miércoles, 29 de abril de 2009

21 DÍAS CON SAMANTA VILLAR

Quede constancia de que el formato de Boca a Boca me parece un acierto; y también que Samanta le pone intención y parece voluntariosa.
El problema es que el docu-reality al final ni es documental ni es reality. Los que trabajamos en televisión, lo hacemos siempre bajo la premisa de que nada es real. En el momento en el que se monta una imagen tras de otra ya se está manipulando, y uno de los verbos más utilizados en nuestra profesión es "falsear". Es el equivalente del fotoshop en la fotografía o el guión en el cine: darle a la realidad una intencionalidad (estética casi siempre) según el argumento a mostrar.

Y éste es el principal fleco sin resolver de 21 Días, un programa en el que una reportera, realiza una inmersión en un mundo que en principio le es ajeno. Claro que la inmersión no es total: Primero porque sabe que al cabo de unos días vuelve a su casa, a su vida, y segundo porque pretende "meterse en la piel" de quienes son su objeto de estudio; y no, en absoluto lo consigue. Tan sólo unos juicios de valor, mal enfocados casi siempre, son los que nos hacen creíble esta pantomima de reporterismo.

En su última vivencia, Samanta se fue a pernoctar a una chabola de gitanos pobres. Con pobres me refiero a no traficantes. La labor de cásting desde luego fue soberbia, porque la familia que la acogió eran muy gitanos, muy pobres y tremendamente hospitalarios. Aunque, como es habitual -muy a mi pesar y al de Samanta- se procuraban la subsistencia de forma alegal: desde pequeños hurtos hasta cazando liebres. Bien, pues la joven reportera muy afectada por la detención de uno de los miembros del clan que acumulaba sentencias como yo bolsos, se lamentaba con una letanía de "No hay derecho, no hay derecho lo que hacen a esta gente".

Mal enfoque. Si esos son los juicios que extrae Samanta, vamos mal.

Por contra, me fascinó la matriarca y su relación con la paya reportera. La gitana era sincera, fuerte, inteligente, trabajadora... merecería un documental entero ella sola, libre de Samantas y valoraciones éticas.

Hubo varias cosas que restaron credibilidad al docu-reality: totales (declaraciones a cámara) donde no estaba presente Samanta, sólo los "entrevistados", que se sinceraban, supongo que ante los redactores que les preguntaban.

En uno de los momentos álgidos, cuando van a robar no recuerdo qué (creo que algo de chatarra), están a punto de pillarlos, y los gitanos gritan (supongo que al cámara) ¡Samanta! ¡Samanta! ¡Avisa a la Samanta!, que debía estar bastante lejos de allí, quiero pensar que simplemente "despistada".

Si aparte de la señorita Villar por allí pululan operadores de cámara y redactores ¿Qué inmersión es esa?, y lo que es peor ¿Qué fiabilidad tiene el programa? ¿Cómo sé yo que esta chica no ha ido a su casa a ducharse algún día o ha pasado 21 jornadas o solo 6?

Si lo que queremos es credibilidad, hay que currársela un poquito más.

Reitero que el problema no está en ella, pero viendo sus aportaciones en otros medios (y como se la están "rifando"), me da que pensar ¿Es que no hay más reporteros en España? Mi amiga Noemí Redondo, sin ir más lejos, es capaz de convivir con una tribu caníbal, de esconderse una cámara en cualquier orificio de su cuerpo y relatar con la necesaria distancia cualquier vivencia de forma objetiva.

Me han decepcionado especialmente ciertas declaraciones de la Villar en una entrevista de Fórmulatv, que paso a copiarles aquí mismo:

¿Crees que '21 días' es la mejor manera de mostrar algunos de los problemas sociales que nos rodean?
Creo que es una nueva manera de enseñar problemas sociales a la gente. Explicar desde dentro cada tema te da una nueva óptica y más información. Aparte del trabajo tradicional periodístico. Además, es una fórmula que es asequible para el espectador y me permite conseguir mi objetivo que es llegar al máximo tipo de gente para darles la información del tema y removerles en su asiento para que reflexionen.

¿Volverías a repetir alguna de las experiencias anteriores? ¿Cuántos programas más tendremos ocasión de ver?
El programa pretendemos que dure todo el año. No creo que vuelva a repetir ninguna de las experiencias porque el objetivo ya está conseguido, que es el de hacer el reportaje.

En este fregado está metida la gran Bibiana Bergia, lo que me hace darles oportunidades una y otra vez, así que seguiré viendo el programa esperando que se redefina como un docu-show o un trash-reality.

En cualquier caso, me parece acertadísima la definición de "demagogia chabolista de ficción" de Bobpop, y además, me aventuro a proponer nuevos retos para el programa.

Dado que dura 21 días y que me hace pensar cómo se maneja en situaciones tan cotidianamente femeninas como tener la regla, he llegado a la conclusión de que entre uno y otro reportaje, la muchacha se dedica a menstruar, para quitaerse un engorro... Se me ocurre entonces un "21 días teniendo la regla" tal y como ocurre en un postparto. Seguro que pueden inducir hormonalmente su organismo para que tal cosa suceda y nos lo cuente, con unteatral "No hay derecho, no hay derecho..."

Propongo también que pase "21 días como pingüino de Faunia". El parque animal de Madrid tiene un pingüinario muy vistoso y bien ambientado.

Cuando dejo a mi hijo en el cole, me fascina la cantidad de abuelos y abuelas que se ocupan de los niños. Me gustaría que Samanta se pusiera en su piel, cuidando nietos, colándose en el super, mirando obras, padeciendo problemas de retención, entrando y saliendo de los ambulatorios para que le receten pastillas. Pues eso "21 días siendo abuela".

Gracias a la publicidad y a veces por propia experiencia, conocemos el engorro de no tener cierta regularidad para "ir al baño". Para conocer de cerca esta problemática, nada como "21 días estreñida".

Para probar la paciencia de la reportera le propongo también "21 días con un cantautor" ¿Se imaginan siquiera el suplicio de 24 horas con Ismael Serrano?

Y para comprender a una generación entera (tal vez la suya) nada como "21 días hablando chiquitistaní".

En resumen, que le saco defectos, pero "21 días" me gusta.

Lo dice Diana Aller

lunes, 27 de abril de 2009

COSAS QUE TIENEN TODO PARA GUSTARME Y NO ME GUSTAN


-Supervivientes: Supongo que los realities tienen un desgaste mayor que cualquier otro formato, pero ni Cuca, ni el Golosina, ni cómo roban comida, o engañan para hacer fuego me interesa ya...

-Sonic Youth: Lo he intentado. Mientras limpiaba la casa escuchaba "Sister", "Goo" o "Daydream nation" enteritos... y nada; nunca les he encontrado ni la más mínima gracia. Sé que no es una razón de peso, pero sus caras me dan mal rollo.

-Gossip Girl: Me esperaba la maravilla hecha serie; argumentos insulsos y jugosos y vestuario chiflante. Pues ni lo uno, ni lo otro, ni lo de más allá. Cuando empiezo a ver un capítulo, estoy deseando que termine. A eso no se le llama disfrutar, precisamente.

-La revista In touch. Me fijo siempre en sus portadas, pero como Cuore colonizó primero mi corazón y soy fiel por naturaleza, In touch me parece un amante falso que encima no me satisface.

-Blanca Romero: Es guapa, no actúa mal (sobre todo para no tener formación); se hace llamar "la perra" y es de Gijón ¿Cómo puede ser que con todo eso no me mole?

-Los bolsos pequeños: En las tiendas y en mis amigas quedan bien ¿Porqué yo me veo tan chachona con ellos? (A estas alturas, ya se habrán dado cuenta de que no soy del todo feliz: vivo muy preocupada por el tema bolso: tengo doscientosmil y ninguno me convence al cien por cien).

-La comida japonesa: Es sana y muy mona. Pero nada, que me sabe a nada con pescado del malo.

Por contra, me gusta (aunque no sé ni porqué):

-El programa de Marta Robles en Telemadrid. Es deleznable, cutre y casi anticonstitucional.
-Toda la decoración africana salvo las máscaras. Desde hace un par de años, me puede el estilo batusi. Y siempre lo había detestado...
-El olor a alcantarilla. (Y a humedad sucia y a pozo estancado)
-Enrique Iglesias y Juanes.
Lo dice Diana Aller

domingo, 26 de abril de 2009

HORRORES ESTÉTICOS II

Los que viajamos en metro, al menos en Madrid, tenemos la oportunidad de diseccionar hábitos de consumo y extraer estadísticas que, en ningún otro modo tendrían tanta fiabilidad.
En el caso de bolsas y mochilas el asunto está muy mal, al menos en el humano promedio capitalino.

Mientras se mantiene la espantosa tendencia tous (ésta), gana adeptos la mochila Quechua. Quechua es una marca de senderismo y montaña que está haciendo las delicias de mis concioudadanos menos expuestos a corrientes estéticas del tipo que fuere. ¿Qué lleva a un humano, perfectamente insertado en una sociedad urbana a pagar por un objeto netamente Quechua? ¿Es acaso la posibilidad de iniciar en cualquier momento un recorrido por un bosque hostil? ¿Acaso se prepara para cruzar un caudaloso río?. No entiendo qué tienen en la cabeza para adaptar a la -comodísima- vida de urbanita, los adminículos propios de la supervivencia.

Hay ya una marca que ha pretendido hacer de la aventura una firma urbana (Coronel Tapioca) con una inmerecida fortuna... Pero ¿A qué esta imitación? ¿Es necesario? Mi conclusión es que la vida sería un poco más bonita sin mochilas Quechua en los medios de transporte.

No sé si fuera de Madrid esta tendencia existe tan al alza. Si así es les compadezco y me congratulo con ustedes.
Una moda que ¡por fin! ha empezado a mermar es la de los bolsos serigrafiados con la cara de Marilyn Monroe y en mayor medida Audrey Hepburn. Esta moda, tan dañina a la vista como incómoda para los preceptos kantianos de estética fundamental, como digo parece estar frenando, lo que es una estupenda noticia ¿no creen?. Ahora es la población latinoamericana la que se está haciendo con los bolsos-retrato de la Hepburn, fiel reflejo de un refinamiento tan inalcanzable como mal entendido.

Para concluir, he de transmitirles otro horror que dadas las fechas me estoy temiendo aflore con la violencia de cada rimavera: los ombligos a la vista. Mi amigo Jose, el vasco, hizo el otro día una referencia a este espinoso tema, donde no me queda muy claro si disculpaba o confesaba su filia por las cicatrices. (El ombligo es una cicatriz, sí). Creo entender que censuraba la exposición en quienes lucen un flotador saturniano al rededor, y disculpaba a las dueñas delgadas.

A mí que ni me van ni me vienen los ombligos como objeto de deseo, me desagrada sobremanera tener frente a mi el diámetro entero de uno de ellos. Imagino que subyace el gusto masculino por los agujeros, o algún resquicio de nuestra primigenia naturaleza homínida... En este caso, me pronuncio con un NO rotundo a mostrar tal orificio en público. (Piscinas y playas, aparte, por supuesto).

Pero lo que me hace llorar y me amarga el día es ver un piercing agujereando la zona. Por ahí si que no paso. Sé que soy intransigente, pero es que me resulta tan desagradable que me deja triste para el resto de la jornada. No puedo con ello. Así que, tengan piedad por favor. Un respeto.

Lo dice Diana Aller

martes, 21 de abril de 2009

DICCIONARIO DE FOBIAS: O, P

Según Punset y gran parte de la legión de seguidores que incondicionales le escuchan, la felicidad es la ausencia de miedos. Así que, si detectan que alguna de estas dolencias es la suya, hagan terapia o fortalézcanse... Los humanos tendemos de modo natural a la felicidad.

Ocofobia: Miedo a los automóviles.
Oclofobia: Miedo a la mafia, a los gángsters. Mi excuñado Juli, padecía algo así como "oclofilia".
Ombrofobia: Miedo a la lluvia.
Si no le desasosiega esta imagen, es que está libre de ocofobia y ombrofobia. Enhorabuena:

Ometafobia: Miedo a los ojos. Claro, que, dependerá de los ojos, digo yo. A mi los de Eva H me preocupan bastante.
Onomatofobia: Miedo de un nombre o de una palabra en particular.
Ofidiofobia: Miedo a las serpientes.
Olfactofobia: Miedo a los olores.
Ornitofobia: Miedo a los pájaros. Jordi Cruz, el popular presentador de "Art Attack" es un irreconducible ornitofóbico.
Esta ilustración repele a los ornitofóbicos y pternofóbicos:



Papafobia: Miedo a los Papas.
Partenofobia: Miedo a las muchachas vírgenes o púberes. (Esto sí que es irracional, vive Dios...)
Parasitofobia: Miedo a los parásitos.
Patofobia: Temor a las enfermedades. Esta la padece mi admirado Laýnez Coca en grado máximo, y es un sinvivir.
Patriofobia, patroiofobia: Miedo a la herencia. Si alguno padece patriofobia, y es de familia de posibles, contácteme con urgencia, por favor.
Pedofobia: Miedo a los niños.
Pelagrafobia: Miedo a la pelagra, enfermedad caracterizada por la dermatitis, desórdenes gastrointestinales, síntomas nerviosos centrales y asociada a una dieta deficiente en niacina y proteína. ¿Cuánta gente habrá padecido esta fobia? ¿2, 3, 5...?
Peniafobia: Temor a la pobreza.
Si padece penialfobia, tal vez también pediculofobia... ¿que no?:

Poinefobia: Miedo al castigo.
Politicofobia: Miedo a la política.
Potamofobia: Pese a que parece que sea horror por las potas, no es así. Es miedo a los ríos.
Ptisiofobia, tuberculofobia: Miedo a la tuberculosis.
Panfobia, Pantofobia: Miedo a todo (incluyendo la Pantoja). Esta es la más chunga de las fobias, desde luego...
Pediculofobia: Miedo a los piojos.
Pneumatofobia: Miedo a los espíritus.
Pnigofobia, pnigerofobia: Miedo a ser estrangulado o a la sofocación.
Pirofobia: Miedo al fuego. En mi programa ("Ven a Cenar Conmigo") participó un pirofóbico. El pobre tuvo que enfrentarse a cocinar algo caliente por primera vez en su vida. Fue emocionante, y, sorprendentemente, sus compañeros (y rivales) le ayudaron y apoyaron...
Pogonofobia: Miedo a las barbas.
Potofobia: Miedo a beber alcohol.
Psicopatofobia: Miedo a volverse loco
Proteinfobia: Miedo a las proteínas.
Pternofobia: Miedo a las plumas, a las de animal.
Y lo nunca visto: terapia de shock para los ometafóbicos y parasitofóbicos:


Lo dice Diana Aller

miércoles, 15 de abril de 2009

DIVINA DE LA MUERTE

Como en nuestras sociedades modernas se ha perdido el arraigo entre mujeres a la hora de ser madre, a mí mi primer parto me pilló muy desprevenida. Tenía un recién nacido que era un extraño, (no pude establecer el vínculo natural que tuve que recuperar después) y le conocía de unos días nada más. Estaba cansada, pesaba 25 kilos más de lo habitual en mí y hacía mucho calor.
Ante tal situación, un cúmulo de acontecimientos, me hizo venirme arriba; uno de ellos, la muerte de Carmina Ordóñez. No es que yo le deseara ningún mal a esta mujer; más al contrario, admiraba ciegamente la pasión con la que vivía, la fuerza con la que se levantaba cada vez que caía y su sinceridad al exponerse mediáticamente. Pero yo, recluída en casa con un bebé, tenía escaso contacto con el mundo exterior y la tv, como siempre, se convirtió en mi ventana a la vida más o menos "real".

Podría decirse que Carmina Ordóñez salvó mi verano y mi postparto.

En cuanto comenzaron a filtrarse las primeras informaciones al respecto del fallecimiento, comenzó también una descarnada batalla de audiencias televisivas, que, imagino haría las delicias de los que como yo, carecían de una vida estimulante en esos momentos.


"Colas" (Imágenes en bucle) de Carmina; declaraciones de los allegados que se personaban en el domicilio de la Divina, buscando un público ávido de agitada turbación; "Directos" desde lugares emblemáticos para la Ordoñez... Aquello era un delirio mediático.

Llamé a mis amistades una por una, para comentar los pormenores de la tragedia. Y es que, era como si todos conociésemos a Carmina.

Carmen Ordóñez era transparente. Todos ustedes, por poco que la vieran, la conocían perfectamente. Una mujer con carácter, pero incapaz de llevar las riendas de su vida, con unos horribles vacíos de afecto, y pidiendo a gritos que la quisieran.


Hay varios escollos definitorios en su vida:

-Los vaivenes políticos: Una mujer atractiva, con una vida fácil, milita de joven en la Falange (Recuerden lo guapa que estaba con la mano en alto y su camisa azul). Emparentada con el mundo de los toros y el dinero; "despierta" poco a poco, se va desencantando y termina por hacer de su vida una fiesta de trágicas consecuencias. Rodeada de "el Chuly, el Pay y el Cabra", tolerando y alentando conductas antiburguesas y desafiando sus orígenes llevando una vida disipada y caótica. Habrá quien no lo vea así, pero para mí, estos son principios socio-políticos de primer orden.

-Las drogas: Carmina, multiadicta, terminó viviendo para y por las drogas. Y no sólo cocaína, sino también esos cócteles legales que se desayunaba de ansiolíticos y pastillas de receta.
La noche de autos, según me cuenta mi confidente C. V., la Divina estuvo llamando a una amiga suya, que estaba de cena con otras colegas. Le decía "Venid, anda, que acabo de pillar tres gramos"; y las chicas le dijeron que tal vez luego, sabiendo que no irían, porque no les apetecía meterse en una casa. Carmina rehusó salir. Quería estar con gente, pero en su hogar. Ya no le gustaba ir por ahí, porque la parte que le gustaba de salir, era la de drogarse, y eso, lo podía hacer más cómodamente (y con más higiene) en casa.

-Las apariciones mediáticas: Exclusivas, robados, entrevistas, colaboraciones en TV... A la Ordoñez le encantaba que le hicieran caso. En los últimos tiempos, su imagen, su dinero y su vida, era gestionada por esos desalmados de los que ya he hablado alguna vez (aquí). Álvaro García Pelayo, su hermana Paloma y Ángela Portero. Estos la paseaban a su antojo, exprimiendo la capacidad de la Divina para hacer dinero, incluso cuando no podía ni moverse por el efecto somnoliento de su automedicación.

-La espontaneidad: Carmina Ordóñez era de suyo muy sociable y simpática. Tenía frases muy buenas, y "salidas" tremendamente ocurrentes. Antológica es su confusión, cuando, puestísima y en chandal, huye de unos "alcachoferos" que la acosan a preguntas. Se refugia en un automóvil, para, a continuación abrir la puerta y decir "Ay, me he equivocado de coche". En Ashila, Marruecos, los oriundos la recuerdan como una mujer simpatiquísima y muy agradable, que trataba con muchísimo respeto a todos. En cierto sarao, Alaska y su marido Vaquerizo se acercaron a ella, que, sentada, no tenía muy buen aspecto. Le hicieron saber su condición de3 rendidos fans, a lo que ella respondía "¿De verdad?; ¿No os estáis riendo de mi?".


Recuerdo que le dejé un mensaje en el contestador a mi amiga Clara Barral, un escueto y solemne "Carmina, ha muerto", muy al estilo Arias Navarro. A los pocos minutos me llamó alertada por mi mensaje y las dieciocho llamadas perdidas de familia y amigos desde España. (Clara estaba veraneando en algún exótico país civilizado). Aunque me hubiera roto una pierna, no habría importunado las vacaciones de una amiga. Pero la ocasión lo merecía...
Así su manida frase de "divina de la muerte" se convirtió en el -poco imaginativo- titular de aquel verano. Una vida fascinante, probablemente sin quererlo siquiera...

Mi hijo cumplirá 5 años este verano ¡Cinco años ya sin Carmina!

Lo dice Diana Aller

domingo, 12 de abril de 2009

MÁS RUMORES


Ya les entregué una buena tanda de rumores (Aquí) hace un tiempo. Como estas cosas -los rumores- nacen, crecen y se reproducen (Nunca mueren) aquí les dejo con otros tantos, para delicia de los conspiracionistas y desconfiados:

1. Jordi Hurtado está muerto. Lleva 10 años presentando (en modo holograma) "Saber y Ganar" y nunca comparte plano con nadie; no envejece y lleva siempre las mismas gafas. Un rumor un tanto más trúculis sobre Hurtado, dice que en "determinadas" playas de Cádiz se le conoce como "La pasivísima".

2. Michael Bolton y Kenny G son la misma persona. Esta teoría (defendida entre otros por la escudería "Muchachada Nui") se caería en el momento en el que alguien pudiera demostrar que, de verdad grabaron juntos un dueto musical. Lamentablemente no hay testigos (vivos) de tal grabación que verifiquen si son una o dos personas.

3. La periodista Ana Blanco no es humana. Es un muppet al que cambian el pelo (muy poco) y la ropa. De ahí su inexpresividad y que no envejezca (Consulten youtube sino).

4. Concha Velasco practica el SM. Para los no familiarizados, sadomasoquismo.

5. Jamie Lee Curtis es hermafrodita.

6. Antonio Canales es una lesbiana sin operar.

7. Jesús Mariñas padece una de las denominadas "Enfermedades raras", cuyos efectos más evidentes son la rotura de capilares (de la piel, por ejemplo) y los órganos por dentro, motivo por el que "desaparece" largas temporadas del medio televisivo, mientras le "reconstruyen".

8. Carmen Flores, en teoría hermana de Lola Flores, es en realidad su hija, pero tuvieron que "taparlo" porque habría sido un escándalo y un impedimento en la (entonces floreciente) carrera artística de la tonadillera.

9. Nuria Bermúdez se ha convertido al satanismo. Cuando alardeaba de sus gestas sexuales, y se colaba en las camas de los futbolistas y famosos, era "una perdida" a ojos de la mayoría, pero se "reconvirtió" en una buena chica, arrejuntándose al mismo Belcebú (Dani Güiza), que se ha encarnado hombre para hacerse futbolista (¿Qué necesidad?) y engendrar al hijo del Maligno. Tiene dos vástagos, así que el futuró dirá cuál de los dos será el señor de las Tinieblas...
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10. Christina Rosenvinge no lubrica. Esto creo que es más una expresión de "persona seca" que una realidad, pero me hizo gracia cuando lo oí...

Lo dice Diana Aller

lunes, 6 de abril de 2009

SANTA SEMANA

He decidido comulgar con los austeros preceptos de la Semana Santa. Por eso, me abstendré de escribir nada durante estas fiestas. Les dejo, eso sí, con voces (femeninas) que me han marcado, y además para bien.













Espero pasen unos enriquecedores días de recogimiento y bienaventuranza.

Lo dice Diana Aller

jueves, 2 de abril de 2009

EL MAL DE ALZHEIMER


Al ser una analfabeta médica, me resulta muy difícil explicar el Alzheimer como una enfermedad. Después de leer alguna información básica al respecto, me surgen infinitas dudas y alguna conclusión.

Veamos, parece claro que es un trastorno asociado al sistema neuronal. Básicamente, las neuronas, esas simpáticas células que trabajan por impulsos eléctricos en nuestro cerebro, van disminuyendo su actividad y van atrofiando el funcionamiento del preciado -y desconocido- órgano. Sabemos que tiene mayor incidencia en las sociedades más tecnificadas y en edades avanzadas.

Si han tratado con un paciente de Alzheimer, habrán observado que es un proceso, basado en ir olvidando. Primero dónde se han dejado las llaves o las gafas, finalmente, hablar, andar... hasta "olvidarse" de respirar. Puede ir asociado a la común demencia senil.

El Alzheimer sería entonces un proceso inverso al de aprender, sería el "techo natural" de la longevidad. Es la muerte, lenta, el círculo vital que se cierra.

Al nacer somos un pedacito de carne incapaces de descifrar lo que vamos u oímos: Todavía hoy persiste la creencia de que los humanos nacen ciegos y sordos. Para nada, los sentidos funcionan perfectamente, pero al no tener una experiencia previa sensitiva, no saben cómo descodificar el mundo, el cerebro es un pequeño caos que a lo largo de la vida irá adquiriendo y ordenando todo cuanto los sentidos perciban. Esa arquitectura racional, es la que se irá borrando con el Alzheimer, es decir, el aprendizaje al reves: el olvido.

Curiosamente, el cerebro aumenta su volumen y su peso a lo largo de la vida. Con el Alzheimer decrece uno y otro considerablemente.

Mi conclusión, al margen de todo conocimiento médico, es que no se trata de una enfermedad, sino de un proceso natural, inverso al aprendizaje. El mal de Alzheimer sería la muerte natural que, llegados a cierto punto (diferente en cada individuo) a todos nos acecha, por el simple hecho de no ser inmortales.

Disfrutemos de nuestras conexiones neuronales ahora que funcionan, amigos.

Lo dice Diana Aller