lunes, 29 de mayo de 2017

FRASES DE AMANECE QUE NO ES POCO

No les voy a hablar de cine yo ahora, porque hay gente y webs mucho más acreditadas para ello. Quiero, simplemente, recopilar algunas de las más memorables frases de Amanece que no es poco. Con ellas me ocurre lo mismo que con el disco de Miguelez y MacNamara "Rock Station", que me afloran ("Me nacen" que diría Raquel Bollo) cada vez que escucho un pie conveniente para ello.
Existe una magnífica página de AQNEP, de fanes y seguidores, que recomiendo vivamente. (Ésta)
Así que yo, me dispongo a lo mío. Aquí va:

¿Os acordáis de lo que estábamos haciendo el 24 de agosto de 1947? Pues, hala, haced lo mismo, haced flashback.

Lo de dar guantazos es un esquema muy sintético que conviene utilizar poco, y utilizarlo bien. Casi en plan poético, diría yo. ¡Zas-zas! Como algo prodigioso. ¿Tú me entiendes?


-Yo es que quería defender a los americanos, porque también tienen cosas positivas.
-Vete a la mierda, hombre...


El rizoma de los replantaos es como el del lirio común...


Pues yo creo que me voy a sacar la chorra.



-Me acuerdo de madre, padre.
-Pero, ¿no te gusta la moto que te he comprado?
-Si, si la moto es cojonuda, pero eso no tiene nada que ver. ¿Vd se acuerda de lo que yo les decía en las cartas? Yo les decía: me apetece mucho verles a los dos cuando vuelva. A los dos decía yo, a madre y a Vd. Y cuando vuelvo la ha matado! ¿Por qué la mato padre?
-Porque era muy mala.
-Pero hombre, padre.
-Es muy duro decirselo a un hijo, pero tu madre era muy mala. Yo he esperado a que estuvieses criado y a que tuvieses una buena ocupación, pero ahora que tienes una plaza en Oklahoma ¿para que quieres a tu madre?
-No sé, pero como tengo todo el año sabático sin nada que hacer...
-Pero para eso mejor es una moto, una moto con sidecar para ver mundo. Porque también todo el santo día metido allí en Oklahoma...

Examen. Tomad nota de las preguntas. Las ingles: su importancia geográfica. ¿Son verdad las ingles? Historia de las ingles. Las ingles en la antigüedad. Las ingles de los americanos. ¿Cómo hay que tocar las ingles? El ruido de las ingles. Las ingles más famosas. Las ingles y la literatura. Un kilo de ingles. Las ingles de los niños. Las ingles y la cabeza: relación si la hubiera. Las ingles en Andalucía y el clavel. Teoría general del Estado y las ingles. Las ingles negras. ¿Hay una ingle o hay muchas ingles? Las ingles de los actores. La ingle y Dios. No ha nacido todavía la ingle que me domine. Las ingles descabaladas: su porqué. Las ingles putas. Dibujo a mano de las ingles. ¿Es carne la ingle? El jaque a la ingle. ¿Satisface hoy en día una ingle? ¿Que ingle?. Contestad a las preguntas


-¡Buenas noches!
-¡Que quería yo hablarle de Dostoievski!
-Ah, pues muy bien, encantada. Ahora mismo bajo.

Alcalde, todos somos contingentes pero tú eres necesario.

-Como tenía la quemazón esa en el culo, me pasé por casa del médico para que me echase un vistazo, pero no estaba.
-Estaba con mi padre que se ha muerto.
-Ah, pues eso sería. El caso es que su mujer se empeño en coserme la culera del pantalón y cuando me vio en pelota...eh, ten en cuenta que como los calzoncillos eran de nylon azul, con el fogonazo, vistos y no vistos. Así que al quitarme los pantalones me quedé en bolas. Empezó a meterme mano, oye, y que arte, y que cosa más zorra de tía. Total, que me excité y con el miedo de arder otra vez, no supe decirle que no y... yacimos. Yacimos un ratito, no creas, pero suficiente. Bramaba, que entrega, que receptividad. El más mínimo movimiento de mi pelvis actuaba en ella como ganzúa en su sensibilidad más arcana. No se si me explico. Bueno, pues a los diez minutos que me iba yo a levantar a hacer pis, se ha puesto a parir como una coneja y ha soltado dos críos. ¡Mellizos!
-¿Estaba preñada?
-¡Que coño va estar preñada! ¡Los ha tenido de mi, de mi! ¡A los diez minutos! ¡Mellizos!
-Pues le has dado el día al médico. Porque el hombre estaba tan contento con lo bien que se le había muerto mi padre... Pero claro, con esto que me cuentas ahora...
-¿Y quien lo iba a pensar? Anda que no me he acostado yo veces con mujeres y nunca ha pasado nada igual
-Bueno, a lo mejor al ser tan mayor... mi padre...
-Ella... ella dice que es que se lo ha pasado muy bien. Vamos que era la primera vez que disfrutaba en su vida y que por eso lo ha obrado tan pronto.
-Hoy las mujeres estaban revolucionadas. Toma che, la novela, la termine.
-¡...Yo también he tenido un día! Se me prendió el culo...
-Tenés que leertelo ahora mismo, eh?
-Me excité pensando en la muchacha que trajo el alcalde y me dio un fogonazo el culo...
-Es que recién terminé de escribirla y las cosas que no se leen en su momento...
-A mi se me ha muerto mi padre."

¡Que no grite usted tanto madre, que se le va salir el ombligo!



-¡Se me está muriendo divinamente, te lo juro! Tenía ganas de que vinieras para poder decírtelo. Puedes estar orgulloso, ¡de verdad!, de los años que llevo de médico nunca había visto a nadie morirse tan bien como se está muriendo tu padre. Qué irse, qué apagarse, con qué parsimonia. Estoy disfrutando que no te lo puedes ni imaginar...
-¿Y él sufre?
-A la fuerza, seguro que sí, ¿no ves que se le está yendo la vida?

De orden del señor cura, se hace saber que Dios es uno y trino.

Trae algo de Góngora, que tengo yo cuerpo de Góngora...

¡Viva el municipe por antonomasia!

-Pero alcalde, ¿Es que se ha vuelto loco? Habrá que hacer campaña, pegar carteles...
-¡Tampoco somos tantos! ¡El que quiera hacer campaña, que la haga esta tarde! ¡Carteles, no quiero ni uno, que ya nos conocemos todos las jetas!


Le dije a usted, cuando me pidió permiso para ejercer de escritor en el pueblo, que era mejor que hiciese lo que hacen los otros sudamericanos, que unos días van en bici y otros huelen bien. Son cosas vistosas, no hacen mal a nadie y llaman la atención lo justo. Sin armar escándalo. Pero parece que a Vd. lo que le gusta precisamente son los escándalos y las extravagancias. De entrada se casó Vd. con la Paddington que había estado casada otras tres veces cuando había muchas que no se habían casado ninguna y Vd. podía haber elegido. Después se compró un sombrero espantoso y anduvo con él todo el invierno. Un sombrero que no nos gustaba a nadie. Lo tengo yo hablado con todo el pueblo. Pregunte, pregunte por ahí si quiere. A nadie nos gustaba aquel sombrero. Y ahora, para rematar, me dicen estos amigos que ha escrito usted "Luz de agosto", la novela de Faulkner, ¡de William Faulkner! y ¿no podía Vd. haber plagiado a otro? ¿es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?

-Coño no seas cínico que tu novela es una copia palabra por palabra de la traducción de Pedro Lecuona...
- Y vos ¿qué hablás?, si esta mañana te ardió el culo.

- Oye, tu hijo es muy negro.
- Pues si ves por las ingles…


Yo podía haber sido una leyenda... O una epopeya si nos juntamos varios...

-Supongo que me respetarás, ¿eh, Teodoro?
-¿Qué guarrada está usted pensando, padre?
-Déjate, déjate, que un hombre en la cama siempre es un hombre en la cama ¿eh?


-Yo me enamoré una vez Don Alonso, y me dio muy buen resultado. Una experiencia agradable. En fin, ya sabe Vd. lo exagerado que es el amor. Una patología tentadora y gratificante en muchos momentos, pero siempre deja su poso de hiel...... Uno tiene que sobreponerse a ciertos accidentes, a ciertos disturbios dialécticos en el fluir de la convivencia con la persona amada.... No quiero recordarle poemas de Pedro Salinas, heterosexualmente hablando, o los de Kavafis, desde un punto de vista homosexual. A ustedes los médicos se les reconoce una formación humanística muy por encima de la de los demás científicos ...
-Me cago en todos tus muertos, Tirso... me cago en todos tus muertos uno a uno... la tabarra que me estás dando, ¡Virgen Santísima! ¿pero yo que te hecho a ti? ¡Vamos a ver!


Hijo, en este pueblo no hay ni dios, o son todos unos hijos de puta. O son unos hijos de puta que se hacen pasar por fantasmas.

¡Alcalde: todos somos contingentes, pero tú eres necesario!

-Hi, labrador, you know, nosotros somos, eh, jovenes estudiantes de la Universidad de Eaton, ehh, y estamos preparandonos para ser, ehh, futuros líderes, eh... que ejercen el poder omnímodo...eh, usted viejo labrador, sabe si el sacerdote dejará, ohh, que entremos a la celebración de la Santa Misa.
-¡Que lástima! Yo no puedo contestarles. Yo soy un hombre muy primario. Estoy sujeto terriblemente a las pasiones. No pienso casi. Cualquier cosa que les dijese sería una tontería. Yo lo que más hago es... siempre con putas, eso sí. También bebo una gotica.

- Tú no eres negro, tu eres minoria étnica.
-Sí, minoria étnica, pero negro como un tizón 

(...Y mis dos favoritas:)

¿Os acordáis cuando pedimos a los santos complacencia y nos daba igual un so que un arre?

Calabaza, se acaba un nuevo día y, como todas las tardes, quiero despedirme de ti. Quiero despedirme y darte las gracias una vez más por seguir aquí con nosotros. Tú, que podías estar en la mesa de los ricos y de los poderosos, has elegido el humilde bancal de un pobre viejo para dar ejemplo al mundo. Yo no puedo olvidar que en los momentos más difíciles de mi vida, cuando mi hermana se quedó preñada del negro, o cuando me caparon el hurón a mala leche, sólo tú prestabas oídos a mis quejas e iluminabas mi camino. Calabaza, yo te llevo en el corazón…


(*Por cierto, si tienen oportunidad de ver Total, el mediometraje que precedió a AQNEP, háganlo cuanto antes. Es de mis pelis favoritísimas y no me canso de recomendarla).

Lo dice Diana Aller

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