viernes, 23 de noviembre de 2012

CRÍTICOS MUSICALES

La imagen romántica y casi bélica del periodista musical, que transforma en crónicas escritas sus propias vivencias al son de la música, está a  punto de desaparecer. Tal vez porque la industria musical ha cambiado y se ha repartido tanto, que resulta difícil el mantenimiento de mercenarios dispuestos a darlo todo por una profesión sacrificada, incomprendida y de fidelidad casi religiosa. Tal vez porque hay tanta diversificación, tanta crisis y tanta amalgama de todo, que las críticas se diluyen en un marasmo de opiniones sin peso, haciendo que nada tenga credibilidad.
Por supuesto que han existido y todavía hay, auténticos periodistas musicales; y muy buenos, además. El personalísimo estilo de, por ejemplo, Patricia Godes resulta inspirador y de gran ayuda a la hora de afrontar la escucha de un disco.
Pero creo que hace tiempo se perdió esa apasionada persecución de sueños y esa honestidad profesional tan bien reflejada en "Casi Famosos", (espero que la hayan visto, una peli muy mona y recomendable, del año 2000).
Para mí, la última generación de buenos periodistas musicales es la de Víctor Lenore, que con la misma solvencia y profesionalidad habla de Aphex Twin o de Malú; sabe tratar cada tema como corresponde y aplicar su criterio como y cuando es oportuno. Precisamente este don de la oportunidad es algo que falta en los críticos musicales -o aspirantes a ello- de ahora.
Dice Mauro Canut que los críticos musicales siempre han sido cutres, la diferencia es que antes les leían y ahora solo les leen ellos mismos y sus amigos barbudos. Yo creo que antes era incluso peor en ciertos aspectos, cuando invitaban a fastuosos viajes, incluso a drogas, putas y lo que se terciara a quien hiciera una crítica positiva...
 Estas son algunas de sus características, reitero, de las nuevas corrientes de críticos, obviamente, alguno se salva:






-Mayoría abrumadora de varones, bastante feos y muy sexistas. La opinión de una mujer no suele tener peso para ellos, y menos, en lo musical. Entonces adoptan una actitud paternalista y distanciada hacia sus compañeras, negándoles el crédito que merecen.

-Hay mucho miope entre los críticos musicales. Y no hablo en sentido figurado. Una amplísima mayoría calza gafas.

-Todos, sin excepción, son músicos frustrados. Al no tener talento ni carisma, optan por el escalafón más bajo de la música. No les basta con disfrutar o coleccionar discos, el suyo es un mero afán de notoriedad.

-Odian a jenesaispop, normalmente de forma secreta. Y a todo aquel que disfruta con la música sin ser músico. Y a lxs grupies, y a las musas, y a los programadores de salas y a los organizadores de eventos... Odian por resquemor, por envidia, por incapacidad congénita de disfrutar en paralelo con la humanidad.

-Van al Fotomatón en Madrid, crean sus pequeñas alianzas de amiguismos contra el mundo; viven una perenne batalla de vencedores y vencidos, de tensiones insolidarias por hacerse con el favor de grupos que como mucho triunfan en el seno de La Fonoteca. Son, en definitiva, unos seres despreciables sin un criterio unánime ni férreo, buscando siempre el abrigo de las bandas a punto de triunfar, para apuntarse el tanto de "Yo les descubrí".

-Aunque no he catado a ninguno bíblicamente hablando, mis amigas, que son muchas y muy curiosas en cuanto a intereses sexuales, me comentan que son pésimos folladores: básicos, egoístas (de esos eternos adolescentes que consideran su propia eyaculación el fin del acto sexual y el fin del mundo mismo), de débil erección, coitos cutres, besos tristes y torpes y arrítmicos movimientos. Una allegada en concreto, me narró con mucho pesar el polvo más atribulado de su existencia, precisamente con un crítico musical de polla larga, estrecha y blanquecina. La fricción desganada, le dejó enrojecida. Los movimientos del muchacho, más propios de insecto intentando darse la vuelta que de amante, la exasperaron. El movimiento rítmico y desesperanzado, como de opositor con entradas y calvicie sin ilusión, le aburrieron. Y el desinterés por el goce femenino, así como la terrible ofensa de chuparse los dedos antes de tocarla (algo copiado del porno desprovisto de placer, donde las chicas no lubrican), dejaron a mi amiga con ganas salvajes y contenidas de patearlo y abandonar la militancia heterosexual.

-Se mueven en un mundo extremadamente pequeño cuyas fronteras están flanqueadas por el festival Sonorama, spotify, los miembros de La Habitación Roja, el locutor Julio Ruiz, ipunkforos, los conciertos de Radio 3 y los promocioneros de las discográficas.

-Consumen cocaína demasiado a menudo.

-Buscan la amistad de los grupitos del momento y de los que ellos consideran los líderes. No intentan trabar amistad con los baterías, ellos, en sus más recónditos y lúbricos sueños, fabulan suplantar al frontman de cada grupo. No quieren conocer a los grupos de música, pretenden que los grupos les conozcan a ellos.

-Van de atormentados e interesantes y se ocultan tras de una barba inexpresiva y mal copiada. Les encantan las bolsas de tela, y siempre se quedan con cara de atontados hasta que termina un concierto. El camerino se representa en su mente como el paraíso terrenal.

-Aunque tienen un trabajo (más aburrido y gris que lo que pudieran ellos mismos imaginar), su ilusión es ver su nombre en una reseña de una publicación gratuita que nadie lee. Normalmente a cambio de un cd que en el mercado puede alcanzar como mucho los cero euros.

-Pretenden cumplir y aportar a la contracultura, pero solo perpetúan estereotipos de lo más mainstream. Intentan no pagar copas en los locales a los que van, que les inviten a los conciertos, o pases vips en los festivales.

-Padecen alguna deformidad o despropósito físico: cadera ancha, frente despejada, nuca arrugada, encías a la vista... Y les falta estilo, innovación y audacia a la hora de vestir.

-Viven amargados. No son felices y tal vez ni siquiera les gustaría serlo. Suelen echar la culpa de sus desgracias y mediocridad a otros.

Un lector avispado, Jordi Esesgaray, apunta con tino que a aquien yo me refiero no es al crítico musical, si no al bloguero desgraciado que ronda los 40 y quiere vivir una ola cultural como si tuviera 20, bebiendo sin parar y sin gastarse un euro además. Tiene toda la razón. Por mi parte, sé que el mío es un juicio muy negativo, pero me he limitado a enumerar las características comunes de cierto tipo de periodistas musicales. Repito que no todos son así. Reconozcan, amigos, que da más juego hablar de críticos musicales quedados, que de registradores de la propiedad de Murcia. En cualquier caso, gracias por estar ahí.

Lo dice Diana Aller

19 comentarios :

C. Maltesse dijo...

Glupss..me alegro de no ser crítico musical y también de tener una abuela húngara.



C. Maltesse dijo...

Glupss..me alegro de no ser crítico musical... y también de tener una abuela húngara.

arologia dijo...

Buena radiografía del crítico musical.

Antoniop dijo...

eso es que no conoces a los registradores de la propiedad de murcia, que son la risa

Antoniop dijo...

eso es que no conoces a los registradores de la propiedad de murcia. la fiesta padre

álex martí dijo...

Te echamos de menos en el mundo de fuera de internet.

The Sweetest Thing dijo...

Esa Dj!!!
COmo molaa tu blog!!!:)

alibustre dijo...

jaja, es buenísimo Diana. Hacía tiempo que no me reía tanto leyendo un artículo. Divertido, certero y demoledor. Me has alegrado la mañana!

alibustre dijo...

jaja, es buenísimo Diana. Hacía tiempo que no me reía tanto leyendo un artículo. Divertido, certero y demoledor. Me has alegrado la mañana!

Viejotrueno dijo...

Me llama la atención la cantidad de pre-juicios, de sesgos en sus sentencias, señorita Aller... por otro lado, como diría cierto periodista -pero esta vez deportivo, no musical-, "se queda usted en la anécdota". Si su referencia de periodismo musical es lo que expresó Cameron Crowe en Casi Famosos vamos mal. Porque el periodismo musical que aparece ahí, que supone un modelo muy particular de periodismo, es precisamente el que se ha extendido como la pólvora en los tiempos actuales. Es el modelo americano del periodismo "de opinión", el contaminado ideológicamente hasta las trancas, el subjetivista, el caprichoso y cegato modo de contar la realidad del día a día que nos atormenta a todos cuando algún periolisto pretende contarnos un suceso, un partido de fútbol, un cotilleo, o, sí, una crónica de un concierto o de un disco. Por supuesto usted no es una excepción, dado que este blog tiene una forma periodística enteramente. No me entretendré en identificar qué clase o especie de forma periodística, se lo dejo a usted que parece muy espabilada, pero por lo que parece comparte todos los males que le conté antes con respecto a este periodismo que nos ha tocado vivir.

Emmanuel León dijo...

Cuando usted quiera le desbanco las suposiciones de su actual post en su presencia señorita. PD pago religiosamente como el resto de humanos y muchas veces si me invitan o acreditan suelo aportar con la compra física del álbum de la susodicha banda a la que presencie (en caso de que el resultado de su actuación sea satisfactorio). Pero bueno como ud dice no todo el mundo es igual, pero creo que ha generalizado demasiado, excediéndose en suposiciones indebidas. Si alguna vez coincidimos en persona continuare esta charla muy amablemente. Un abrazo.

Fdo: Emmanuel León (NGLM)

PD ni soy, ni me considero periodista, solo un vulgar captador de imágenes.

Brad Bury dijo...

Ajajaja... Es verdad que no hay que generalizar, pero cuanta razón, y creo saber perfectamente incluso a quien te refieres en concreto. Me ha echo muchas gracias también que hayas citado La Fonoteca, en mi opinión solo son unos hipócritas impresentables.

J.M. Costa dijo...

Hombre, es un poco bestia, pero como ex-critico musical, me siento retratadísimo.

J.M. Costa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
J.M. Costa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
la Condesa Descalza dijo...

qué caña! jojojo!

La Oca Y La Parrilla dijo...

Y la decoración Masónica que pinta ?? Seria lamentable que vaya por el recurso del supuesto "sectarismo" aplicado en este caso a los pichaflojas que describes... Ni puta idea oiga! Je Je.
Espera, no me quiero despedir con un exabrupto, que incorrección...

Sometimes when this place gets kind of empty,
Sound of their breath fades with the light.
I think about the loveless fascination,
Under the milky way tonight...

José Gabriel dijo...

Pues lo de chuparse el dedo me parece una buena idea. La lubricación nunca está de más, y verlo como una ofensa me parece retorcidillo, hasta para hablar de un crítico musical. Y si dejaramos de hacer todo lo que sale en las porno, vaya aburrimiento...
Por otra parte, esos subrayados e internet se dan de tortas.
Por lo demás, lo de siempre: tus opiniones me van provocando sensaciones entre el "justo lo que yo pensaba" y el "horror, no le gusta como soy". Es lo que tiene soltar micro-opiniones como balas. Pero mola.

Patricia Godes dijo...

I heart Diana.