lunes, 27 de julio de 2009

CARTA A MIS -EX


Queridos todos,

Queridos esporádicos amantes de sórdidos emplazamientos, y queridos también amores de mi vida.

Me dirijo a ustedes en disposición de casi eterna gratitud y dispuesta a bienaventurarles sus generosas aportaciones en mi humilde persona.

Muchos han aguantado estoícamente mis arrebatos bipolares, otros incluso cínicamente, y alguno de una forma más epicúrea. Los que me han tratado a lo largo de más tiempo bien saben de mis inseguridades y bajezas éticas. A ustedes he de anunciarles que cada uno me ha aportado un punto de sujección a la cordura, y que gracias a su paciencia he perdido en apasionamiento, pero he ganado en racionalidad. Uno me enseñó que se puede amar a alguien poco inteligente; otro me enseñó que se puede aparcar perfectamente un coche dejando un metro de distancia hasta la acera; de otro aprendí que el tamaño no importa y de otro que sí que importa. Uno de ustedes me mostró lo útil que es hablar idiomas, otro la grandeza de la música, y para impresionar a otro, me arranqué -muy joven- a escribir...

Si bien con alguno no he mantenido la amistad, sepan que es en contra de mi voluntad, que a ninguno de ustedes puedo guardar rencor, porque toda experiencia ha sido tan positiva como enriquecedora.

Gran parte de lo que soy, de buena y de mala, se lo debo a ustedes, a los enquistados recuerdos que me han proporcionado sus experiencias, a los ratos de intensidad y de vacío, a los sentimientos adormecidos o desatados... a todo lo vivido con y por ustedes.

A toda mi colección de exnovios, gracias.

Lo dice Diana Aller

domingo, 26 de julio de 2009

UN IMPERCEPTIBLE GIRO TERRESTRE


Paola era la menor de cinco hermanos. Siempre sospechó que por eso acabó siendo Ama Sadomaso. Sus hermanas y hermano la mandungueaban; su padre y su madre; y también los profesores y amigos... Su infancia jalonada de órdenes, pero también de cariño, fraguó un carácter dócil en apariencia pero maduro y autodidacta en sus internos fueros.

Cuando Valladolid se volvió pequeña y asfixiante, la abandonó con la excusa de estudiar empresariales en Madrid. Para una familia de las de antes, de cinco hijos, un solo sueldo, -generoso pero medido-, y muchas preocupaciones; la huída de la menor de sus hijas, suponía un gasto difícil de asumir.

Por eso ofició borracheras como camarera cualificada, malgastó horas y talento como paciente teleoperadora, e incluso ejerció el noble arte de la recepción en un concesionario de coches. Alternaba estos insalubres trabajos con su carrera, con amigos y alguna ocasional pareja.

En aquellos tiempos de universitaria sólo pequeños matices daban velada cuenta de sus verdaderas aspiraciones sexuales: Sólo orgasmaba si se colocaba encima de su compañero, y disfrutaba especialmente si pedía con una órden la práctica que deseaba que le perpetraran.

Cuando acumulaba veinte veranos en su biografía conoció a María, compañera de fatigas de todo signo. María era divertida y aventurera, y no temía a nada. Compartían borracheras, piso e incluso algún chico.

Con ella entró en el mundo de la prostitución. Empezaron a trabajar juntas, manteniendo en secreto su dedicación, gracias a la cual terminaron sus carreras y se procuraban ropa preciosa que a menudo también se prestaban.

Paola no soportaba la zafiedad, los hombres falsamente aseados, la apariencia, la idiotez instaurada, y de una forma natural se fue especializando en el insulto y el azote. Alguna vez se excitaba humillando, pero no siempre. Tendía a ser el estado natural de las cosas. Rebajaba al otro y el caos del mundo reposaba en paz momentáneamente.

Algún novio le duró más de dos años, pero terminaban por aburrirle siempre las rutinas autoinstauradas de la convivencia, las conversaciones intrascendentes, las manías maritales de sus compañeros.

A ojos de sus amigos de Valladolid y su familia Paola tenía una empresa de organización de eventos, y en cierto modo lo era. Consiguió montar su propio negocio siendo aun muy joven, y se hizo con una cartera de clientes sado muy nutrida y biengastadora. María trabajaba con ella en el Gabinete SM. Sin embargo, sus más allegados -maricas y/o gente del mundo de la moda sobre todo- sabían toda la verdad.

Paola veía a María ocurrente e imaginativa, muy por encima de la mayoría de sus exclavos. A menudo pensaba que para el SM había que valer: ella misma, Paola, estaba muy dotada, pero porque pertenecía a ese raro porcentaje de gente para el que la excitación carnal nada tiene que ver con el sexo. Pero María no. María valía para el SM porque valía para todo.

Su empresa era un pequeño emporio ubicado en un piso elegante cargado de claroscuros, cortinajes góticos y óxido. Tenía cuatro habitaciones con distintos escenarios "avernados" y un salón atrezzado para "grandes reuniones"; lo que la mayoría describiría como orgías. Dos habitaciones enfrentadas hacían las veces de guardarropa y despacho. Paola tenía además tres líneas eróticas de teléfono, atendidas por varias chicas a media jornada. Ella misma las había instruído en el excitante arte de la humillación. A instancias del cliente -varones en el 99´9% de los casos- las muchachas insultaban, reñían o simplemente callaban, ejerciendo una inocente tortura sobre los interlocutores. Tanto al teléfono como en el gabinete, los castigos infantiles eran la moneda habitual de cambio.

Los que por allí paraban eran de absoluta confianza y casi siempre habituales. Hombres solos y alguna pareja. Paola fue notando, eso sí, que las exquisitas maneras de los de siempre iban siendo desplazadas por las prácticas descaradas de una incipiente clientela menos iniciada. Cada vez se celebraban más despedidas de solteros, algo que le desagradaba profundamente, pero que reportaba suculentos beneficios a su negociado. Aquellos jóvenes sólo querían una pantomima basada en el propio travestismo del poder. Pedían un juego de lo que es juego de por sí; y disfrutaban riéndose del casamentero sometido a ínfimas torturas carnales. Además bebían alcohol y terminaban empeñándose en eyacular en donde fuera, dos cosas enfrentadas con el verdadero sado.

Paola adoraba el tacto del cuero, el vinilo y la seda, y le desagradaban sobremanera los tejidos plásticos y la licra, el "oir campanas sin saber donde". Ser SM, era ser de una determinada manera, reconocer por un anillo, un gesto o un logo a uno de los suyos en el supermercado, castigar, someter o aguantar.

Antes de cumplir la treintena, era absolutamente feliz, tenía una vida plena y disfrutaba de su privilegiada situación económica. Un día María se empeñó en quedar a desayunar en el Palace con su amiga. Y le soltó un "Me voy a casar" como quien suelta la mano de un hermano en un precipicio.

¿Casarse? ¿María? María no estaba hecha para casarse. Se cortaría el pelo, engordaría, se vestiría de mercadillo y se convertiría en una mujer vulgar e infeliz, como acaban siendo casi todas las mujeres. Terminaría arruinándose entre ansiolíticos, buscando el favor de su marido, una vez perdido por siempre...

María tenía ese extraño encanto de los suprainteligentes, ese toque chic de quien es del todo consciente de sus logros y limitaciones, ese saber estar que tienen los que saben disfrutar... Su novio era encantador, ...pero eso para Paola no era garantía alguna.

La siguiente frase, un escueto "Voy a dejar el gabinete", mutó la tristeza de Paola en rabia.
No. No, no, y no ¿María casada y trabajando o creando una familia?

Paola era muy fuerte, y se sobrepuso al abandono de su fiel amiga, ama y esclava. Continuaron viéndose, aunque sólo compartían ya desfiles de moda y copas con diseñadores. Ni la ropa ni el trabajo ni los clientes era ya un común universo.

El trabajo seguía funcionando a las mil maravillas. Los jueves se celebraban grandes reuniones, los asiduos pagaban interesantes cuotas mensuales y Paola se ayudó de ellos para no sentir la afrenta de su amiga como tal.

Santiago y Rosa eran un matrimonio de amo y esclava que paraban mucho por allí. Con el tiempo se hicieron muy amigos. También Pepe, que era muy tímido cuando llegó por primera vez y fue sacando al estricto militar que llevaba dentro; y Tomás, que gustaba de ser empalado mientras le proferían insultos aberrantes. En cierto modo eran una familia. Atípica, curiosa, pero muy bien avenida y con estrechos y muy reales lazos entre ellos.

En los últimos tiempos sin embargo, Paola comenzó a sentir cierta aversión a la fladidez carnal, a los restos violáceos de los golpes... Los tacones se le volvieron rutinarios, y los instrumentos de tortura estériles.

Pensó que sería pasajero. Fundió su tarjeta de crédito y la de débito también en un fin de semana, y encontró momentáneo consuelo en Prada y Chanel.

Sin embargo el lunes la vida cambió, la tierra dio una vuelta completa y cambió de dirección pero ni geógrafos ni estudiosos se dieron cuenta.

Sólo Paola, al leer el positivo en el test de embarazo. Hubo una extraña quietud terrestre, un silencio ahogado. Cayeron dictadores y por un instante fue primavera en todas las ciudades. Y esa paz que antes otorgaba el dominio a Paola, llegó entonces de la mano de un giro inesperado del planeta.

Y comprendió que ahora que estaba acercándose a la cuarentena, ya no le sentaba bien el cuero; que cada vez parecía más una pantomima de esas que representaba en las despedidas de soltero, y que la tersura de la seda cada vez tenía menos que ver con la de su piel, que emanaba ridícula de negros y ceñidos brillos.

Comprendió que no necesitaba un padre para su hija, así que le dio igual no saber quién era. Comprendió que su vida ahora era otra. Pero eso es ya otro relato...

lo dice Diana Aller (diario personal de Abril de 1999)

martes, 21 de julio de 2009

EMPAREJAMIENTO


"Los cálculos iniciales de un romance son inconscientes para los hombres y las mujeres y se muestran muy diferentes. En los emparejamientos a corto plazo, por ejemplo, los varones son los cazadores y las mujeres quienes seleccionan. No hacemos estereotipos sexuales. Ésta es nuestra herencia de aquellos antepasados que aprendieron durante millones de años a propagar sus genes. Como observó Darwin, los machos de todas las especies están hechos para cortejar a las hembras y es característico de las hembras seleccionar a sus pretendientes. Tal es la arquitectura cerebral del amor diseñada por los que triunfaron reproductivamente en la evolución. Incluso las figuras, las caras, los olores y las edades de las parejas que escogemos están influidas por patrones establecidos milenios atrás.

La verdad es que somos mucho más predecibles de lo que pensamos.

En el curso de nuestra evolución como especie, los cerebros han aprendido a identificar a las parejas más sanas, a las que más probablemente nos darán hijos, y a aquellas cuyos recursos y actitud podrán ayudar a sobrevivir a nuestra descendencia. Las lecciones que aprendieron los hombres y mujeres primitivos están hondamente codificadas en nuestros modernos cerebros como como circuitos neurológicos del amor. Están presentes desde el momento en que nacemos y en la pubertad se activan por obra de cócteles de sustancias neuroquímicas de acción rápida.

El sistema es hábil. Nuestros cerebros identifican una pareja potencial, y si se ajusta a nuestra lista ancestral de deseos, conseguimos un aporte de sustancias químicas que nos inundan con un impulso de atracción enfocada como un láser. Llamémoslo amor o encaprichamiento. Ése es el primer paso dentro del antiguo camino del emparejamiento. Se han abierto las puertas al programacerebral de cortejo-emparejamiento-procreación."


Extracto del libro "El cerebro femenino" de Louann Brizendine, que debería ser de, sino obligatoria, al menos recomendada lectura en institutos y universidades.

Lo dice Diana Aller

viernes, 17 de julio de 2009

DILEMA


Tengo una amiga, no es mi íntima, pero le tengo mucho aprecio y mantenemos cierto contacto y un alto grado de confianza. La designaré aquí como "X".

X lleva bastante tiempo con "Y", un chico muy sociable y simpático. Por razones obvias no puedo dar datos concretos, pero para ponerles en antecedentes, les diré que llevan un tiempecito viviendo juntos. Vamos, que es una relación consolidada.

El caso es que he visto a Y en un lugar público dándose el lote con otra. Él no me ha visto a mi. Me he puesto muy triste por X, que me consta tiene mucha ilusión en su relación de pareja.

He decidido no contarle nada. En ciertas cosas tal vez no meterse ¿no creen? Y tengo miedo de romper una pareja y/o perder una amiga. No sé si soy cobarde o hago bien ¿Qué harían ustedes?


Lo dice Diana Aller

jueves, 16 de julio de 2009

UNA FIESTA

Este es un mensaje para los amigos/conocidos de los que no tengo el mail.
Os invito a una fiesta. Contactadme si os queréis pasar.

Lo dice Diana Aller

miércoles, 15 de julio de 2009

VETUSTA MORLA, EL TRIUNFO DE LA INSIPIDEZ

No estoy capacitada para hacer una correcta crítica discográfica. Me falta cultura, oído y tal vez gusto. Por eso entreveo sólo mi parecer, forjado a fuerza de insanísimos rayos catódicos sobre mi pequeño cerebro de hembra humana.
Y la verdad, nada, absolutamente nada de Vetusta Morla, me llama la atención. Esto es mucho peor que decir que son horribles, que son imbéciles o unos asesinos a sueldo. Esta dolorosa indiferencia se la han ganado a pulso. Analicemos el caso Vetusta Morla como merece: con deteniminiento y sin albergar malicia alguna. La verdad, cruda, es mucho más descarnada, no lo duden.

EL NOMBRE:

Llevo años viendo carteles de Vetusta Morla, pendiendo de madrileñas farolas y parduzco mobiliario urbano. Nunca los he mirado. ¿Cómo hacer un cartel que no suscite interés alguno? Es difícil, pero Vetusta Morla, a fuerza de empapelar con cuartillas sin gracia la ciudad, lo han conseguido. El nombre es desafortunado a más no poder. Vetusta Morla era la anciana tortuga de La Historia Interminable, un libro apasionante para escolares por debajo de los 12 años. Como supongo a los lectores algo más talluditos y experimentados, tal nombre no despiertará grandes alharacas,porque son adultos más o menos integrados en un frenético mundo de trabajo, alcohol, expectativas no cumplidas e inseguridad psicológica. Como mucho, el nombre de la banda (estos son una banda antes que un grupo) les retrotraerá a la película homónima. Háganme caso: no la vean. Ha envejecido fatal, es cutre y sale mucha felpa y mucho croma.
"Vetusta Morla" no dice nada, es difícil de memorizar y feo en su grafía. Nada en cuanto a la sonoridad del nombre del grupo haría presagiar su éxito.


LOS INTEGRANTES:

Son seis. Para los concejales de festejos, los ayuntamientos de localidades de aquí y allá, las salas de conciertos y los avaros promotores, contratar a seis chavales es, a todas luces mucho más caro que a un dúo, pongamos por caso Kiko y Shara, adalides del nuevo pop andaluz. No sólo se trata del hospedaje. (A buen seguro Kiko y Shara comparten habitación, total, son hermanos y si no ligan, seguro que se entretienen juntos). Piensen en la furgoneta, en el caso de los Vetusta Morla, no caben todos y sus instrumentos en una sola: el doble de peajes, el doble de gasolina, el doble de galletas-filipinos en las gasolineras...
Nada en cuanto al número de integrantes del grupo haría presagiar su éxito.

LOS MIEMBROS:

Ninguno tiene algo que pueda resultar mínimamente carismático. Ellos son: Pucho (voz). No es feo, pero tampoco guapo. Su cara no expresa gran cosa y su voz no dice nada. Lleva eso sí, el pelo bien recortadito y da aspecto de asearse a menudo. En las fotos parece como si tuviera más dientes de lo normal.
Álvaro B. Baglietto (bajo) parece ser la cuota exótica del sexteto. Su apellido, que nos retrotrae a tierras de Petrarca y musicalidad regalada, es una cruel estafa, al ver que su portador, lo es también de una indignante calva. ¿Qué ley no escrita decide que en todos los grupos que no molan hay un rapado? ¿A quién quiere emular? ¿A Midnight oil?; ¿A Michael Stipe? ¿¿A Juan Amaral??
David "El indio" (batería y coros). Éste bien podría haberse buscado un apodo más original. En toda banda que se precie (y aquí si que hablo de bandas de barrios, de bandas armadas, de bandas de Ñetas...) hay un "Chino" o un "Indio". A éste en particular, le pega más llamarse "El Jaro", porque aparenta procedencia chabolista y/o payopony.
Jorge González (percusiones y programaciones) ¿A cuántos Jorge González conocen? Yo a tres. Con eso lo digo todo.
Guillermo Galván (guitarras y coros). Este es el típico guapo heterazo, de esos que gustan a las chicas llamadas "normales", así como con pinta de inseminar a varias a la vez y con el toque dulce del azul profundo de los ojos, que parece como si bebiera lejía. Para chicas con gusto pasa desapercibido.
Juan Miguel Latorre (guitarras y teclados). A éste le deben tener de suplente: toca instrumentos repetidos y entró el último en el grupo.
Nada en la presencia de estos chicos haría presagiar su éxito.

EL ASPECTO:

Los Vetusta Morla siguen los dictados de la moda callejera más puntera de Tres Cantos. Se calzan sólo colores neutros y sus ropajes no destacan por absolutamente nada. Una camiseta, pongamos por caso, amarilla, sería para ellos una deshonra a la monotonía cromática en la que felizmente se desenvuelven. No se permiten estrafalarios complementos, ni camisas de rayas, ni nada que pueda resultar bonito.
Nada en el aspecto de Vetusta Morla, haría presagiar su éxito.

LA BIOGRAFÍA:
Sin dar la lata a nadie, modositos y haciendo camino al andar, nacieron Vetusta Morla, al abrigo de Tres Cantos una ciudad-dormitorio artificial, cúlmen del surrealista urbanismo desarrollista. Tres Cantos no tiene historia, pero no pasa nada, tienen la tasa más baja de paro y toxicómanos de toda la comunidad de Madrid. Perfecto para un grupo durante sus primera -¡Atención!- década (en absoluto prodigiosa). Como pequeñas glorias locales y orgullo de sus acomodadas pero esforzadas madres, los chicos van cosechando premios de ínfimos concursos primero y grandes certámenes después, labrándose, maqueta a maqueta una sólida como el ladrillo, carrera musical. Así hasta el año pasado, en el que sale su LP prácticamente autoeditado (después de nueve añitos de nada, se decidieron y "¡mira!, lo teníamos que haber sacado antes")...
Nada en los comienzos de Vetusta Morla, haría presagiar su éxito.

EL LARGA DURACIÓN:
Se llama "Un día en el mundo" y es un cd azul. El nombre del disco no es muy sugerente; pero con los títulos de las canciones, la cosa no mejora: Abren con un pasmoso "Autocrítica" que no les lleve a engaño; no hay absolutamente nada que de pie a un pensamiento mínimamente crítico. Les siguen títulos igualmente manidos e insulsos, que ni La Habitación Roja en su vigesimoséptimo disco: ."Sálvese quien pueda"; "Un día en el mundo"; "Copenhague"; "Valiente"; "La marea"; "Pequeño desastre animal"; "La cuadratura del círculo"; "Año nuevo"; "Rey sol"; "Saharabbey road"; y "Al respirar". A mí lo de "Saharabbey road" me preocupa un poco, pero lo dejo correr, como si nada, porque ni el gobierno estatal ni las autoridades competentes hicieron nada cuando Antonio Orozco llamó a un disco "Cadizfornia".
Como es muy feo juzgar una canción sin oírla, he hecho una escucha, a oscuras, concentrada y a penas he notado diferencia alguna entre unas tonadillas y otras. De todas formas, eso equivale a no decir nada: ya he advertido que en absoluto estoy capacitada para valorar tal escucha y que seguro merecen un juicio más experto que el mío. (También he visto un video muy feo, que como cosa original era un plano secuencia del grupo yendo a la Fnac -lo prometo-)
Nada en el disco de Vetusta Morla haría presagiar su éxito.

EPÍLOGO:

Vetusta Morla han conectado con todos los Jorge González, con la gente normal, con los que no escuchan música, con los que van al Media Market, con los chavales majos y los atormentados, con los gordos y los guapos. Las discográficas que los rechazaron aun se están dando cabezazos contra la pared... Es, en definitiva el grupo de todos, con el que algunos no nos identificamos, pero sin que podamos exhortar una proclama negativa. Me gustaría poder decir de ellos, como puedo decir abiertamente sobre Pereza, que no me gustan... Pero no, Vetusta Morla no llegan ni a eso. A mi me parece terrorífico, pero ése es el pequeño secreto de su gran éxito. Me estoy poniendo triste.

Lo dice Diana Aller

domingo, 12 de julio de 2009

DATOS QUE NO NOS LLEVAN A NINGUNA PARTE


-Carlos Jean, cuyo apellido es en efecto "Jean", tiene un hijo que se llama como él, pero en honor de Michael Jackson, le ha llamado "Carlos Billy Jean".
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-Las primeras erecciones del hombre se dan en el último trimestre del embarazo, cuando aun es un feto.

-En 1826 el sueco Carl Gustaf Mosander(1797-1858) , discípulo de Jöns Jacob Berzelius(1779-1848), descubrió que el cerio contenía dos nuevos elementos. A uno lo denominó lantano, del griego "yacer escondido", y al otro didimio, "gemelo" en griego, por su gran parecido con el lantano. Durante muchos años el didimio, de símbolo Di, fue tomado como un elemento químico y como tal apareció en muchos libros y publicaciones científicas. En 1878 el espectroscopista francés Marc Delafontaine creyó encontrar en el didimio un nuevo elemento que denominó decipio(del latín engañar) que con el tiempo resultó ser una mezcla de elementos unos ya conocidos y los otros no. En 1879 el francés Paul-Émile Lecoq de Boisbaudran(1838-1912) desenmascaró el decipio .Estudió y purificó didimio obtenido de la samarskita y aisló un elemento contenido en el didimio y que por su procedencia denomino samario. El suizo Jean-Charles-Galinard de Marignac(1817-1894) al purificar el samario descubrió un nuevo elemento, a quien Boisbaudran denominó Gadolinio en honor al finlandés Johan Gadolin, pionero del estudio de las tierras raras (lantánidos y actínidos). En 1885 el austriaco Carl Auer, Freiherr von Welsbach(1858-1929) informó que había dividido el didimio en dos componentes. A uno de ellos le llamó praseodimio , por el color de sus sales (del griego gemelo verde). Al otro componente le denominó neodimio (nuevo gemelo). En la historia de la química se conocen más de cien elementos que hoy día, como el didimio, han dejado de serlo. Suelen tener además, nombres muy biensonantes: celtio, damario, demonio, donario, incógnito, cosmio, masurio, filipio, niponio, rusio, nigrio, norio, pelopio...
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-Una maquilladora de tv me contó una escabrosa anécdota, que, evidentemente, no he podido contrastar. Por eso, espero entiendan el poco rigor que tiene. Se refiere a Cristina Tárrega, hipnotizante personaje que se hace con mi atención por no sé qué mecanismo cada vez que aparece en mi receptor. Por lo visto la presentadora -hace más de 10 años- gustaba de llevarse por unos días la ropa que los estilistas le dejaban en las grabaciones. Por lo visto también era reacia a llevar bragas; y por lo visto, en una ocasión tuvo el morro de devolver un pantalón blanco, al más puro estilo San Fermín, manchado con la sangre de su menstruación.

-El animal con el cerebro más grande en proporción con su talla es la hormiga.

-La palabra "cementerio" proviene del griego koimetirion que significa dormitorio.

-En el término municipal de Alcorcón se encuentran unos estudios de grabación mitiquísimos en los que ha grabado todo artista que en algún momento haya tenido cierto renombre. Muchos de ellos han contado historias "extrañas" allí acontecidas. Un conocido, aseguraba que en cierta grabación, oía algo que molestaba. Fue aislando uno a uno cada canal de sonido de la enorme mesa. Al subir una regleta comprobó con horror que sonaba "una especie de pianito" con mucho ruido de fondo, que nadie había grabado. Hay quien ha escuchado violines, por entre las paredes de los estudios Kirios, e incluso algunos aseguran que allí se encuentra el espectro de la cantante Cecilia, aterrorizando a los que por allí pasan.

-El ph vaginal está entre 4 y 5.

-En teoría, si una estatua de una persona a caballo tiene dos patas en el aire, la persona murió en combate, si el caballo tiene una de las patas frontales en el aire, la persona murió de heridas recibidas en combate, si el caballo tiene las cuatro patas en el suelo, murió de causas naturales. Aunque intuyo que no siempre se respeta este código.

-La silla eléctrica fue inventada por un dentista.

-Cuando Carlos Baute no era demasiado conocido se paseaba por los platós donde sus representantes mendigaban actuaciones. Según me contó mi amigo M., el cantante se ponía un calcetín a modo de relleno en ya imaginan dónde. La gran duda que me queda es ¿Cómo supo M. de esto -en el caso de que sea cierto, claro-?
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- Me impresionó mucho una frase del gran Camilo Sesto. Dijo "De mi se han llegado a decir cosas horribles; se ha dicho que tengo sida, se ha dicho que soy catalán...".
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-El esqueleto humano sigue creciendo hasta a los 35 años de edad aproximadamente, después comienza a encogerse. (aun tengo esperanza...)

Lo dice Diana Aller

viernes, 10 de julio de 2009

A PROPÓSITO DE UNA ENTREVISTA

Hace tiempo que no me indignan los insultos, pero sí me apena la ignorancia, porque, en los tiempos que corren, sólo la educación, el sentido común y el humor pueden sacarnos adelante. A ver, que me pierdo; voy a ordenar un poco las ideas: Ayer salió una entrevista mía en el Calle 20, perpetrada por el gran Pedro Bravo (Me encanta el apellido "Bravo"). Como es una "versión resumida" de lo que le conté, se empeñó en pasármela antes de publicarla, con su entradilla personal, e incluso con el titular entresacado "La gente que no tiene criterio debería ver más la tele". Me pareció todo perfecto. Pero no es a mí a quién debería parecer perfecto. Creo que el periodismo es una disciplina demasiado descuidada y mal aprendida. Es labor del periodista, no faltar a la verdad y dar su particular versión; por eso no quería que me mandara el resultado final, eso tenía que satisfacerle a él, no a mí. Ahí se distingue el periodismo de la promoción, aunque está tan pervertido el sistema de trabajo, que habitualmente fotos y textos son revisados por los entrevistados, dejando a los verdaderos profesionales como meros maquilladores de la realidad a promocionar.
Entendería que a raíz de entrevistarme -el de nuevo gran- Pedro Bravo, afirmara en la entradilla que soy una soberbia, una ignorante o una garrula moderna. Confío en el criterio de un buen periodista. Pero lo que no entiendo, son los comentarios que critican ¿Un titular?. ¿Tanto se aburre la gente?
Por otro lado tenemos la mala prensa (¡viva la redundancia!) que tiene la televisión. Se da por hecho que la televisión es mala por definición. Si se analiza toda la parrilla de los mil canales que hay ahora, les aseguro que hay calidad y trabajo bien hecho en toda ella. Y precisamente la capacidad de selección entre unos programas y otros, y el aprendizaje de los mecanismos de la comunicación, la imagen... en un sujeto reactivo puede ser muy enriquecedor. Sé lo que me gusta, lo que no, lo que me viene bien, mal; lo que enciende mis instintos más violentos y lo que me apacigua, y creánme, que en gran parte es por la tv.
Pero claro, queda mal decirlo, porque la tele es para gente sin formación (o eso se cree, por el simple hecho de que es -en apariencia- fácil de usar). Sin embargo, nadie criticará la lectura. Los libros están bien vistos, y nadie cuestiona su contenido.
En otro orden de cosas: Si no he contado aquí que estoy escribiendo una novela, es por lo mismo por lo que no he hablado de los video-clips que hago, de las empresas con las que colaboro, las revistas en las que escribo o de los certámenes donde soy jurado: Esto es un blog, no un vehículo de promoción.
Lo dicho, dejémonos de clichés, de conductas (mal)aprendidas, y apliquemos un sistema novedoso en el pensamiento racional: el sentido común. Funciona. Como el activia.
Ala, y ya, que me estoy poniendo de un dogmático que no me aguanto ni yo. Les prometo alternar próximos artículos truculentos y sesudos en éste, su blog sin censura. (Aprovecho para aclarar que los únicos comentarios suprimidos hasta la fecha han sido por ofrecer mi dirección postal o por repetirse hasta cuatro veces. Hay gente que los envía una y otra vez.)

Lo dice Diana Aller

lunes, 6 de julio de 2009

ME PARECE UNA PALETEZ


10-Arremeter contra los realities sin conocerlos. Quien así lo hace, no deja de mostrar sus carencias intelectuales precisamente, pretendiendo que tales espacios televisivos sean para indoctos. Nada de eso: la grandeza de los realities (ya dependiendo de los matices de cada uno) es que entretienen a todos los "perfiles" socioeconómicos por igual.
9-Creer que por tener una profesión de las llamadas "liberales", se es más interesante. La crisis económica tiene algo bueno, además de encontrar taxis libres con facilidad. Por suerte, el rasante que se aplica a los trabajadores tiende a igualarse. De acuerdo, falta mucho para "limpiar" de verdad un sistema laboral enfermo, pero hoy, malos diseñadores gráficos o de moda, falsos periodistas (y un montón de buenos profesionales también) van a tener que aprender a trabajar de verdad, y que no cualquier cosa vale. Hay mucha gente con trabajos "grises" que fuera de ellos, desarrollan una carrera artística impecable, porque son libres, lo hacen por gusto y no buscan rentabilizar el arte.
8-El socialismo falsamente comprometido. Hay tanta gente que se considera de izquierdas y lucha por el poder y el dinero... Además son sexistas, clasistas y pobres; es decir, igualitos a los del PP, pero teniendo una falsa conciencia de ello.

7-El iPhone. Tengo que reconocer que me mola y que despierta en mi una insana envidia; pero la mayoría de los portadores son unos horteras amantes de la ostentación innecesaria: ¿Para qué quiere un carnicero o un policía, o un político un iPhone?

6-Las estolas, los peinados y en general los trajes que luce la gente en las bodas. Se supone que el día que más se arreglan, muchos se disfrazan de gañanes: ellos con gomina en el pelo y trajes grises de corte ancho y unas corbatas espantosas. Ellas con unos absurdos tirabuzones, unos brillis burdeos de vestido largo con un escote nada favorecedor y una estola cuya función nadie conoce. Está más que demostrado que como mejor se aprecia la belleza humana es con un vaquero recto y una camiseta blanca.

5-Adquirir un perro de raza, como si fuera de marca. Máxime cuando hay tantos abandonados a la espera de un hogar y buenos sentimientos.

4-Enseñar la tripa. Este es un detalle chacho que te mato, aunque el abdomen sea de Giselle Bundchen. Quedan excluídos los momentos bikini, por supuesto. Me horroriza especialmente tener que contemplar la pudenda parte de los varones, que por increíble que parezca, muchos lucen con orgullo.

3-Llevar un piercing en la boca. No, no y no. Da aspecto poco higiénico y no tiene ningún sentido. ¿Para que sirve -pongamos por caso- una bolita verde sobre el labio superior? ¿Trae suerte? ¿Previene el cancer? No entiendo porqué la gente se mutila voluntariamente para conseguir tan desastrosos resultados.

2-Lucir logos de marcas "adrede". Entiendo que Carolina Herrera o su hija lo hagan: al fin y al cabo pretenden promocionar su marca, pero ¿a santo de qué hay que mostrar una marca como si fuera un trofeo? No pretendo arrancar el cocodrilo del lacoste de nadie, pero lo que resulta dañino a la vista (y se nota mucho) es el afán porque se vea una marca que se supone de prestigio. Porque -de nuevo- sólo denota que queremos demostrar que nos ha costado un dinero, es decir que tenemos acceso a ciertos productos por gozar de una economía saneada. ¿Y porqué? Porque siempre se busca el prestigio social un escalafón por encima del que se pertenece realmente. Para mi las marcas más pretenciosas y feas son Tommy Hilfiger, D&G, Fornarina, Abercrombie...

1-Los bautizos civiles. Si señoras y señores, en el número uno de la catetada se encuentra esta nueva festividad tan innecesaria como garrula. Las palabras de Cayetana Guillén Cuervo, a la que hasta hace poco admiraba, son gratuítas a más no poder, pero definitorias de esta cosa tan fina que nos ocupa: "Desde que nació, queríamos darle una bienvenida a la vida laica y democrática de acuerdo con nuestras convicciones y nuestras creencias (?) ". Este evento encuestón, reunió a Caye, su marido Omar, por supuesto la criatura fruto del amor de ambos, a Amaia Montero como ¿madrina? y a Pedro Cerolo, que ofició la ceremonia, y al que también tenía en estima, (y quien se me sigue pareciendo al Luni "Lublu").

Lo dice Diana Aller

jueves, 2 de julio de 2009

ME GUSTA Y NO


En esa imperceptible línea que separa lo adorable de lo detestable está para mi la celebración del Orgullo Gay. Como vivo en Chueca, epicentro homo por excelencia, padezco y disfruto de las susodichas fiestas quiéralo o no.

Me gusta que se haga bandera de la homosexualidad, que se reivindique de forma festiva y que se luche por la normalización y visibilidad. Sin embargo no tengo muy claro qué tiene que ver todo eso con torsos desnudos asomados por los balcones, maricas alados -como lo leen- y meadas en mi portal.

Apoyo y me incluyo en la causa gay, a todos nos incumbe... pero estoy harta del clásico, pongamos por caso, marica de Castellón, que viene a la capital, se "libera", habla a gritos, se refiere así mismo en femenino y se compra una ropa horrible para marcar su mal moldeado cuerpo. Sé que el problema es mío, que soy yo la intolerante, pero les aseguro que es sólo de pensamiento.

Mi barrio, con todo, me parece el mejor de España.


Lo dice Diana Aller