sábado, 27 de septiembre de 2014

EMMA, UNA MUJER CON PINTA DE SER MUY BORDE

La historia del progreso está escrita con la sangre de hombres y mujeres que se han atrevido a abrazar una causa impopular (Emma Goldman)

Hoy estoy espesita, así que, si desean saltarse mi preámbulo -ególatra e innecesario-, les recomiendo vayan directos a la parte escrita en granate. Es sobre una mujer fascinante (como casi todas).

Hace unos días -ya unas semanas quizás- tuve una charla muy interesante con mis hijos sobre el holocausto nazi. Como corresponde a niños de 8 y 10 años, tienen curiosidad por la historia; sobre todo por la más trúculi. Tratando de no posicionarme (y les aseguro que es tremendamente difícil) traté de explicarles la persecución tortura y muerte de inocentes, la locura de la dictadura y la existencia de campos de concentración. Pese a sus preguntas, no entré en detalles demasiado escabrosos. Se cuestionaban cómo el resto del mundo no hacía nada ante semejantes barbaridades. Les expliqué que no era fácil estar al tanto de lo que ocurría en Alemania. Y rápidamente, no sé cual de los dos apostilló "Claro, no tenían internet".
Esto me hizo pensar. Un poco nada más. Muy, muy poco:
Nosotros sí tenemos internet. Sabemos de sobra lo que está ocurriendo en Gaza. Reporteros que juegan al fútbol con niños de la zona y les ven morir después. Niños como los míos, llenos de inquietudes y futuro. Un pueblo apátrida, sitiado y consumido por el que nadie hace nada. Violaciones, sofisticadas torturas y armas tecnificadas. Intereses (y munición, y armas) de superpotencias que alimentan uno y otro bando; limpieza étnica, y para velar por la concordia, existen organismos inútiles compuestos de humanos (a sueldo) que concilian el sueño por la noche y engordan durante el día.

Otra cosa es que no queramos mirar. Es mucho más cómodo no hacerlo. Preocuparnos por conseguir un empleo, el que sea, poder comprar ropa hecha en Bangladesh, fumarnos un porro, bajarnos una peli, comunicarnos por whatsapp con los colegas, ir a la playa o teñirnos el pelo.
Nuestra realidad es que TENEMOS OTRAS PRIORIDADES.

Al pensar esto -reitero que muy poco, muy por encima- sentí un bochorno extraordinario ante mis vástagos.

Si ellos supieran que ocurre todo lo que ocurre y yo no hago nada ¿Qué pensarían de su madre? ¿Qué es cómplice de estas brutalidades?  ¿Que si no lucha por las injusticias no merece tener hijos? ¿Que no sabe usar internet?

Se me cae la cara de vergüenza.

Y como además soy bastante cutre, abandono la idea rápido. Ya les digo que fue una cosa fugaz. Y rápidamente volví -vuelvo- a mi mundo y mis preocupaciones: Miles de entregas de artículos en los que quiero esmerarme, lo duro que es engordar simplemente por hacerse mayor y no cambiar de hábitos, ése chico que me vuelve loca, que llegue el sábado porque hay una fiesta chulísima, sacar ya el edredón... Las cosas importantes de la vida.

Afortunadamente no todo el mundo es como yo, y los escasos logros de la humanidad se los debemos a especímenes muy generosos, que lucharon por ideales, por imposibles, por justicia, por los demás...

Siempre me han resultado admirables los anarquistas, esos señores viejos, sesudos, con barbas largas, y profundos monólogos interiores. Y siempre he considerado la anarquía una gran solución, una respuesta, y la más difícil y esforzada de las ideologías.

Existió una mujer, sin barba aparente, con cara de cabreo, teórica y sobre todo activista de la anarquía. Una mujer a la que tenían miedo porque expresaba la verdad, señalaba las injusticias y no se callaba. Se llamaba Emma, y pronto se independizó y buscó su vida fuera de la Rusia zarista en la que nació (en la actual Lituania) allá por 1910.
Lo fácil para una mujer de aquella época era aceptar los roles que se le imponían. Apenas contaban con formación o información (ni internet, claro) para saber qué ocurría fuera de su mundo. Cierto que la vida transcurría macilenta y sosegada, y probablemente cuestionarse la vida era un mero ejercicio de abstracción que hoy nos ofrece ya masticadito Hollywood o Instagram.
Emma Goldman amenazó con suicidarse en cuanto su familia le propuso casarla (no había mucho más que hacer en aquella época); y ella, tajante, y decidida, con solo 16 años, se fue a Estados Unidos.
Aquél era un país en construcción (Como ahora, pero con mayor ilusión e inocencia), y Emma Goldman participó en ello como obrera textil, un trabajo que le hizo afianzar la conciencia que ya tenía con respecto a los trabajadores y la explotación de los ricos sobre los pobres. Comenzó a acudir a reuniones de anarquistas, que lejos de la clandestinidad que podemos imaginar, se celebraban en recoletos cafés llenos de humo e intelectualidad.
Allí conoce a Alexander Berkman, un convencido de la causa anarquista. Él desconfía de Emma, y de las mujeres en general. Cree que son una engorrosa distracción.Por supuesto acaba perdidamente enamorado de ella y se van a vivir y conspirar juntos. 
Ambos creen que matar a una figura del capitalismo sería lo suficientemente simbólico como para que la gente pudiera tomar conciencia de la alienación y sometimiento en el que vivía el pueblo. Piensan en Henry Clay Frick, un poderoso industrial del momento que representaba la acumulación de capital gracias a las interminables -y mal pagadas- jornadas de cientos de operarios oprimidos (y en aquel momento en huelga por las extremas condiciones laborales a las que eran sometidos).
Se suele asociar la anarquía a la destrucción y la violencia. Nada más lejos de la realidad:La anarquía pretende frenar el crecimiento parasitario violento, el germen de las injusticias sociales. Obviamente, se requiere menos esfuerzo mental para condenar, que para pensar, y tal es la razón por la que se asocia violencia a quienes buscan erradicarla antes que a un sistema profundamente agresivo. 
Alexander intentó matar a Henry Clay Frick, pero fue bastante torpe y la jugada le salió mal. El explotador quedó simplemente malherido, y Alexander fue apresado y enviado a la cárcel. Aunque intentaron involucrar a Emma, él no la delató jamás como cómplice.
Emma, que estaba alcanzando cierta notoriedad como oradora dentro y fuera del movimiento libertario, lejos de amedrentarse, se creció en su lucha. La tenían clichada por su poder de convencimiento, por sus inspirados y convincentes discursos y porque las autoridades la tenían por "muy peligrosa". La cosa fue a más cuando un exaltado intentó matar al entonces presidente de Estados Unidos William McKinley, y dijo que fue ella y una de sus multitudinarias charlas quien le "inspiró" tal intento. No paraban de detenerla, aunque al poco siempre la soltaban.

Adelantándose al pensamiento hippy de varias décadas posteriores, Emma Goldman monta una revista (de corte libertario, por supuesto) llamada "Mother Earth". Además defiende con vehemencia el amor libre y la contracepción voluntaria, nociones consideradas muy perniciosas para la época. (Es curioso como un siglo después se siguen considerando temas polémicos todos los que atañen a la libertad de la mujer con respecto a sus propios cuerpos).

Como pueden apreciar en las instantáneas, Emma no era una mujer precisamente atractiva, ni siquiera era agradable. Su cara es de borde y seca como ella sola. Imagino que no intentaba -como hacemos hoy- complacer con su gesto. Imagino que deseaba convencer con su palabra. Y lo hacía.
Cada vez acudía más gente a sus charlas a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Obreros convencidos, pero también clases medias con verdaderas dudas sobre los costes sociales del capitalismo. Ella arremetía contra el puritanismo y el sometimiento femenino; también contra la esclavitud disfrazada de jornadas asalariadas, y contra la represión política. (Esa misma represión que ha perpetuado una imagen de las teorías anarquistas como algo chungo).
Tras 14 años de presidio, Alexander Berkman es un hombre libre. Y se encuentra a una mujer diferente, que trabaja y piensa en muchas direcciones, que tiene apasionantes charlas con un montón de amigos en su apartamento. Mientras él, aislado, sigue anclado en su pensamiento unidireccional en pro de las clases populares. Emma tiene 37 años; retoma el romance con Alexander, pero les separa un mundo entero lleno de ideas y transformaciones sociales. Como anarquistas civilizados que son, se dan cuenta de que la cosa no funciona, pese al amor que se profesan. Él se ocupa entonces de gestionar la revista, y ella se centra en lo que mejor se le da: dar conferencias.
Su vida consiste en escribir manifiestos, embarcar en incómodos trenes, plantificarse ante una organización de mineros de Minnesota (por ejemplo) y hablarles de lo mal planteadas que estaban las cosas en torno a la religión; trabajos sin garantías a cambio de una promesa de una vida mejor después de ésta; la maternidad como una función femenina asfixiante  e incapacitante para poder ejercer otras disciplinas, y el amor libre, que nada tiene que ver con la promiscuidad, si no con las decisiones sentimentales de individuos libres. En realidad Emma era una -muy, muy, muy- adelantada a su tiempo.

En este entorno de subversión, conoció a un hombre 10 años menor que ella (que ya contaba 40). Se trataba de un atractivo y muy peculiar personaje, médico (había estado ejerciendo como tal con prostitutas) y también había sido mendigo. Ben Reitman se convirtió en su amante perfecto. Tenían una relación pasional y muy libre, llena de admiración y alegría. Él pasó a gestionar las "giras" de Goldman, y lo hacía con notable éxito.
A Emma las sufragistas le parecían la facción políticamente correcta del feminismo. (Un poco como las femen hoy: Mujeres blanquitas que buscan visibilidad a corto plazo y deciden liberar al resto acomodándose a un sistema). Ella pretendía crear nuevos enfoques, instaurar la libertad como precepto universal.
Se hizo muy célebre (o al menos se recuerda hoy como muy certera) su frase "Pedid trabajo, si no os lo dan, pedid pan, y si no os dan ni pan ni trabajo, coged el pan". 
Ben Reitman no estaba tan pillado por ella como ella por él. Tras casi una década juntos, el doctor terminó confesándole que se había enamorado de una chica que había conocido en Nueva York hacía dos años. Debió ser muy duro para ella. Sobre todo cuando se enteró de que él, lejos de los preceptos de libertad sexual en los que había militado, terminó casándose y formando una familia al uso.
El mundo entero se convulsionaba con revueltas de todo tipo. EEUU entró en la primera guerra mundial y el corazón de Emma estaba desgastado de tanta lucha política y sentimental. (Y seguía con la misma cara de rancia, claro).

Las guerras no son más que clases pobres luchando, matando y muriendo por los intereses de los ricos. ¿Cómo no creer en la revolución? ¿Cómo no desesperarse ante tanta injusticia? 
La mayoría somos impermeables a estas cosas. Reconozcamos que nos da igual que la gente se mate por ahí mientras no salpiquen nuestras vidas vulgares, cutres, pequeñas. Es mejor pensar en las rebajas, cagarse en nuestro jefe o pedir comida china a domicilio.
En la sociedad que soñaba Emma Goldman, la mujer sería capaz de tomar sus propias decisiones, personales o civiles. Sus elecciones sexuales vendrían motivadas por una perfecta salud física y espiritual donde sólo contarían el amor y el placer. La maternidad por supuesto, sería también una elección libremente escogida. Ni el estado ni la religión decidirían sobre un asunto que pertenecería a la más absoluta y responsable libertad personal. (¿Hola Gallardón?). Pero el ambiente bélico de aquella época emborronó todo viso de esperanza. La represión se convirtió en una constante. Se perseguía a los disidentes, a los insumisos y a los anarquistas como una prioridad estatal.
Emma, unida a su inseparable Alexander, monta la Liga anti reclutamiento bélico. (Nada más pacifista que luchar por la antimilitarización de un pueblo. ¿Se han planteado ustedes qué ocurriría si en una guerra todos se niegan a combatir? -Y esto me recuerda a cuando en mi época juvenil en la que la chavalería luchaba por la insumisión al servicio militar obligatorio, leí una de las mejores pintadas que he visto en mi vida. Rezaba: "Ni Mili, ni Vanili"-)
En sus multitudinarias conferencias llegaban a reunirse docemil almas que cantaban la internacional, unidos por sus creencias. En un momento histórico y un lugar como aquél, si me permiten la expresión, había que tener mucho coño para dar la cara de aquella manera. Apresaron, juzgaron y consideraron culpables a Emma y a Alexander. Durante casi dos años ambos estuvieron encarcelados... hasta que decidieron deportarlos. Tras 34 años viviendo en Estados Unidos, Emma, presa, derrotada y con el mismo careto de mala hostia de siempre regresa a Rusia, donde un señor apellidado Lenin se ha hecho con el poder desde la izquierda. Alexander y ella en un principio apoyan a los bolcheviques, pero en el fondo no entienden nada. Les impresionan la hambruna, el horror y sobre todo la violencia del régimen. Aguantan solo dos años allí. Ambos han pasado juntos media vida, la suya es una relación de colegas, de amor de verdad, sin necesidad de fútiles pasiones. Se quieren y sobre todo, se tienen. Desde que se conocieron, en aquel café y la anarquía les unió, han permanecido juntos.Ahora no encuentran su sitio...Pero se sienten tanto o más unidos que nunca. El amor, tal vez no es ese arrebato sexual de aspecto adolescente ¿Y si es la defensa del otro antes que la de uno mismo? ¿El conocimiento y respeto de virtudes y defectos? La admiración, acumulativa y reposada de quien nos quiere para siempre... 
Emma se retira desencantada a Saint Tropez, pero la correspondencia y afectos entre ellos son más reales y profundos que los de la mayoría de los matrimonios. Se cuentan todo, son confidentes, mucho más que amigos... hasta que la muerte los separa. Concretamente el día que Alexander se pega un tiro y termina con su vida. Emma Goldman le encuentra suicidado y siente que se le va la vida. Una vida dedicada a la lucha, a la anarquía, a la paz... Una vida más unidos que los Estados Unidos. 
Ella aguanta un poco más. Un día jugando a las cartas con unos amigos se para en seco. Le da un derrame cerebral y muere.

Errico Malatesta dijo (y yo corroboro): "De igual modo que todos los animales, el hombre se adapta, se habitúa a la condiciones del medio en que vive, y por herencia transmite los hábitos y costumbres adquiridos. Nacido y criado en la esclavitud, heredero de una larga progenie de esclavos, el hombre, cuando ha comenzado a pensar, ha creído que la servidumbre era condición esencial de vida: la libertad le ha parecido un imposible. Así es como el trabajador, constreñido durante siglos a esperar y obtener el trabajo es decir, el pan- de la voluntad, y a veces del humor de un amo, y acostumbrado a ver continuamente su vida a merced de quien posee tierra y capital, ha concluido por creer que era el dueño, el señor o patrono quien le daba de comer. Ingenuo y sencillo, ha llegado a hacerse la pregunta siguiente: "¿Como me arreglaría yo para poder comer si los señores no existieran?".

Hay un documental totalmente sesgado y proamericanista, que sin embargo arroja luz suficiente para quienes tengan sed de conocimiento y ganitas de más Emma. 

...Y he aquí algunas frases suyas:

"Una sociedad tiene todos los delincuentes que se merece".  

"Todas las guerras son guerras entre ladrones demasiado cobardes para luchar, que inducen a los jóvenes varones de todo el mundo a hacer la lucha por ellos". 

"Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa". (Esta me encanta)

"El cielo debe ser un lugar terriblemente aburrido si los pobres de espíritu viven allí. " 

"Prefiero tener rosas en mi mesa que diamantes en mi cuello." (Y yo música en mi alma)

" El anarquismo es la única filosofía que aporta al hombre la conciencia de sí mismo, que sostiene que Dios, el Estado y la sociedad son inexistentes, que sus promesas son nulas y sin valor, ya que sólo pueden cumplirse a través de la subordinación del hombre. " 

A ver si me acuerdo de comprar pasta de dientes, que se me está acabando, tengo que contestar a P. para quedar con él el martes; esta próxima semana tengo que hacer facturas, bañar a mi perro, buscar trabajo... Se me acumula la ropa para planchar; no hay forma de acabarme "Las leyes de la atracción" y hoy dormiré feliz pensando en las cosas tan bonitas que me ha escrito Frank. ¿Es esto la vida? ¿Silenciar lo realmente importante?

Lo dice Diana Aller

lunes, 15 de septiembre de 2014

MI PRIMERA PENETRACIÓN

Como el día que murió Lady Di, o Carmina Ordóñez, o como el 11-S, yo me acuerdo perfectamente de el día que perdí la virginidad.


Confío en que hoy el peso y el concepto de la virginidad se haya diluido un poco, pero en 1988, todavía suponía algo trascendente. En lo personal, comenzar a tener relaciones sexuales con penetración, lo fue. Aunque, el disfrute de otras prácticas acaeciera antes y después en mi vida, en fechas que no recuerdo.

A comienzos de las vacaciones de verano yo tenía 14 años y medio. Escribía un diario que se perpetuaba desde los 8 años en cuadernos de hojas cuadriculadas; no tenía nada parecido a un novio, y hacía ya un año que había probado otro de los grandes placeres de la vida: el alcohol. Como típica adolescente rebelde que era, todo me parecía una mierda, pensaba que tenía razón en todo (todavía creo que entonces sí la tenía), era aventurada, y tenía tanto arrojo como timidez.
Meses antes me había enrollado (besos y algún impúdico tocamiento) con un chico mayor. (Mayor en aquel entonces eran los 18 años que él tenía).


Había conocido a J. V. en la discoteca Aire; porque sí, otra de las grandes diferencias con respecto a esta época, es que no existían discotecas light, las discotecas eran de verdad. Eso sí, había que maquillarse como una prostituta de la calle Ballesta para parecer mayor. J. V. me pareció guapísimo desde el primer momento. Llevaba una camisa blanca de topos negros que posteriormente me regaló, era alto y tenía pecas. Más pecas que yo. El día que le conocí yo llevaba unos ciclistas que me había dejado mi amiga Margarita T. P., camiseta oscura con un smiley y gafas de sol redondas... el atuendo Acid House, que era lo que lo petaba en aquel momento.
J. V. y yo intercambiamos los teléfonos -solo existían los teléfonos fijos, claro- y quedamos dos o tres veces más.

Aquel día de verano yo sabía lo que iba a pasar. Quería "quitarme de encima" esa engorrosa virginidad. Me puse una minifalda negra estrecha, unas victoria blancas y una camisa tornasolada de esas que se ven verde y morada a la vez, que me había comprado en el rastro y que reservaba para ocasiones especiales. Me eché colonia Lou Lou, que me pareció perfecta para ocasión.
Quedé con J. V. en Plaza Elíptica, un lugar exótico y muy lejano en la aburguesada vida que yo llevaba.

La inmersión cultural en entornos menos desfavorecidos concluyó con un trayecto al Poblado dirigido de Orcasitas, donde vivía este muchacho.
Apenas recuerdo gran cosa de lo que aconteció en su casa. Se me entremezclan recuerdos de estar en un sofá, también sentarnos en una silla, Alf en la televisión, un leve reguero de sangre cayendo por la cara interna de mi muslo, dolor incómodo, un baño de casa de pobres en tonos tierra. Mucha ternura por parte de J. V...

No fue en absoluto una relación sexual placentera. (Estas tardarían todavía muchísimo en llegar a mi vida). Pero me gustó mucho el alivio psicológico que me invadió.
No recuerdo el camino de vuelta a casa. Solo que en mi diario pegué con celo el billete del viaje de ida y el de vuelta, y escribí que lo que había acontecido entre uno y otro lo escribiría algún día.



Ese día es hoy, 25 años después.

Hablé por teléfono con mis amigas de entonces, una a una. Estaba emocionada. En aquella época los padres echaban broncas a las hijas por tener la línea de teléfono ocupada todo el día...
Mi madre me preguntó "¿Dónde has estado?" y yo respondí que con unas amigas, haciendo una tarta. Se sorprendió. "Pero si no sabes cocinar"; a lo que le dije "Bueno, para ser la primera vez no ha estado mal". Y sentí cierta liberación, y cierta comprensión maternal.
Mantuve contacto con J. V. durante años. Le gustaba escribir y lo hacía muy bien. También la música. De hecho cuando yo sacaba recopilaciones en maquetas de grupos noveles, incluí una canción suya "Objeto comercial" de su grupo Grifo.
El oleaje de la vida, fue borrando su geografía, nos perdimos la pista, y ahora es solo un recuerdo, pese a que he intentado buscarlo en varias ocasiones.
El recuerdo es maravilloso, y aunque sea una ordinariez decirlo así, tengo mucho cariño al primero de todos los miembros que me han penetrado en la vida, y me será imposible olvidarlo.


Me gustaría que ustedes me contaran como fue su primera relación sexual completa. (Háganlo en los comentarios, por favor) Estoy segura que, como yo, la recuerdan con muchísimo cariño.

Lo dice Diana Aller

miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿VIDA SEXUAL?

Tengo en casa un libro fascinante. Éste:





Es retorcido, insano y profundamente sexista.
Su lectura me hace valorar la lucha de quienes derribaron estereotipos macabros y esclavistas. Me admiran sobre todo las mujeres que crecieron en el franquismo, en una educación opresora y muy chunga. Si me hubiera tocado vivir entonces me habría vuelto loca, o me hubiera metido monja... que me parece la opción más saludable dado el percal moral de la época.

Estos son algunos párrafos sueltos, para que se hagan una idea:
 *pág 62 hablando de las "perversas disposiciones sexuales": La sexualidad contraria tiene lugar cuando el deleite tiene lugar por la representación, miradas o acciones con personas del mismo sexo: esta perversidad tiene lugar lo mismo en el hombre que en la mujer.

 *pág 86 bajo el epígrafe "¿Cuándo un beso es pecado?": (...)  Dos personas extrañas pueden besarse sin cometer pecado alguno, por una manifestación de amistad o afecto. Pero cometen pecado venial si, aun no mediando otras consecuencias, prueban un inmediato placer carnal. Y desde luego, cometen pecado mortal si el beso es preludio de ulteriores actos. (...) En cualquier caso es mejor ser riguroso que generoso con los jóvenes, ya que la dirección espiritual de la juventud con relación a los problemas sexuales es cosa cada día más delicada y difícil.

*pág 147 uno de muchos interesantes consejos: ¿Queréis que os respete vuestro marido? Tened para él un respeto sin límites. ¿Queréis que os honre con su estimación y que os profese un afecto constante? Velad sin descanso sobre vosotras mismas, procurando no advierta vuestros defectos. (...) Una mujer que no hace caso de estas dos virtudes caerá con el tiempo en los vicios opuestos y será la más desdichada de las mujeres.

*pág 213 Obediencia de las mujeres a sus maridos: Cuando la mujer desobedece a su marido le maltrata de obra o de palabra, puede ser castigada con cinco a quince días de arresto y reprensión, previo al juicio de faltas (Art 603, nº3 Código Penal)



*pág 257 Hablando de la masturbación en los jóvenes: Yo he visto, más de una vez, chicos jóvenes a quienes, por entregarse frenéticamente a la masturbación, su médico les ha recomendado, y sus padres admitido y facilitado, la adopción de una amiga, con la cual satisfacer su desordenado apetito sexual. Esto es querer curar un vicio mediante la adopción de otro peor; ya se puede suponer cuál ha de ser la moralidad de la mujer que a ello se preste y qué enseñanzas podrá brindar al joven.

*pág 296 Sobre la noche de bodas: El esposo no debe nunca usar la fuerza y, colocado en la debida posición, entre las piernas de la mujer sin aplastarla con su peso, procurará colocar su miembro en la entrada de la vulva y, distrayendo la atención de su compañera con besos y caricias, logrará vencer la resistencia normal del himen.

*pág 300 Frecuencia de las relaciones sexuales: Por término medio puede decirse que en nuestros climas puede considerarse normal en buena higiene verificar una cópula por semana. (...) Como, por regla general, el orgasmo es más intenso en el hombre que en la mujer, pues es posible que ésta represente un papel puramente pasivo en algunas y quizá en muchas de las cópulas, será aquél quien debiera decidir la conveniencia de espaciarlas más o menos.



Todo esto lo he copiado aquí por dos razones:

1.Agradecer la perseverancia y buen hacer de las feministas de entonces, que, contrariamente a lo que sería natural (hacerse con un fusil y cargarse todo ser del género masculino), se formaron, organizaron y lucharon con asombrosa cordura para dejar un mundo más lógico tras su paso. Gracias, gracias, gracias.

2.Alertar sobre el neomachismo imperante.
Que estas normas no tengan vigencia hoy, no quiere decir que esta salvaje diferencia de género haya disminuido. Hoy bajo un oscurísimo velo de libertad sexual crecen micromachismos acaso más peligrosos que aquéllos. Ahora las mujeres son meros objetos de consumo y viven constreñidas a un rol sexual imposible. Los hombres generan la demanda y las mujeres son la oferta.
El estrechísimo margen de desarrollo femenino, está siempre entre la represión y la explotación. Lo vemos a diario: Tíos que "controlan" el whatsapp de sus parejas, Rihanna, los comentarios supuestamente jocosos ante cualquier instantánea de una mujer, las presentadoras de la Sexta (sobre todo comparadas con los presentadores), la creciente y escandalosa cifra de mujeres muertas a manos de sus parejas o ex-parejas, cualquier comentario de Mariló Montero, Instagram, el PP, la diferencia de roles masculino y femenino en la publicidad o la pornografía, etc.

Gracias a Vida conyugal y sexual, he aprendido muchísimo.

Lo dice Diana Aller

jueves, 4 de septiembre de 2014

UNA NOVELITA MÍA

Tengo una novelita escrita... Es una cosa muy modesta y breve. Yo diría que de Ciencia ficción, semántica, religiosa y drogas. Cuando me propusieron publicarla (Una importante editorial) les pasé unos capítulos. Me dijeron (de muy buenos modos) que eso no vendía, aunque había sexo "que está muy de moda". Me pidieron otra cosa, y estoy en ello... Pero ahora me encuentro con una cosa que escribí en el viaje de vuelta de un Fib (y posteriormente desarrollé) y no sé si se podría sacarle alguna rentabilidad.

Se llama UNR, es breve, trúculis y creo que amena.

¿Alguna editorial en la sala? ¿Alguien que quiera sacarla?
Copio y pego aquí el capítulo 21, para que se hagan una idea:





SUICIDE: Cool as ice

A penas se utilizaba el lenguaje. Era muy cansado, al menos así lo veía SS. Y sus amigos, y los jóvenes que vivían de fiesta y bajón permanente.

SS no sabía si estaba despierta o dormida. …Mmmm… Definitivamente, despierta, pero había estado durmiendo sin llegar a conciliar el sueño. Sentía la cabeza enmarañada por dentro, sucia, esponjosa. Retumbaba aun con insolente violencia la última canción que se le quedó pegada al cerebro la madrugada anterior.

Abrió los ojos, se filtraba algo de luz por una rendija de la pared. Se veía todo en blanco y negro. En “escala de grises”, pensó SS.

Cerró los ojos y creyó dormir un minuto más. Al abrirlos de nuevo, tuvo que recomponer en su cerebro el cubista recuerdo de la noche anterior. Rayas con Manu, sexo con 2 chicos y… Y no recordaba nada más.
Miró a su alrededor. Podía comprobar que en el último año había perdido capacidad visual. Mucha.

Montones de cuerpos se amontonaban casi inertes a su alrededor. Estaba en un barracón, una parte de una antigua fábrica o algo parecido. Hacía las veces de manta su parka azul y un pañuelo, y como almohada su mochila, que se había vuelto gris amarronada. Se incorporó.

SS notaba bajar la sangre del cerebro hasta casi vaciarse, seguido de un tormentoso dolor de cabeza.

A su derecha dos chicos muy jóvenes, con el pelo rapado, y junto a la pared otro más, arrebujado sobre si mismo. A la izquierda una chica menuda se retorcía incómoda.

-¡Eeh!

SS le respondió con un gesto.

-¡Eh, tú!
-¡¿Qué?!

La voz de SS apenas tenía fuerza, comprobó que estaba afónica de nuevo. La chica tenía la mirada perdida, como si le costara encontrar un punto de apoyo visual.

-No sé dónde está.
-¿Quién?
-Todos.

SS no quería preguntar más, no quería implicarse, sólo deseaba que ese dolor de cabeza desapareciera, así que agarró sus cosas y se levantó, dispuesta a marcharse de allí.

-Espérame.

La chica menuda salió tras ella.
Había luz fuera, debía ser el principio de la tarde. Un viento frío consiguió estremecer el resacoso cuerpo de SS, que hubo de taparse con su parka.

-Es que no sé dónde está.
-¿Quién?- preguntó impaciente Susana.
-No lo sé.

La joven se echó a llorar. Era triste verla así, pero a SS le importaba poco.

-Soy Silvia Ford ¿Te acuerdas de mi?
-Pues no ¿Te conozco?
-No…

SS estaba incómoda. Le parecía un estorbo esta mujercilla incoherente, y no tenía voz ni ganas para aguantar pesadas. Tenía hambre.

- No nos conocemos… Yo es que no conozco ya a nadie. Me pillé un ciegazo un día y flipé ¿sabes? Y pensé “Así es como quiero estar el resto de mi vida”… Y entonces empecé… Bueno, en el curro estaban prohibidísimas las drogas.

La señorita Ford reía aun con lágrimas en los ojos.

- Pero el sexo no. Y claro, al principio, pues me follaba a alguno, para cerrar tratos y eso ¿no?; pero… pero luego me tenía que meter unas rayas, porque a ver quién se tira a esos viejos asquerosos, así… sobria… ¡imposible!

SS se sentó en el suelo, rebuscó en su mochila y encontró un paquete de tabaco. Se encendió un cigarro para escuchar a Silvia. Le estaba empezando a divertir.

- Y claro, cuantas más rayas, pues más que me apetecía follar ¿sabes? Pero sólo me apetecía, luego cuando ya estaba ahí, pues no. Joder, es que no mola. No mola nada. Pero claro, puesta sí, te lo imaginas como bien y me apetecía ¿eh?. Entonces me ponía muy puta, pero ya cuando eso, pues me dejaba de apetecer, y yo que sé, que ya tenía una polla dentro y me daba una pereza que te cagas, porque me daba taquicardia y una angustia… como que no. Ei, ¿Tienes un cigarro? Mmmm, gracias… Y luego, a lo mejor no eran viejos, pero ya todos me parecían viejos. Y me dan “tol” asco… Yo es que prefiero follar a chupar. Me cansa menos, prefiero moverme, así, un poco, que andar moviendo la lengua y la boca, que me cansa mogollón.
Y ganaba mucho dinero, me pagaban comisiones que te cagas, y claro, como hablaba varios idiomas, pues todo el día con unos y con otros. Se la habré chupado a 50 guiris, y fatal. No mola. A mí me gustan las pollas tipo mazorca, así bien anchas y eso. Pero los franceses por ejemplo son más tipo salmonete, así, rosas, finas, como resbaladizas. No molan. No molan las pollas.

SS se sonreía por dentro. Le hacía cierta gracia y le sorprendía la incontinente verborrea de Silvia.

- Ninguna. Las pollas me dan asco. Y claro, para poder soportarlo, yo venga a rayas, y me lo notaban, claro. Pero como funcionaba, pues no decían nada. La cosa es que para pillar, pues bajaba a la segunda, a la Zona Z, y bueno, yo no podía pero tenía allí una amiga que sí, y me pasaba mogollón de coca, pero nos pillaron, y claro, me echaron. Y mira, guay, porque se acabaron las pollas salmonete y su puta madre. Y ya sólo me meto y nada más, y quiero estar así toda la vida. Me pillé un ciegazo un día y flipé ¿sabes? Y pensé “Así es como quiero estar el resto de mi vida” Y en mi curro no me podía drogar, y tenía un curro de puta madre ¿no? Ganaba dinero y tal, pero claro, para cerrar tratos, pues tenía que follar o chupar, y como hablaba varios idiomas, que ya no puedo de tan ciega que voy, pues siempre me tocaba a mí chupar pollas a los guiris, y no veas qué asco.

SS se estaba mareando con el discurso en espiral de Silvia.
- Oye –interrumpió con la voz susurrante SS- ¿Tienes farlopa?
- No.

SS se levantó y se fue.


(dianaller@hotmail.com) 

Lo dice Diana Aller

lunes, 1 de septiembre de 2014

¡BRAVA ISABEL!

La cultura bienpensante y cateta (es decir, quienes dictan las normas de lo correcto e incorrecto) tiende a separar la información "seria" de la superficial con baremos éticos.
Se da por hecho que lo que dicen los informativos responde a criterios morales, y que éstos mismos le faltan a la prensa rosa. Como ya me he hartado de explicar que una disciplina es ampliamente manipulada mientras la otra responde a pactos tácitos y claros, sé que la docta minoría que lee éste mi blog sabrá interpretar el peso de este texto (que es muchísimo).
La protagonista va a ser la del verano en telecinco: Isabel Pantoja jr, Chabelita. 

En Chabelita, colocada en el alocado y colorido cañón de la fama desde su compra nacimiento, se dan todos los posibles prejuicios de clasismo y sexismo por parte de los medios de comunicación e incluso su familia. Con todo y a pesar de todo, ella, luchadora, instintiva y auténtica se mantiene fuerte y coherente.

Para los dos o tres que no estén al tanto de la actualidad más rabiosa (qué expresión tan ochentera ¿verdad?), les pongo en antecedentes: En cuanto Chabelita Pantoja cumplió sus primeros 18 años de vida, su propia madre, la afamada tonadillera Isabel Pantoja, emitió un comunicado anunciando el embarazo de la ya mayor de edad. Puntualizaba que era "con orgullo y alegría", y sobre todo que aun amparada por la ley del menor, su hija, (por su estado de buena esperanza) había sido objeto de "explícita burla y mal intencionado cotilleo".


1. Hay algo perverso detrás de estas aclaraciones. ¿Por qué dice la abuela del bebé estar orgullosa y alegre? Las reacciones que se filtraron a la prensa parecen ser justo las opuestas. Se dijo que el enfado y la vergüenza fueron monumentales. De hecho, se conminó a la joven a dejar sus estudios antes de dar a luz. ¿Acaso no se puede estudiar estando embarazada? ¿Por qué le parece que que se trata de burla y malintencionado el cotilleo de que una menor de edad esté embarazada? Evidentemente sobrevuela la perniciosa idea de que una joven con libertad sexual y libertad de elección atenta contra esa cosa tan horrorosa llamada honor. Chabelita, fue madre a los pocos meses ¡Bravo por ella!

2. Uno de los debates paralelos -público, pero supongo que también privado- giró en torno a la peligrosa edad para concebir un bebé. Se hablaba de inconsciencia, de egoísmo e ignorancia. A mí estas diatribas me aburren demasiado. Estoy harta de que se culpe a las madres de ser demasiado jóvenes, demasiado mayores, demasiado pobres, demasiado gordas... Siempre es una inconsciencia, las mujeres no saben lo que hacen y se da a entender que son unas descerebradas para con su maternidad. Curiosamente no conozco ni una, que no se haya dedicado a sus hijos con exagerado esmero (y sí a muchos padres que nadie cuestiona por su edad, su peso y cosas así). ¡Muy bien!


3. Al poco de tener a su hijo, Chabelita vendió la exclusiva del nacimiento sin que se lo gestionara su famosa madre. Por sí misma (imagino que con intermediarios) obtuvo beneficios económicos y rentabilidad al interés que despierta ella y su maternidad. Sin embargo todos se empeñan en ver algo sucio o truculento en "vender" una portada; o en que una muchacha con 18 años se lucre aprovechando su propia vida. Y Chabelita lo ha hecho ¡Muy bien!

4. Con este primer dinero ganado por sí misma, y al poco de dar a luz, la muchacha decidió someterse a una operación de aumento de pecho. Algo tan abrumadoramente habitual en España en general y en el famoseo en particular, que suele pasar desapercibido ya. Sin embargo en este caso se criticó desde el punto de vista médico (a mí me parece una atrocidad el hecho de no dar el pecho a su bebé, desde luego) y sobre todo atacando a Chabelita (su propia madre incluso) de superficial. ¿Porqué nadie tilda de superficial a Sara Carbonero, Letizia Ortiz o Mª Teresa Campos por retocarse igualmente su morfología? ...Porque éstas, son mujeres socialmente bien posicionadas, y por tanto, más intocables. Chabelita es un blanco fácil... Y ella solo ha decidido sobre su cuerpo, algo que se sigue juzgando como pernicioso. ¡Olé Chabelita!

5. Se formó un cisma familiar tremendo. El discjockey Kiko Rivera, hermano de Chabelita hacía las veces de padre autoritario y machista; atacando la perniciosa actitud de su hermana por ser madre a los 18 años. Aunque -parece ser que- Isabel Pantoja senior ha financiado abortos a chicas que se quedaban embarazadas de Kiko; y pese a que la vida del muchacho podría calificarse de "disipada" (por decirlo de una forma comedida)... es Chabelita la que les proporciona disgustos familiares. Bien es sabido que las mujeres y no los varones son las responsables del honor familiar en nuestra (in)cultura. La hija de la tonadillera ha roto con estereotipos machistas y horrorosos siendo madre soltera ¡Perfecto!

6. En el momento álgido de la guerra fratricida por redes sociales y medios de comunicación, Kiko Rivera se quejaba del comportamiento de su hermana, "Quien no quiere a una madre, no puede querer a un hijo" dando a entender que Chabelita no se adecuaba al modelo ético recibido en su hogar, y recurriendo al vil chantaje emocional.
La propia Isabel Pantoja en un concierto en el casino de Aranjuez, se lanzó a asegurar "Mi hijo es fruto del amor de dos personas. Mi hija de mi amor y la bondad de mi hijo". Tal vez sea necesario recordar que Isabel Pantoja está condenada por blanqueo de capitales y que ella se escudó en la relación mafiosa e interesada con Julián Muñoz, ex alcalde de Marbella. Tal vez haya que recordar que Isabel Pantoja compró adoptó a su hija cuando mantenía una relación con María del Monte. En lugar de visibilizar una situación que no tiene nada de mala, la tonadillera ocultó este extraño capricho organigrama familiar, dejando a María como madrina de su hija. Chabelita en cambio ha desafiado con honestidad a su familia. Sin engañar, sin intereses que atenten contra nadie. Ha sido sincera con sus sentimientos y su familia pese a que la juzgaran. Y eso, mola.

7. El discurso de madre e hijo de "Le hemos dado todo", "le hemos dado una vida, unos estudios..." y "la hemos tratado siempre bien" como si se refirieran a un desahuciado de un terremoto, un galgo salvado de la perrera o un electrodoméstico... Me suena a caridad cutre de cristiano forrado, a racismo teñido de solidaridad, a clasismo disfrazado de amor. Menos mal que Chabelita es una chica psicológicamente fuerte (y buena, porque tiene la asombrosa capacidad de perdonar estas cosas tan feas).

8. Tras la ruptura con Alberto Isla (padre de su bebé y de otro más), la familia tuvo un acercamiento hacia Chabelita, los medios parecían decir con sus pomposas opiniones "¿ves como estás haciendo las cosas mal?"... Y escuché a Joaquín Prat decir -escandalizado- textualmente en el Programa de Verano "¡Mete a un hombre en casa mientras cobra pensión de su ex, Alberto Isla!". Tal cual.
Me resulta tan fuerte y tan hiriente que se considere a las mujeres como mercancía, que el dinero para mantener a sus hijos sea para mantener su celibato, que se piense recurrentemente en el pecado original como fuente de todo mal femenino... Es descorazonador. Y ojalá Chabelita haya aprovechado el tiempo sexualmente y tenga una vida muy placentera.

9. Uno de los argumentos que más gracia me hace, es el que esgrimen ciertos periodistas cuando se llevan las manos a la cabeza porque Chabelita ha dejado sus estudios y se dedica a su hijo. ¿De verdad creen que la ciencia, el mundo intelectual, o cualquier sector laboral pierde una notoria integrante? ¿Que Chabelita deje los estudios se considera una fuga de cerebro? Me temo que está haciendo lo que mejor puede hacer y rentabilizar.

10. Cada vez que sale a divertirse se le cuestiona como madre. ¿Tiene que sufrir y vivir amargada para ser buena madre? ¿Porque juzgan semejantes chorradas? ¿Qué tiene que ver la maternidad con salir por ahí? Como siempre, se busca un modelo abnegado y sufriente de maternidad que no sirve para hacer individuos más felices, sino llenos de temores, cuando no frustración. ¡Alegría para Chabelita!

11. Chabelita no se ajusta al canon de belleza imperante. Sin embargo copa horas de televisión, y eso me gusta. Que existan referentes reales, latinoamericanos, con medidas normales, vestida sin gracia y con una apariencia casi siempre feliz y centrada.

Mi conclusión de todo esto es que Chabelita es una absoluta triunfadora, por su forma de mantenerse frente al constante ataque de estereotipos que se dan contra ella, por vivir todo con una naturalidad pasmosa, por ser dueña de sus decisiones y actuar de forma consecuente, por ser una madre joven y llena de ilusión... ¡Bravísimo!

Lo dice Diana Aller