandes hitos en la historia de esta mujer. Por lo visto, ella cobraba a sus dos compañeros de piso un pastizal por el alquiler, y al casero nunca le llegó nada. Esa fue su fuente de ingresos durante algún tiempo.

...Y finalmente Livia desaparece. En la vida real por ahora se ha retirado también. Ambas historias convergen en un dramático realismo: la procedencia de una familia sin recursos y el denuedo por vivir una vida regalada.

Quienes han conocido a la verdadera Livia, estarán conmigo en que la historia es fascinante. Los que no... Ustedes se lo pierden, porque da para mucho el tema.

Lo dice Diana Aller

viernes, 6 de junio de 2008

EL EXTRAÑO VIAJE


Por razones que explicaré detenidamente algún día, hube de abandonar en el mes de Mayo de 1992 el curso académico. Cursaba COU en el Instituto "San Isidoro de Sevilla", de Madrid, cuando mis padres estimaron conveniente enviarme a EEUU tres mesecitos.
Así que, me vi en Barajas, facturando una enorme maleta y embarcándome en una de las grandes aventuras de mi vida.
Llegué al JFK de Nueva York, con un inglés nivel parvulario, 17 años y el pasaporte 4 días caducado. A pesar de ser la era pre-atentados, yankilandia era ya una nación paranoide para con los foráneos, por lo que me retuvieron en una sala llena de hispanos e hindues durante varias horas. La caducidad de mi pasaporte suponía al parecer una gran amenaza...
Debía coger dos aviones más para llegar a mi destino: Uno hasta Cleveland, y el siguiente hasta Grand Rapids, y por supuesto, los perdí.
Me pasaron a un despachito cutre, donde un hombre mayor me esperaba sentado tras una mesa. Como en los interrogatorios de las películas, yo apenas intuía una figura oscura, porque una lamparita pequeña me cegaba enfocándome sin piedad.
Me preguntó la sarta entera de barbaridades que ya había rellenado en el avión: que si había estado en la carcel, que si quería matar al presidente (al suyo, claro), que si tenía alguna enfermedad venérea, y un montón de cosas más que yo no entendía. Finalmente, con mi pasaporte en la mano me preguntó "¿Cuánto tiempo querías quedarte en los Estados Unidos?" y yo le respondí "3 meses". Me puso una pegatina en el documento y me advirtió de que en 3 meses no podría salir del país, y ni en caso de defunción podrían repatriar mi cadaver hasta pasado este tiempo.
Me vi en el aeropuerto, sola, perdida y sin saber qué hacer. Traté de llamar a mis padres. Nada. Una operadora me decía algo que no entendía. Intenté contactar con mi "host family". Lo mismo.
Como el día anterior había estado tomando el sol en casa de mi amiga Isabel González (Hoy Isabel Baum, ilustre pintora), la piel se me estaba empezando a "pelar", y mi cara se fue tornando la de una leprosa.
En un mostrador me dijeron que si no era "culpa" mía el haber perdido el vuelo, tenía derecho a un "CSO", que nunca supe lo que era, pero que me sirvió para viajar en el siguiente vuelo a Cleveland, y a una noche de hotel allí, a la espera de la siguiente conexión aérea.
Cuando llegué al hotel mi aspecto era deplorable. No tenía dinero, ni prendas para cambiarme (había facturado mi maleta hasta el destino final), y me había venido la regla. Un desagradable manchurrón adornaba mi ropa, así que lavé todo como pude y me aseé y apañé de mala manera, para, al día siguiente coger el último vuelo. Resultó ser en un autobús con alas donde sólo viajábamos 8 pasajeros: 7 hombres de traje y corbata y yo.

Al bajar del avión, Delores Wright y su hija Margo -220 kgs entre las dos- me esperaban con una videocámara en modo "on" y diciendo "Hi, Diana!" Y yo allí, con mi piel cayéndose, mi ropa sucia, saludando a la cámara, me sentí la persona más infeliz de la Tierra.
Pensé que la pesadilla había terminado, pero no.
En cuanto recuperé mi maleta y la cargué en el enorme coche de los Wright, me invadió un espanto horroroso. Allí había zapatos desparejados, carretes de hilo y cienes de objetos indefinibles. Coronaba el retrovisor interior una enorme cruz de colores.
Me llevaron al que sería mi hogar durante aquel verano. (En Muskegon, Michigan, por aquellos entonces la localidad con tasa de sida más alta de todo EEUU).

Tengan en cuenta que el grunge reinaba en el mundo y un poco en mi vida, (les recuerdo que tenía 17 años) así que yo estaba más que dispuesta a la porquería y el desorden... Pero lo que allí vi (y viví) es denunciable para cualquier asociación de derechos humanos.
La casa estaba sin terminar. Parte del techo estaba cubierto sólo con plásticos, allí vivían 4 loros parlanchines: Charline, JR, Carlos y Otto. Y varias cacatúas, una perrita, pájaros de todo tipo y ratones que comían lo que a los loros se les caía. Las paredes estaban cubiertas de ofensivos carteles religiosos en los que se leían cosas tipo "The Lord is my shepherd", y de fotos familiares con fondos difuminados. Sobre los muebles se apilaban muñecos viejos, revistas y mucho polvo. Una radio conectada con la policía, permanecía las 24 horas encendida. La (enooormee) televisión también.

La primera vez que me senté a cenar con ellos, se (y me) agarraron las manos y me pidieron que bendijera la mesa en castellano. Empecé bien, pero como no sabía que más decir, acabé haciendo alusión a su notable sobrepeso en mi plegaria, que concluí con un "Amen" muy sentido.

Después de la cena, ella me dijo (en inglés) "¿Sabes que hablo castellano?". Por un momento creí morir. Pero no, sabía unas 10 palabras y todas relacionadas con la religión.
Educadamente les entregué mi regalo de bienvenida: un Lladró que al instante colocaron junto a una figurita de plástico.

En mitad del salón, una fotocopiadora, de estratosféricas dimensiones parecía ser el mueble principal. Cuando pregunté para qué tenían eso allí, sonriente, Delores contestó "...to make Palancas". Ante mi estupefacción, ella me preguntó si "palanca" era una palabra castellana, y al decirle que sí, me ratificó que para eso era la fotocopiadora. Recuerdo que incluso moviendo un tenedor bajo el plato, traté de explicarle lo que era una palanca, pero nunca aclaré el misterio.

El sr. Wright era vigilante nocturno de una fábrica, así que durante el día dormía, y lo único que hacía eran ¡puzzles! Alguna tarde me sentaba con él y le ayudaba a recomponer la imagen del Niágara y cosas así.
La sra. Wright era asistenta por horas, pero en esos momentos no tenía trabajo. Tenían 5 hijas y un hijo al que no conocí, pero el matrimonio vivía solo con sus animalitos, y aquel olímpico verano, también conmigo.

Cada mañana, me despertaban a las 7 para ir a la Iglesia. El segundo mes, de puro aburrimiento, dije que sí. Y mi vida cambió. Allí hice mis primeras amigas.

Apenas podía salir de casa; al parecer era muy peligroso. El vecino, un hemipléjico de 13 años, se dedicaba a disparar con un rifle desde la ventana, sentadito en su silla de ruedas. Había matado a un hombre ya, por lo que sólo me atrevía a cruzar la calle para ir al supermercado a todo correr para que no tuvieran que repatriar mi cadaver varios meses después de morir. Imagínense el stress.

Engordé 12 kgs en total. Mis primeras amigas me pusieron en contacto con otras y éstas con otras más. Para salir con ellas, hube de adaptarme a su estilo y su moda. Yo calzaba amplias camisas de cuadros, vaqueros roídos y desaliñada melena. En manos de Cathy, Alex y Anabel, mi aspecto tornaba bien diferente. Me cardaba el pelo como ellas, me pintaba las uñas de rojo, me ponía un short vaquero, camiseta blanca remangada, calcetín blanco y zapatito negro. Y cuando ya estaba maquillada me decían que no entendían mi empeño por ponerme fea, que así estaba fenomenal. Nuestros planes eran ir al Mall (a las 4 de la tarde) y "fichar" a los chicos que nos gustaban. Alguna noche había fiestas en la playa (del lago Michigan) o en alguna casa. Los mayores compraban alcohol y todos bebían como si se fuera a acabar el mundo. Como en las películas, los más guays eran la jefa de animadoras y su novio, el capitán del equipo de beisbol. Muchas se quedaban embarazadas en el instituto, y todos soñaban con salir algún día de ese pueblo. El día más importante de sus vidas era la fiesta de graduación. Después, no pasaba nada en sus biografías.

Ni en la casa donde yo vivía, ni en ninguna de las que visité, vi nunca un libro. Los titulares de los periódicos daban noticias como "El cultivo del cereal sube un 4%" .
Todos eran alcohólicos y/o obesos y/o frustrados. Eran auténtica "white trash".
Delores aseguraba ser medio india, y realicé un viaje con ella a la frontera de Canadá (donde no pude pasar por mi conflictivo pasaporte caducado), a un poblado indio donde me sometieron a un rito para no tener pesadillas nunca, que no sirvió de nada.
Contacté con una chica valenciana de mi edad que vivía a "sólo" 3 horas, y organizamos juntas un viaje a Chicago. Estuvimos 3 días viendo museos y de juerga (Meses después me hice con ella la famosa ruta por Spook, NOD, Chocolate...)

Un día llamó por teléfono a mi casa de Muskegon un chico negro preguntando por mí. La sra. Wright al notar el timbre de voz, le preguntó "¿Eres negro?". Ante la respuesta del chico, ella le espetó "No vuelvas a llamar a esta casa" y colgó. Y a mí me dijo "No hables con negros. Sólo quieren sexo".

Los Wright pertenecían a una secta, llamada "De Colores", así, en castellano, cuyo himno (que cantaban por las tardes acompañados de un órgano que tocaba ella) decía "De colores, de colores se visten los campos en la primavera..." Imaginen mi cara contemplando aquello a diario.

Había días que la fotocopiadora estaba a pleno rendimiento, al parecer el grupo religioso les exigía hacer cada vez más palancas.

Por increíble que parezca, estuve tentada a quedarme allí a vivir. Pero volví a España.

Recuerdo esa extrañeza que produce el tiempo cuando se está fuera. En Madrid todo seguía igual, mientras yo había tenido una larguísima vida paralela.

Comprendí que se había completado un proceso natural y doloroso: me había hecho mayor.
Y repetí COU en Torval´l, un centro heredado de la Institución libre de enseñanza, que resultó ser una pasada.
Lo dice Diana Aller

miércoles, 4 de junio de 2008

MECAFILIA


Me envía mi ciberamigo Marc Isern una noticia ciertamente curiosa:

Edward Smith asegura mantener relaciones sexuales con su coche. Con, no en. Lo ha hecho desde los 15 años y no se avergüenza de ello ni piensa dejar de hacerlo.
"No estoy enfermo y no le hago daño a nadie. Es sólo que prefiero a los vehículos", afirma el hombre, de 57 años, en el Telegraph. Y no es el único. Según pone de manifiesto un documental sobre relaciones extremas emitido por la cadena británica Channel Five, Smith forma parte de una comunidad global de más de 500 "mecáfilos", que sienten atracción sexual por las máquinas, y que se encuentran a través de internet. En el film, Smith, originario de Washington, habla cándidamente de su parafilia con otro mecáfilo de camino a una feria de coches que tiene lugar en California. Cuenta que no le atraen ni las mujeres ni los hombres y que ha practicado sexo con unos 1.000 coches, aunque su experiencia más intensa fue con un helicóptero. "Soy un romántico. Escribo poesía sobre coches, les canto y les hablo como si fueran mi novia. Sé lo que siente mi corazón y no tengo ningún deseo de cambiar", declara convencido.

Cuando leo este tipo de cosas, pienso en lo sosos que somos la mayoría de los heteros, en que quizá nos limitemos demasiado.

Y me surgen grandes dudas ¿Hay penetración en la mecafilia? ¿Por dónde? ¿Hay sexo oral? ¿Cómo es? ¿Empieza chupando un poquito el retrovisor, mientras acaricia la tapicería? ¿Esta gente se excita, por ejemplo con una llanta? ¿Se "follan" a los coches de otros, o sólo los suyos? ¿Qué función tiene la palanca de cambio de marcha? ¿Mola más el motor encendido o apagado? ¿Existe la infidelidad, el intercambio de parejas...? ¿Los camiones cuentan? ¿En qué medio de transporte va a trabajar cada día esta gente? ¿Llevan en el movil fotos de sus coches? ¿Fernando Alonso es un degenerado?

Les aseguro que me siento tan normal y obvia que me avergüenzo de mi gusto ramplón. (Y de no saber conducir. Lo mismo me estoy perdiendo algo grandioso).

Lo dice Diana Aller

domingo, 1 de junio de 2008

FRASES Y TOP TENS DEL PRIMAVERA SOUND





























FRASES QUE HE OÍDO EN EL FESTIVAL:

+¿Os gusta mi festival? (PABLO SOLER, capo del evento)
+Sin desayuno de ibéricos, no soy persona (SILVIA -MUNICH- MERINO, periodista nasal)
+Me está subiendo el bajón (LAIA FIGUS, alta y delgada)
+A Rufus Wainwright le van a dar por culo (DANIEL RODRÍGUEZ, un espabilao)
+Ya me ha venido la pitopausia (OSCAR BROC, corrector, traductor, periodista musical, dj y gran persona)
+Se ha quedado una mañana, que da gloria verla (GERARDO CARTÓN, jefe de la discográfica-distribuidora Pías)
+El Guincho es un "Aguantadrogas" (JUAN DUYOS, diseñador)
+Ella es una trabajadora de la industria musical; no cuenta en el universo sexy (UN ARTISTA QUE DESEA PERMANECER EN EL ANONIMATO)
En Madrid tenemos una gran crisis de guiris (ADRIAN GONZÁLEZ, estilista "que lo más")
+Estoy harto de las tías. Quiero empalmarme con las bisagras, con las bombillas... (ERIC JIMÉNEZ, batería de Los Planetas y Lagartija Nick)
+Mi cabeza mide como la cintura de las modelos: 60 cms (BLAS CHINCHILLA, poliartista multidisfuncional, ahora en el combo "Merienda-Cena")
+Me dan por culo tus tonterías, pero me da más por culo la frecuencia de las mismas (ARACELI SEGURA, diseñadora gráfica y directora de arte de una revista femenina)
+Me gustaría ser de Coslada (de nuevo SILVIA MUNICH, símbolo del buen criterio estético)

TOP TEN DE CONCIERTOS
10- Young Marble Giants (Casi me duermo)
9- Cat Power... ¡pse...!
8- La Cultural Sol y Nieve, vi poco pero suficiente.
7- Dinosaur Jr. (de lejos, eso sí)
6- Simian Mobile Disco
5- The Go! Team
4- Animal Collective, de aquí payá...
3- Devo, con Gerardo vestido de conejo bailando en el escenario.
2- El Guincho dándolo todo. Pensaba que se sería una modernez insoportable, y me encantó.
1- Enrique Morente y Lagartija Nick.

TOP TEN DE MOMENTOS
10- Los ratos intermitentes con Bibiana Bergia y su chispeante conversación.
9- Acostarme recién duchada.
8- Toda la gente que hacía mucho no veía y allí vi. (Alicia Aguilera, los Gasca, Miqui Puig, El Niño Cantor...)
7- La compañía de Mariano, Mariño, Susana, Liñán y Bibiana viendo a Morente.
6- La crepe que cada año me tomo en el Centro Comercial "Diagonal Mar" (Siempre sola pero acompañada de buena lectura).
5- La aparición de Araceli Segura el sábado con sus espectaculares pantalones rotos.
4- La alegre e inesperada sentada con Alberto Suárez, Ferrán Terés y Oscar Broc. Inconmensurables risas.
3- Cuando llegué al Recinto, con maleta y todo. Era como un premio...
2- Vendiendo cd´s en el stand de Embajada de Liliput a unos franceses.
1- Backstage escenario Vice Viernes.

TOP TEN DE CHICOS GUAPOS
10- Exequo: Adrián Veracruz, Marc Veracruz y Mario Veracruz. Guapos, guapos...
9- Pablo Soler con un impermeable rojo: soberbio
8- Chus Antón: Tiene una mirada que mata.
7- Exequo: Julien Betoret (Beto Veracruz, vamos) y su amigo Pedro.
6- Karim, el peluquero de la maltrecha rodilla.
5- Carlos Mariño, gallego, majo y atractivo.
4- Cito (Antonio Ballesta): Todo le queda bien.
3- El Guincho, canario y con 24 añitos namás, es una monería.
2- Ferrán Terés el sábado, con un sombrero estilo italiano.
1- Dan, el guapérrimo director de la revista Vice.

Lo dice Diana Aller